Una familia de la zona sur de Rosario denunció este martes a un profesor de música por presunto abuso sexual contra una adolescente de 14 años, luego de que la joven relatara lo ocurrido durante una clase particular en el domicilio del docente. El caso generó un operativo policial y quedó a la espera de que un fiscal tomara intervención formal.
Según el relato de los familiares, la adolescente había asistido previamente a clases de guitarra en la vecinal 22 de Junio, ubicada en Grandoli al 4000, en el barrio sur de la ciudad. Tras un período sin concurrir, retomó las clases de manera particular con el mismo docente, quien la citó en su propio domicilio para continuar con la enseñanza.
El episodio denunciado ocurrió el domingo, durante lo que habría sido la segunda clase particular. La hermana de la joven describió la situación en diálogo con Telenoche Rosario: "A la segunda clase le hace hacer un ejercicio de relajación. Le toma las manos y le dice que las tiene frías. Le acerca las manos a la boca y se mete los dedos. Ella se logra soltar y llama a su mamá para que la vaya a buscar", relató con visible angustia.
Después de que la adolescente regresara a su casa, los familiares revisaron su teléfono celular y encontraron conversaciones que consideraron profundamente inapropiadas. "Cuando vimos el celular encontramos los mensajes que le enviaba. La cantidad de cosas que le decía en el chat te revuelven el estómago", afirmó la hermana, sugiriendo que el vínculo entre el docente y la menor habría tenido una dimensión previa que preocupa a la familia.
Este lunes, los familiares se acercaron a la vecinal para intentar contactar a otros padres y determinar si existían situaciones similares con otros alumnos de las clases de música. No encontraron a otras familias en el lugar, aunque sí estaba presente el propio docente. Según los denunciantes, el hombre fue trasladado en un patrullero hasta una comisaría tras la intervención policial.
Este martes por la tarde, mientras se desarrollaba un operativo policial en la vecinal, los familiares permanecían en el lugar aguardando que un fiscal tomara el caso para avanzar con la investigación. La demora en la intervención fiscal es uno de los puntos que más angustia a la familia, que reclama celeridad ante una situación que involucra a una menor de edad.
El caso pone nuevamente en foco la necesidad de protocolos claros en espacios de enseñanza no formal —vecinales, talleres barriales, clases particulares— donde los vínculos entre adultos y menores suelen desarrollarse con menor supervisión institucional que en las escuelas. En Argentina, los abusos sexuales contra niñas, niños y adolescentes son uno de los delitos más subregistrados: según datos del Ministerio de Justicia de la Nación, la mayoría de los casos ocurren en contextos de confianza y son perpetrados por personas conocidas por la víctima.
Quienes tengan información sobre situaciones similares vinculadas a este caso pueden comunicarse con la Línea 137 del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, disponible las 24 horas, o con la Fiscalía correspondiente a la zona sur de Rosario.

Comentarios (14)
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Qué horror. Una nena de 14 años que va a aprender guitarra y termina viviendo esto. Ojalá la Fiscalía actúe rápido y no deje que el tipo se escape con una formalidad.
Y encima la familia tuvo que ir ELLOS a la vecinal a buscar a otros padres. ¿Dónde estaba la institución? ¿Nadie controla quiénes dan clases ahí?
Hay que tener cuidado con los juicios paralelos también. Que se investigue bien, que la Justicia haga su trabajo. Pero sí, si los mensajes son como dice la familia, hay mucho para explicar.
¿Juicio paralelo? Hay una nena de 14 años que llamó a su mamá llorando para que la fuera a buscar. No necesito esperar el fallo para saber que algo muy grave pasó.
No dije que no pasó nada, dije que hay que dejar que la Justicia investigue. Son cosas distintas. Ojalá se haga justicia, pero sin linchamiento mediático que después complica las causas.
Esos espacios barriales son hermosos pero necesitan más control. No puede ser que cualquiera dé clases a menores sin que nadie supervise quién es esa persona, qué antecedentes tiene.
Mis hijos van a clases en una vecinal y ahora me quedé pensando. No está mal revisar con quiénes los dejamos.
La familia hizo todo bien: la escucharon, revisaron el teléfono, fueron a la vecinal, hicieron la denuncia. Eso es lo que hay que hacer. Ojalá más familias tengan esa valentía.
Lo que me parte el alma es que la nena se tuvo que soltar sola y llamar a su mamá. Tuvo que ser ella la que se defendió. Eso no debería pasar nunca.
Yo vivo cerca de Grandoli y conozco esa vecinal. Hay un montón de pibes que van ahí. Espero que la Fiscalía investigue si hubo más casos, porque si mandó esos mensajes a una, capaz no fue la única.
Gracias a la nota por poner el 137 y el 102. Mucha gente no sabe que existen esas líneas. Hay que difundirlas más.
El tipo estaba en la vecinal cuando la familia fue a buscar a otros padres. O sea, tan tranquilo. Eso dice todo.
Ojalá la Fiscalía actúe rápido. En estos casos cada hora que pasa es importante para preservar las pruebas, sobre todo los mensajes del celular.
Y después uno manda a los hijos a aprender algo y tiene que tener miedo de esto. Una tristeza enorme.