Este jueves será un día clave en la causa que conmociona al país. Ariel García Furfaro, el empresario dueño de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A., prestará declaración indagatoria junto a Carolina Ansaldi, directora técnica de Ramallo, por las 111 muertes causadas por el fentanilo contaminado.
Las comparecencias se realizarán ante el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, después de haber sido postergadas por pedidos de las defensas. Mientras tanto, otros imputados como Victoria García, gerente, y Eduardo Darchuk, exjefe de producción, optaron por el silencio y se negaron a declarar.
¿Cuánto más vamos a conocer de esta tragedia que enlutó a decenas de familias argentinas? El panorama se amplió dramáticamente: lo que comenzó como una investigación por 20 muertes ahora abarca cerca de 114 casos tras las nuevas pericias ordenadas por el magistrado.
Durante esta semana ya declararon múltiples empleados de ambos laboratorios. El lunes prestaron testimonio José Antonio Maiorano, técnico de HLB Pharma; Nilda Furfaro, accionista y vicepresidenta; Wilson Daniel Pons, jefe de Control de Calidad de Ramallo; Adriana Iudica, jefa de Control Microbiológico; y Rocío del Cielo Garay, supervisora de Fisicoquímica.
El martes fue el turno de Javier Martín Tchukrán, director de Manufactura de HLB Pharma; Edgardo Gerardo, de la cadena de producción; Antonio Sclafani, gerente de Producción y Mantenimiento de Ramallo; Arzolidys Dayana Astudillo Bolívar, jefa de Garantía de Calidad; y Diego Hernán García, hermano de Ariel, quien manejaba las plantas y daba órdenes de producción.
La estrategia judicial es clara: el juez Kreplak busca sumar más casos contra los 14 procesados en esta causa que está a punto de cumplir un año desde su inicio. La diferencia es abismal: de 20 víctimas iniciales a más de 110 casos confirmados.
Lo que comenzó como un control de rutina se transformó en una de las tragedias sanitarias más graves de los últimos años. Cada nueva pericia, cada declaración, cada documento que sale a la luz, agrega más dolor a las familias que perdieron a sus seres queridos por medicamentos que debían curarlos, no matarlos.
La declaración de García Furfaro será especialmente esperada. Como dueño de los laboratorios, sobre él recae la mayor responsabilidad de lo ocurrido. ¿Qué dirá ante el juez? ¿Asumirá su responsabilidad o seguirá el camino de otros imputados que eligieron el silencio?

Comentarios (12)
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Un año ya y recién ahora declara el dueño. Mientras tanto, 111 familias destruidas por la codicia de estos tipos.
Mi hermana estuvo internada en esa época, por suerte se salvó. Pero no puedo dejar de pensar que podría haber sido una víctima más.
111 muertes y el tipo sigue libre. En cualquier país serio ya estaría preso de por vida.
Como médica, esto me da escalofríos. Los controles de calidad fallaron en todos los niveles. Es imperdonable.
@Doctora_Rosario Tenés razón colega. Esto mancha a toda la industria farmacéutica. Los controles existen justamente para evitar estas tragedias.
Hay que esperar a que declare antes de crucificarlo. La justicia tiene que hacer su trabajo.
@Marcelo R ¿En serio? 111 muertos no son suficiente evidencia para vos? Que declare lo que quiera, los hechos hablan solos.
De 20 a 111 casos... imaginate cuántos más van a encontrar. Esto es solo la punta del iceberg.
Pobre gente que confió en esos medicamentos. Uno va al hospital a curarse, no a morir envenenado.
Y mientras tanto el hermano también metido en el quilombo. Negocio familiar de la muerte.
Un año de investigación y recién ahora declara el principal responsable. La justicia argentina en su máxima expresión.
Ojalá que esta vez la justicia no los deje escapar. Son 111 familias que merecen justicia.