Lo vieron por última vez a mediados de enero. Seis meses después, la familia de Andrés Lisandro «Fido» Saavedra, de 24 años, ya no habla de búsqueda. Habla de crimen. Y señala con nombre y apellido a los responsables: un hombre y sus dos hijos, los tres policías.
La denuncia la hizo pública Javier, hermano de Fido, en un video subido a Facebook que circuló esta semana y encendió la indignación en los barrios del oeste rosarino. En el posteo también convocó a un corte de calle para este martes a las 19 en la esquina de Rivarola y avenida Circunvalación, con un objetivo concreto: exigir que la Justicia avance y, si la hipótesis es correcta, recuperar el cuerpo.
La historia que reconstruyó Javier arranca alrededor del 20 de enero, cuando Fido y un joven identificado como Gianfranco M. entraron a robar la vivienda de una familia de policías en la zona. Según el hermano, se llevaron «dos o tres boludeces» que enseguida descartaron. Nada que justificara lo que vino después.
El problema fue la delación. Gianfranco M. era vecino de la casa robada y su padre conocía al oficial de mayor rango de la familia damnificada. Cuando lo increparon por la participación de su hijo, el vecino negó todo y apuntó a Fido. «Lo entregaron», resumió Javier con una frase que pesa como una losa.
Lo que siguió, según el relato, fue una emboscada. Los policías habrían convocado a Fido con el pretexto de ofrecerle un trabajo de albañilería, sabiendo que el chico hacía changas. «Mi hermano no es ningún boludo para esas cosas», aclaró Javier, dando a entender que solo una excusa creíble pudo haberlo llevado hasta ahí sin sospechar nada.
«Lo entregaron a los policías. Los policías asesinaron a mi hermano. Lo asesinaron y lo tienen enterrado en tres puntos. Puede ser que esté en Pérez, acá en la casa de Rivarola o en algún pueblo cerca de Totoras. Encima lo enterraron con cal», detalló Javier, citando información que le habría acercado un testigo que luego se retractó por miedo a represalias.
La familia dice que presentó todo esto ante la Fiscalía, incluyendo los tres posibles lugares de entierro. Y que la Justicia, hasta ahora, no avanzó en esa línea. Esa es la bronca que los trajo a la calle.
No es la primera vez que Javier habla con los medios. En febrero, cuando la familia salió a buscar a Fido públicamente, él mismo reconoció que su hermano tenía graves problemas de consumo y que había llegado a robarles a los propios familiares. «Así y todo tratamos de ayudarlo», dijo entonces. Esa honestidad no hace menos urgente la pregunta: ¿dónde está Fido?
Lo que sí cambió desde febrero es el tono. Javier ya no pide ayuda para encontrar a su hermano vivo. Pide que la Justicia investigue un crimen. Y es consciente de los riesgos que eso implica. Al final del video lo dejó dicho con una claridad que hiela: «Dejo asentado en este video que si a mí me pasa algo, mi vieja ya sabe quiénes van a ser los culpables y sabe lo que tiene que hacer también si la Justicia no actúa».
Una familia que perdió a un hijo, un hermano que se planta frente a la cámara sabiendo que puede estar firmando su propio riesgo, y una Fiscalía que hasta ahora no dio respuestas. Esa es la foto de este caso a seis meses de la desaparición. La pregunta que queda flotando es incómoda: ¿cuánto tiempo más tiene que esperar una familia para que alguien cave donde les dijeron que caven?

Comentarios (13)
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Seis meses y nada. Si esto le pasaba al hijo de alguien con plata o con apellido, ya habría tres fiscales trabajando. Así estamos en este país.
El pibe tenía antecedentes de robo, eso no lo justifica nadie, pero tampoco justifica que desaparezca y nadie investigue. La vida vale lo mismo para todos, o debería.
Cuidado con juzgar antes de que haya una investigación seria. Acusar a policías sin pruebas concretas también es grave. Que la Justicia haga su trabajo.
¿Pruebas concretas? El hermano dice que aportó testigos y tres lugares posibles de entierro a la Fiscalía. Si eso no es suficiente para que vayan a cavar, ¿qué más necesitan?
Un testigo que después se retractó no es una prueba, es una declaración. Entiendo la bronca de la familia, pero el sistema judicial tiene que funcionar con evidencia, no con videos de Facebook.
Che, el hermano diciendo en cámara 'si me pasa algo ya saben quiénes son' me partió el alma. Ese pibe tiene miedo y aun así habló. Eso no se hace si no estás seguro de lo que decís.
Vivo a tres cuadras de Rivarola y Circunvalación. Esta noche voy a estar en el corte. No importa si el pibe era un santo o no, importa que una familia pide respuestas y nadie les da bola.
Lo que me llama la atención es que el otro chico, Gianfranco M., que también entró a robar, sigue en su casa tranquilo y nadie habla de él. ¿Por qué solo desapareció Fido?
Exacto lo que decís Silvia. Esa es la pregunta que tendría que estar haciendo la Fiscalía desde el día uno.
Me duele que la familia tenga que salir a hacer un corte de calle para que alguien los escuche. Seis meses pidiendo justicia en silencio y recién ahora se habla del caso.
Igual hay que ser cuidadoso. No todo lo que se dice en un video de Facebook es verdad. Puede ser que la familia esté convencida de algo que no fue así.
Dale Diego, siempre hay uno que defiende al sistema. La familia no tiene nada que ganar inventando esto. Tienen todo que perder, como ya dijo el hermano.
Ojalá que esta nota y el corte de esta noche hagan que alguien en la Fiscalía se mueva. A veces la presión pública es lo único que funciona en este país.