Más departamentos disponibles, pero no necesariamente más baratos. Esa es la paradoja que atraviesa hoy el mercado de alquileres en Rosario: la oferta creció de manera significativa en el último año, pero los precios siguen corriendo por encima de la inflación, sin que la mayor disponibilidad logre enfriar los valores.
Según un relevamiento de Reporte Inmobiliario, las unidades disponibles para alquilar en la ciudad aumentaron hasta un 48% en los últimos doce meses. Sin embargo, ese incremento en la oferta no se tradujo en una desaceleración de los precios: los alquileres de dos y tres ambientes volvieron a registrar subas por encima del índice inflacionario.
El dato no es menor. En un contexto donde el gobierno nacional avanza con la desregulación del mercado inmobiliario —la derogación de la Ley de Alquileres en diciembre de 2023 fue uno de los primeros gestos del gobierno de Javier Milei—, la expectativa era que la liberalización del mercado generara mayor competencia y, en consecuencia, una moderación en los valores. La oferta efectivamente creció, pero la demanda sostenida y los costos de mantenimiento de los inmuebles parecen absorber ese incremento sin trasladarlo a los bolsillos de los inquilinos.
El mercado de alquileres en Argentina atravesó años de distorsiones severas. La Ley de Alquileres sancionada en 2020 bajo el gobierno de Alberto Fernández generó el efecto contrario al buscado: los propietarios retiraron unidades del mercado ante la incertidumbre sobre los ajustes, lo que provocó una caída histórica en la oferta y una escalada de precios. La derogación de esa norma y el retorno a la libertad de contratación entre partes reactivó la oferta, como lo confirman los datos de Reporte Inmobiliario.
No obstante, la recuperación de la oferta no alcanza para resolver todos los problemas estructurales del sector. Los costos de construcción, que se dolarizaron en gran medida, los impuestos que recaen sobre los inmuebles y la inflación acumulada de los últimos años siguen presionando sobre los valores de los alquileres. En Rosario, ciudad con una demanda habitacional sostenida por su población universitaria y su dinamismo económico, esa presión se siente con particular intensidad.
Para los inquilinos, la situación sigue siendo exigente. Aunque hay más donde elegir, los precios de los departamentos de dos y tres ambientes —los más demandados por familias y parejas— continúan ajustándose por encima de la inflación, lo que implica una pérdida real del poder adquisitivo de quienes alquilan. La mayor oferta, en todo caso, ofrece algo de margen para negociar condiciones, pero no resuelve el problema de fondo: el acceso a la vivienda sigue siendo costoso.
El debate sobre el mercado inmobiliario rosarino también pone en evidencia una tensión más amplia: la desregulación fue necesaria para reactivar la oferta, pero por sí sola no garantiza precios accesibles. El equilibrio entre oferta y demanda en un mercado con tantas variables estructurales —inflación, costos en dólares, presión impositiva— es un proceso que lleva tiempo y que, por ahora, todavía no se refleja en el bolsillo de los inquilinos.

Comentarios (13)
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Llevo tres años alquilando en Rosario y cada renovación es un golpe al bolsillo. Que haya más oferta no me sirve de nada si igual tengo que pagar más. El problema es estructural y nadie lo resuelve.
La derogación de la ley de alquileres fue lo mejor que hicieron. Antes no encontrabas nada disponible, ahora al menos podés elegir. Que los precios sigan altos es otro tema, pero la oferta volvió y eso es un avance real.
Rodrigo, ¿y de qué me sirve elegir entre diez departamentos si ninguno entra en mi presupuesto? La oferta sin precios accesibles es un espejismo.
Marcela, entiendo tu punto, pero antes directamente no había nada. Al menos ahora hay competencia. Los precios van a tardar en bajar, pero el camino es ese. Con la ley anterior era peor para todos.
48% más de oferta y los precios igual por las nubes. Alguien me explica cómo funciona la economía de mercado porque no entiendo nada jajaja
El problema no es la oferta ni la demanda, es la inflación estructural que tiene Argentina. Mientras el peso siga siendo una papa caliente, los propietarios van a ajustar para cubrirse. No es un problema del mercado inmobiliario, es un problema macroeconómico.
Mi hijo alquila en el centro y paga una fortuna por un dos ambientes. Trabaja full time y la mitad del sueldo se va en el alquiler. Esto no puede ser normal.
Economista acá. El mercado está haciendo exactamente lo que tiene que hacer: la oferta subió porque se eliminaron las distorsiones de la ley anterior. Los precios van a tardar en moderarse porque hay inflación de fondo, pero la dirección es correcta. Hay que tener paciencia.
Paciencia le decís vos que seguramente tenés casa propia. Los que alquilamos no podemos esperar a que el mercado se acomode mientras pagamos el 50% del sueldo en alquiler.
Lo que falta es que bajen los impuestos a los inmuebles. Los propietarios trasladan todo al precio del alquiler. Si el Estado afloja un poco, los valores podrían moderarse.
Soy propietaria y puedo decir que los costos de mantenimiento, las expensas y los impuestos se fueron a las nubes. No es que los propietarios somos los malos de la película, nosotros también sufrimos la inflación.
vine a estudiar a rosario desde rafaela y el alquiler me come el presupuesto entero. mis viejos se matan laburando para ayudarme y aun asi no alcanza. algo esta muy mal
Che, ¿alguien sabe en qué barrios de Rosario está más barato alquilar? Pregunta en serio, estoy buscando.