Lo que pasó en barrio Agote esta madrugada no se olvida fácil. Débora Giuliana Bordón fue asesinada en el edificio de Crespo 516, y los gritos que despertaron a los vecinos antes del amanecer terminaron siendo el último rastro de vida de una mujer que no debería haber muerto así.
Según informaron desde el Ministerio Público de la Acusación, el detenido es Axel Alejandro M., un joven de 23 años señalado como único autor material del crimen. En los próximos días será formalmente imputado por la fiscal Anabel Cerutti, quien tiene a cargo la investigación.
Los vecinos del edificio describieron una escena que arrancó con gritos en la madrugada y un llamado al 911 que puso en movimiento a las fuerzas de seguridad. También se habló de un cruce desde el balcón, un detalle que todavía está siendo analizado por los investigadores y que podría ser clave para reconstruir la secuencia de los hechos.
Horas después del hecho, los residentes del edificio no salían de la conmoción. Esa mezcla de incredulidad y miedo que queda cuando la violencia irrumpe en el lugar donde uno vive, donde uno duerme. ¿Cuántas veces más tiene que sonar el 911 de madrugada antes de que algo cambie de verdad?
El caso se encuadra en una realidad que Santa Fe no logra revertir: los femicidios siguen siendo una de las formas más brutales y frecuentes de violencia letal en la provincia. Cada vez que ocurre uno, el sistema judicial, el social y el político quedan expuestos en sus fallas. No siempre hubo denuncias previas. No siempre hubo medidas de protección. Y cuando las hubo, no siempre alcanzaron.
La fiscal Cerutti tiene ahora la tarea de armar el expediente que lleve este caso a juicio. La imputación formal, que se espera en los próximos días, será el primer paso legal en un proceso que la familia de Débora y los vecinos de Crespo 516 seguirán de cerca, con la esperanza de que esta vez la Justicia llegue a tiempo, aunque ya sea demasiado tarde para lo que más importaba.
Con información de: La Capital

Comentarios (15)
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Que tristeza enorme. Una mujer más que pierde la vida a manos de un hombre. Y siempre el mismo guión: gritos, vecinos que llaman, y ya es tarde. El sistema falla antes, no en ese momento.
23 años el pibe. No lo justifico para nada, pero algo muy roto hay en esta sociedad cuando un tipo tan joven llega a esto.
Vivimos en un edificio a tres cuadras de ahí. Mi señora no durmió más cuando se enteró. Esto te cae encima aunque no conozcas a la víctima.
Hay que ver si había denuncias previas. Porque si las había y no se actuó, la responsabilidad no es solo del asesino.
Exactamente eso. Siempre aparece después que 'había antecedentes', que 'ella había denunciado'. Y nadie hizo nada. Nadie.
No sabemos si hubo denuncias previas todavía. Esperemos que la investigación lo aclare antes de sacar conclusiones.
Qué bueno que los vecinos llamaron al 911. Muchas veces la gente no se mete 'para no meterse en problemas'. En este caso actuaron bien, aunque no alcanzó.
La fiscal Cerutti tiene que ir con todo. Que no sea otro caso que se diluye en el tiempo y termina en una condena ridícula.
Descanse en paz Débora. A su familia le mando un abrazo enorme. Ojalá haya justicia de verdad.
Barrio Agote no es una villa, es un barrio tranquilo de edificios. Esto pasa en todos lados. La violencia no elige el código postal.
Pena de muerte para estos tipos, basta de contemplaciones.
La pena de muerte no resuelve nada, Braian. Lo que resuelve es que el Estado intervenga antes de que llegue a esto. Educación, recursos, seguimiento de denuncias.
Cada vez que pasa algo así me pregunto si la víctima tenía red de contención, si alguien sabía lo que estaba viviendo. Ojalá no haya estado sola en esto.
El MPA tiene que ser transparente con este caso. Que informen avances, que no lo dejen caer en el olvido mediático en dos semanas.