El músico Fito Páez volvió a cruzar el debate político argentino desde España. En una entrevista con Marc Giró en el programa Cara al show, el rosarino se refirió al gobierno de Javier Milei y dejó una frase que condensa su lectura del presente: “El cuentito de la democracia se terminó, hoy reinan las finanzas”.
La consulta partió de un punto incómodo: si el artista se sentía libre para opinar sobre la gestión del presidente. Páez respondió sin rodeos: “Yo me siento libre”. “¿En qué momento alguien me va a venir a decir a mí qué tengo que hacer o no hacer?” La respuesta instaló la idea de que su crítica no nace de una restricción, sino de una lectura propia del escenario político.
Antes de entrar en materia, Páez anticipó que haría “un desglose amable, inteligente y pícaro” sobre la situación política. Luego, con tono ácido, lanzó: “¿Querían la libertad? Aquí la tienen”. “¿La sangre derramada? Aquí la tienen”. La frase mezcla ironía y advertencia: para el músico, la libertad que se reclama en la política también trae consecuencias que no se pueden ignorar.
Páez no descalificó de entrada la democracia. Al contrario, dijo: “Vamos a decir que la democracia, de todo lo que hay, es lo mejorcito”. Pero matizó que esa idea funcionaba mejor en otra época. “Digamos que hasta los años ’80 se podía pensar así”. “Nosotros, los de a pie, no conocíamos lo que se conoce ahora y podíamos decir que la gente va a votar y que gana el mejor o el que mejor hizo las cosas”.
Ahí aparece el quiebre. Según el músico, “ese cuentito se terminó”. Y fue más directo: “Hoy reinan las finanzas, los políticos son monigotes de turno y esto es todo”. En esa línea, definió el escenario actual como “una parodia de la democracia” y cerró con un desafío: “Y que alguien venga a decirme lo contrario”.
La crítica no se quedó en la política formal. Páez también advirtió sobre el deterioro de los vínculos sociales: “En esta comedia seguimos yéndonos por el barranco” de “la desintegración del espíritu humano” y “la comunicación de los seres humanos”. Para el rosarino, el problema no es solo institucional: hay una erosión de la capacidad de encontrarse entre las personas.
Frente a ese diagnóstico, Páez volvió a la música como refugio y herramienta. Sostuvo que “es el único canal por el cual podemos interconectar de una manera superior”, en el sentido en el que “nos recuerda quiénes somos, cómo somos y la pequeña cosita que somos en el universo”. La idea es clara: en un mundo que él describe como fragmentado, la música sigue siendo un puente.
El cierre de la entrevista tuvo un tono educativo. Páez reclamó que la música tenga mayor presencia en las escuelas: “Atrapados en este mundo de miedos nos olvidamos de que la música debería enseñarse en las escuelas”. El Ciudadano recuerda que estas reflexiones llegan luego de que Páez hubiera respaldado previamente a Javier Milei en una entrevista en Madrid, lo que le da un giro adicional a sus palabras actuales.
Con informacion de: Conclusion, El Ciudadano.
Comentarios (9)
Deja tu comentario
Fito siempre fue así, crítico y con frases para el tilingo.
Me parece una barbaridad decir que la democracia es una parodia. Votamos y elegimos.
Fito antes bancó a Milei y ahora esto. La incoherencia no le hace bien a nadie.
Lo que más me quedó fue lo de la música en las escuelas. Ahí sí hay un punto.
Fito se cree el dueño de la verdad. Un músico no debería meterse tanto en política.
Me gustó que hable de la desintegración social. Eso lo vemos todos los días.
Interesante que lo hayan consultado en España. Acá no se lo preguntan tanto.
Dejemos que Fito haga música y que Milei gobierne. Cada uno en lo suyo.