La mañana del martes se tiñó de tragedia en barrio Lourdes. Un pintor de 53 años perdió la vida tras caer desde una altura de cinco metros mientras trabajaba en una casa de Rodríguez al 800. Lo que comenzó como una jornada laboral rutinaria terminó en el peor final posible.
El hombre realizaba tareas de impermeabilización junto a su hijo en una vivienda de dos plantas cuando, por razones que aún se investigan, cayó al vacío. La escena que encontraron los vecinos era desgarradora: parte de una escalera de aluminio quedó suspendida en una ventana del primer piso, mientras otro trozo yacía en el suelo sobre el ingreso con declive a la cochera.
¿Qué pasó exactamente? Todo indica que la escalera se quebró o se desprendió en el momento más crítico. El trabajador no tuvo tiempo de reaccionar y el impacto contra el suelo fue devastador. Los politraumatismos que sufrió eran de tal magnitud que, pese a los esfuerzos médicos, no pudieron salvarlo.
Personal médico llegó rápidamente al lugar y lo trasladó de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) alrededor de las nueve y media de la mañana. Durante una hora y media, los profesionales lucharon por su vida. Pero cerca de las once, llegó la noticia que nadie quería escuchar: había fallecido.
La investigación del caso quedó en manos del fiscal Matías Edery, de la Agencia de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos. Los agentes policiales realizaron las pericias de rigor para determinar las causas exactas de la caída, mientras la familia del trabajador vivía las horas más amargas.
Lo que resulta escalofriante es que este no es un hecho aislado en la zona. El miércoles 22 de abril, apenas seis días antes, otro obrero de 31 años cayó desde el tercer piso de un edificio en construcción ubicado en Rioja al 2600, a muy pocos metros de distancia del accidente de este martes.
Ese ceramista sufrió traumatismo con hundimiento de cráneo, edema cerebral y traumatismo de tórax. Fue intervenido quirúrgicamente y, según las últimas informaciones del Heca, sigue en terapia intensiva. "Se encuentra estable, pero sigue grave. Al bajarle la sedación movilizó brazos y piernas. Intentaron sacarle el respirador, pero sin éxito", precisaron desde el centro de salud.
Dos accidentes laborales graves en menos de una semana, en pocas cuadras de distancia. ¿Casualidad? ¿Falta de controles? Las preguntas se multiplican mientras las familias lloran a sus seres queridos. La construcción y los trabajos en altura siguen cobrándose vidas en una ciudad que parece no encontrar la fórmula para proteger a sus trabajadores.
El barrio Lourdes, tradicionalmente tranquilo, se convirtió en el epicentro de una reflexión dolorosa sobre la seguridad laboral en Rosario. Porque detrás de cada estadística hay una familia destrozada, un proyecto trunco, una vida que se apagó demasiado pronto.
Con información de: La Capital, Rosario3.

Comentarios (10)
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Una tragedia que se podría haber evitado con las medidas de seguridad básicas. Cuántas veces vemos gente trabajando en altura sin arnés ni nada. Las empresas tienen que hacerse cargo.
Roberto, fácil hablar cuando no necesitas laburar. Este tipo seguramente era cuentapropista, no tenía empresa que le dé nada. La realidad es otra.
Pobre hombre, trabajando junto a su hijo y termina así. No puedo imaginar lo que debe estar pasando la familia. Mis condolencias.
Dos accidentes en la misma zona en una semana... algo raro hay. ¿No será que están usando materiales truchos? Las escaleras de aluminio baratas se parten como nada.
Trabajo en el Heca y te puedo asegurar que llegan casos así todas las semanas. Los trabajadores de la construcción no usan protección porque 'les molesta' o 'pierden tiempo'. Después pasa esto.
Silvia, ¿vos sabés lo que cuesta un arnés bueno? ¿Y un casco homologado? La gente no usa protección porque no le alcanza la plata, no porque sea caprichosa.
Vivo a dos cuadras y escuché la ambulancia. Es terrible lo que está pasando en el barrio, antes era re tranquilo y ahora tenemos accidentes laborales cada semana.
El problema es que no hay controles. Cualquiera agarra una escalera y se pone a trabajar en altura. Tendría que haber inspectores municipales verificando que se cumplan las normas de seguridad.
Qué bronca me da leer estas noticias. Son laburantes que salen a ganarse el mango y terminan así. El Estado tiene que hacer algo, no puede ser que sea tan fácil morirse trabajando.
Y mientras tanto los políticos se aumentan el sueldo y a los trabajadores los dejan morir. Que país de mierda que tenemos.