Lo que viene el miércoles en Rosario no es un paro más. Es una jornada de lucha organizada, con puntos de corte, ollas populares y una marcha que va a terminar en la puerta de ANSES, en Sarmiento y Rioja. Y la pregunta que flota en el aire es una sola: ¿cuánto más aguanta la gente antes de que esto explote de verdad?
Representantes de diversos gremios y organizaciones sociales de la ciudad se reunieron y definieron el cronograma de lo que llaman una gran jornada nacional de lucha. El eje es claro: la situación económica que atraviesan trabajadores y jubilados llegó a un punto que, según los propios convocantes, ya no admite silencio.
El plan de acción contempla cortes en distintos puntos de la Circunvalación, la avenida que rodea Rosario y que funciona como arteria clave para el tránsito pesado y el comercio. No es un detalle menor: cortar la Circunvalación es cortar la ciudad. También habrá ollas populares, esa imagen que volvió con fuerza en los últimos años y que dice más sobre la realidad social que cualquier estadística oficial.
El cierre de la jornada será una marcha hacia la sede de ANSES en el centro rosarino. La elección del organismo previsional como destino no es casual: los jubilados son uno de los sectores que más duramente sintieron el impacto del ajuste, con haberes que perdieron contra la inflación mes a mes.
La protesta se enmarca en un contexto nacional de tensión creciente. El poder adquisitivo de los salarios acumula una caída sostenida en los últimos años, y los sectores más vulnerables —trabajadores informales, jubilados con la mínima, beneficiarios de planes sociales— son los que cargan con el mayor peso del ajuste fiscal. En Rosario, ciudad que históricamente tiene una fuerte tradición gremial y de movilización social, este tipo de jornadas suele convocar a una base amplia que va más allá de los militantes orgánicos.
Los gremios convocantes no dieron a conocer la lista completa de organizaciones adheridas ni los horarios exactos de los cortes al momento de esta publicación, aunque anticiparon que el cronograma detallado se difundirá en las próximas horas. Lo que sí quedó claro es que la jornada tendrá alcance nacional, con acciones simultáneas en distintos puntos del país.
Mientras tanto, el impacto en el tránsito del miércoles ya genera preocupación entre vecinos y comerciantes de las zonas aledañas a la Circunvalación. Quienes necesiten circular por esas arterias deberán estar atentos a las actualizaciones y prever rutas alternativas.
La bronca acumulada tiene nombre y apellido: salarios que no alcanzan, jubilaciones que se licúan, y una sensación generalizada de que el esfuerzo cotidiano no alcanza para llegar a fin de mes. El miércoles, esa bronca va a tener voz y presencia en las calles de Rosario.

Comentarios (12)
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Jubilada de 34 años de aportes, cobro la mínima y no me alcanza ni para los remedios. El miércoles voy a estar ahí aunque me cueste caminar. Ya no hay otra.
Y mientras tanto los que cortan la Circunvalación no piensan en el laburante que tiene que llegar a trabajar a tiempo y pierde el jornal por el corte. Dos pesos de empatía tampoco estaría mal.
Rodrigo, el laburante que pierde el jornal es exactamente el mismo que está siendo aplastado por el ajuste. Son el mismo. El problema no es el corte, es lo que lleva a la gente a cortar.
Sí, claro, muy lindo el discurso. Pero el colectivero que no puede pasar igual pierde plata. No todo es blanco o negro.
Apoyo la protesta pero me gustaría saber qué gremios específicamente están convocando. Porque a veces se mezclan organizaciones con intereses muy distintos y después la agenda se diluye.
Olla popular en pleno 2026. Esto no es un dato menor, es una vergüenza nacional. Y los que gobiernan siguen hablando de brotes verdes.
Yo trabajo en la zona de la Circunvalación y ya estoy avisando en el trabajo que el miércoles voy a llegar tarde. Ojalá sirva de algo la protesta, porque así no se puede seguir.
Siempre lo mismo, cortan, marchan, y después todo sigue igual. No digo que no tengan razón en reclamar, pero estos métodos ya no cambian nada.
Braian, ¿y entonces qué propones? ¿Quedarse en casa mirando el techo? Si no se sale a la calle no existe. Así funciona la política en este país.
Ojalá haya mucha gente. Necesitamos que se vea que no somos cuatro gatos locos los que estamos hartos.
Economista de escritorio pregunta: ¿alguien calculó cuánto pierde Rosario en actividad económica por cada hora de corte en la Circunvalación? No lo digo para invalidar el reclamo, sino para que se dimensione el costo de estas medidas.
Gustavo, y alguien calculó cuánto perdemos los laburantes cada mes que la inflación nos come el sueldo? Eso tampoco aparece en los diarios.