El dolor se hizo silencio en el corazón de Rosario. Este viernes, al cumplirse ocho días del justicia-por-el-femicidio-de-sophia-civarelli-nuestros-hijos-est.html" class="auto-link">femicidio de Sophia Civarelli, cientos de personas se concentraron en la Plaza 25 de Mayo para gritar justicia por la joven de 22 años asesinada por su pareja en barrio Lourdes.
La imagen fue desgarradora: por más de diez minutos, al unísono y sin emitir un solo ruido, cientos de mujeres de todas las edades levantaron una foto de Sophia. Hasta el clásico barullo del centro se detuvo. Silencio y respeto para quien vio su vida truncada en manos de Valentín Alcida, el femicida que se suicidó arrojándose al vacío desde el departamento de una amiga.
"Nuestros hijos están matando a nuestras hijas. A Sophia le arrebataron la vida y con ella se fue la mía. No olvidemos", dijo la madre de la víctima, visiblemente quebrada por el dolor. Sus palabras resonaron como un grito desesperado: "Todos tenemos hermanos, hijos, primos. Tenemos que criar con más amor y respeto hacia las mujeres. Quiero levantar la voz por ella y por todas".
La hermana de Sophia también tomó la palabra entre lágrimas: "Extraño su risa, una carcajada fuerte que llenaba todo. Ella amaba su vida. Quisiera que fuera parte de nosotras y no parte de nuestra alma". Cada testimonio era un puñal al corazón de quienes la conocieron.
Una compañera de la facultad de Psicología donde estudiaba Sophia no pudo contener el llanto: "Hablen, acompañen, intervengan. El silencio no sirve. Sophia siempre va a ser mi bandera. Miro el celular para ver si me contestó los mensajes". La cruda realidad de quien espera una respuesta que nunca llegará.
¿Cuánto más vamos a permitir que esto siga pasando? La plaza se llenó de carteles que pedían mantener viva la memoria de Sophia y seguir luchando para que dejen de matar a las mujeres. Pero también hubo reclamos concretos: que la Justicia acelere los trámites para restituir las pertenencias de la joven a su familia, a las que aún no pueden acceder.
Las amigas de Sophia fueron contundentes: "El dolor no se va a ir nunca, pero tenemos que pensar y nos tiene que llamar la atención que una persona publique en sus redes sociales tantos mensajes de odio, como los que tenía el femicida". Una advertencia que duele porque llega tarde, pero que puede servir para evitar futuras tragedias.
La convocatoria no termina acá. Ya hay fecha para la próxima movilización: el 3 de junio, aniversario del "Ni Una Menos". Porque aunque el femicida se haya suicidado y la acción penal esté extinguida, la memoria de Sophia sigue viva. Y con ella, la lucha para que no haya más nombres en esa lista que nadie quiere engrosar.
Sophia tenía 22 años, estudiaba Psicología y le habían arrebatado todo. Su risa fuerte ya no suena, pero su nombre resuena más fuerte que nunca en cada grito de justicia que se escuchó este viernes en el centro rosarino.
Con información de: Rosario3, La Capital.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Me parte el alma lo que dijo la madre. Tenemos que educar mejor a nuestros hijos varones, no puede ser que sigan matando mujeres.
Otra vez lo mismo. Se matan entre ellos y después todos llorando. Hay que prevenir antes, no llorar después.
Qué fácil es opinar desde afuera. Esta chica tenía 22 años y toda la vida por delante. El problema es la violencia machista, no 'se matan entre ellos'.
Coincido con Luciana. Hay que llamar a las cosas por su nombre: FEMICIDIO. Y hay que educar en el respeto desde chicos.
Fui a la plaza y fue muy emotivo. El silencio de 10 minutos se sintió en todo el centro. Sophia no se olvida.
Como padre de dos hijas me duele en el alma. Tenemos que hablar más con nuestros hijos sobre el respeto hacia las mujeres.
Yo la conocía de la facultad. Era súper alegre, siempre con una sonrisa. No puedo creer que ya no esté.
Está bien que se movilicen pero después se olvidan. Hay que hacer algo más concreto, no solo marchas.
¿Algo más concreto como qué? Las marchas sirven para visibilizar. Sin el Ni Una Menos no se hablaría tanto del tema.
El tipo se mató y se llevó puesto a la piba. Cobarde total. Ojalá que en el 3 de junio seamos más.
Me emocioné leyendo lo que dijo la hermana sobre la risa de Sophia. Qué dolor tan grande debe ser perder a una hija así.
Hay que enseñarles a los pibes que NO es NO. Que cuando una mina te dice que no, es no. Punto.