Lo que pasó en barrio Luis Agote no se olvida fácil. Giuliana Bordón fue asesinada, y el hombre señalado como su agresor creyó que podía escapar. No llegó lejos.
La Policía de Investigaciones (PDI) confirmó este martes que el presunto femicida intentó alejarse de la escena del crimen dirigiéndose hacia el centro de Rosario. La maniobra no le alcanzó: fue detenido en una estación de servicios ubicada en avenida Pellegrini, una de las arterias más transitadas de la ciudad, donde quedó a disposición de la Justicia.
El operativo de captura fue rápido. Según la PDI, una vez radicada la denuncia, los investigadores trazaron el recorrido del sospechoso y lo interceptaron antes de que pudiera desaparecer en el tejido urbano. La velocidad de la detención es uno de los pocos datos que no generan preguntas en este caso; lo que sí las genera es todo lo que pasó antes, dentro de esa casa en barrio Agote.
La Justicia rosarina ya intervino y ordenó una serie de medidas para reconstruir la secuencia de los hechos. Pericias, testimonios, relevamiento del lugar del crimen: el expediente empieza a tomar forma mientras la familia de Giuliana intenta procesar lo que ninguna familia debería tener que procesar.
El barrio Luis Agote, ubicado en la zona noroeste de Rosario, es un sector residencial de clase media que en las últimas horas quedó sacudido por la noticia. Los vecinos, como suele pasar en estos casos, mezclan el dolor con la impotencia. Porque los femicidios no ocurren en el vacío: ocurren en casas, en familias, en historias que muchas veces tuvieron señales que nadie —o casi nadie— quiso ver a tiempo.
¿Cuántas veces más vamos a ver esta misma secuencia? El crimen, la fuga, la detención, la investigación. Y en el centro de todo, una mujer que ya no puede contar su versión.
El caso quedó en manos de la fiscalía correspondiente, que deberá determinar la figura penal exacta y avanzar en la reconstrucción de los hechos. El sospechoso permanece detenido mientras la investigación sigue su curso. Por ahora, el nombre de Giuliana Bordón se suma a una lista que en Santa Fe —y en toda la Argentina— no para de crecer.
Con información de: La Capital

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Qué tristeza enorme. Otra mujer que pierde la vida y encima el tipo intenta escaparse como si nada. Por lo menos lo agarraron rápido, eso hay que reconocerlo.
Rápido lo agarraron sí, pero Giuliana ya está muerta. El sistema falla ANTES del crimen, no después. Qué me importa que lo detengan si no la pudieron proteger.
Coincido con el comentario anterior. La detención está bien pero es lo mínimo. La pregunta es si había denuncias previas, si había medidas de restricción. Eso es lo que nadie informa.
Vivo a pocas cuadras del barrio Agote. Ayer estaba todo el barrio conmocionado, nadie podía creerlo. Una chica joven, conocida en el barrio. Es un golpe muy duro para todos.
Y sí, siempre lo mismo: el tipo escapa, lo agarran, va preso, sale en unos años. Mientras tanto la familia de ella tiene que vivir con esto para siempre. El sistema está roto.
Hay que esperar que la investigación avance antes de sacar conclusiones. La PDI hizo bien su trabajo capturándolo rápido. Ahora la Justicia tiene que hacer lo suyo.
Hacer bien el trabajo es no dejar que esto pase, no agarrar al tipo después. Basta de aplaudir lo mínimo.
Descanse en paz Giuliana. Mucha fuerza para su familia. Que se haga justicia de verdad, no justicia de papel.
Lo de la estación de servicios en Pellegrini me llama la atención. El tipo fue al centro, a plena vista. O estaba muy desesperado o creyó que nadie lo iba a buscar. Por suerte se equivocó.
Cada vez que leo una noticia así me pregunto cuántas Giulianas hay ahora mismo pidiendo ayuda y nadie las escucha. Eso me rompe el alma.
La nota dice que la Justicia ordenó medidas para reconstruir lo ocurrido. Ojalá eso incluya revisar si hubo denuncias anteriores. Esa información es clave y siempre aparece tarde.
Justicia por Giuliana. Nada más que agregar.