Lo que pasó en los tribunales de Rosario marca un precedente que va a dar que hablar. Un juzgado de Familia dictaminó algo que hasta ahora parecía imposible: una niña podrá viajar fuera del país sin la autorización expresa de su padre, después de que este revocara unilateralmente el permiso a horas del viaje.
La historia tiene todos los condimentos de un drama familiar que terminó en los tribunales. La madre y su hija tenían todo listo para viajar cuando el padre decidió, de un día para el otro, revocar la autorización que había dado previamente. ¿El motivo? Eso es lo que ahora investigan los especialistas en derecho de familia.
El fallo inédito cobró relevancia nacional porque rompe con la práctica habitual de que ambos progenitores deben autorizar expresamente los viajes de menores al exterior. En este caso, el juez consideró que la revocación del padre fue arbitraria y perjudicial para los intereses de la menor.
¿Hasta dónde puede llegar la patria potestad cuando se convierte en una herramienta de conflicto? La decisión judicial pone sobre la mesa una realidad que muchas familias viven en silencio: cuando los problemas entre adultos terminan afectando directamente a los chicos.
El caso genera un debate profundo sobre los derechos de los menores versus las facultades de los padres. Mientras algunos especialistas celebran la decisión como un avance en la protección infantil, otros advierten sobre las implicancias legales de este precedente.
La Justicia rosarina vuelve a estar en el centro de la escena nacional, esta vez por una decisión que podría cambiar la forma en que se manejan los conflictos familiares cuando hay menores de por medio. Lo que empezó como un viaje familiar terminó siendo un caso judicial que trasciende las fronteras de la ciudad.
El fallo deja una pregunta abierta: ¿será este el comienzo de una nueva interpretación judicial sobre los derechos de los menores en situaciones de conflicto familiar? La respuesta la darán los próximos casos que lleguen a los tribunales con situaciones similares.

Comentarios (10)
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Era hora que alguien pusiera límites a los padres que usan a los hijos como arma de guerra. Bien por la Justicia.
Me parece peligroso este precedente. ¿Y si el padre tenía razones válidas para negar el viaje? No conocemos toda la historia.
Carlos, si tenía razones válidas las hubiera presentado antes, no a último momento. Esto es maltrato psicológico a la criatura.
Como abogada de familia te digo que estos casos son más comunes de lo que pensamos. Los chicos siempre terminan siendo las víctimas.
¿Y si ahora todas las madres van a usar este fallo para viajar sin permiso del padre? Se viene quilombo...
El Tano, no funciona así. Cada caso se evalúa individualmente. No es que ahora vale todo.
Ojalá este fallo sirva para que otros jueces se animen a proteger realmente a los menores. Los chicos tienen derechos propios.
Muy bien por la jueza o juez que tomó esta decisión. Hay que pensar en el bienestar de la nena, no en las peleas de los grandes.
¿Y si el padre se entera que la ex se quiere ir del país con la hija y no volver? Algo raro hay acá.
Lucho, para eso están los controles migratorios y las medidas cautelares. No podés privar a un menor de sus derechos por sospechas.