Los pasillos de tribunales de Santa Fe vivieron ayer una jornada histórica. El Tribunal de Enjuiciamiento de Magistrados dictó la destitución del juez Fabio Marcelo Della Siega, quien se desempeñaba en el Juzgado de Primera Instancia de Distrito Nro. 5 del fuero de Familia.
La caída del magistrado no fue por unanimidad, pero la mayoría del cuerpo consideró que su conducta encuadró en las causales de mal desempeño previstas por la Ley 7.050. Una decisión que resuena fuerte en un momento donde la Justicia familiar está bajo la lupa por su eficiencia.
¿Qué llevó a esta resolución tan drástica? El jury basó su veredicto en los incisos 1° y 2° del artículo 7 de la normativa: incumplimiento de obligaciones legales e ignorancia manifiesta del derecho o negligencia reiterada. Palabras mayores para un fuero que maneja casos de violencia de género, alimentos y protección de menores.
La sesión estuvo presidida por Rafael Gutiérrez, titular de la Corte Suprema provincial, con una integración que reflejó el peso político del proceso. Del Poder Judicial participaron los ministros Falistocco, Erbetta, Baclini, Weder, Zabalza y Deco. Por el Legislativo estuvieron el senador Felipe Michlig y el diputado José Corral. Los Colegios de Abogados enviaron a Lucas Galdeano (Rosario) y Marisa Ferrero (Venado Tuerto).
La acusación técnica corrió por cuenta del Procurador General Jorge Barraguirre, quien sostuvo los cargos que derivaron en la remoción. La defensa de Della Siega, ejercida por los abogados Juan Parachú y Esteban Romero, no logró convencer a la mayoría del tribunal.
Esta destitución no es moneda corriente en Santa Fe. La última vez que un juez de distrito fue removido de su cargo se remonta a varios años atrás, lo que convierte este caso en un precedente significativo. El mensaje es claro: el Poder Judicial no tolerará negligencias en un fuero tan sensible como el de Familia.
El fuero de Familia santafesino venía siendo cuestionado por demoras en casos urgentes y falta de celeridad en expedientes que involucran violencia doméstica y protección de menores. La remoción de Della Siega llega en un contexto donde la sociedad reclama mayor eficiencia en la administración de justicia familiar.
Con esta firma, Fabio Della Siega queda apartado definitivamente de su cargo, cerrando un proceso que había generado gran expectativa en el foro santafesino. La decisión marca un antes y un después en la exigencia de profesionalismo y competencia que se espera de los magistrados que tienen en sus manos el destino de familias enteras.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Era hora que pase algo así. En el fuero de Familia hay casos que se estiran años y las víctimas de violencia quedan desprotegidas. Ojalá sirva de ejemplo.
Conozco casos de este juzgado que fueron un desastre. Familias destruidas por la desidia. Bien por el Tribunal de Enjuiciamiento.
¿Y los otros jueces que también andan flojos? Esto es solo la punta del iceberg. Hay que limpiar toda la justicia.
@El Tano Coincido, pero hay que reconocer que este es un paso importante. El fuero de Familia necesitaba una señal fuerte.
Mi hermana tuvo un caso en ese juzgado. Tres años para resolver una cuota alimentaria. Tres años! Los chicos crecen esperando.
Como profesional del fuero, puedo decir que esta decisión era necesaria. Los casos de familia no pueden esperar, hay vidas en juego.
@Abogada de familia Exacto. Y encima cuando pedías celeridad te trataban mal. Algunos jueces se creen intocables.
Bien ahí el Tribunal. Ahora falta que revisen a otros que también están flojos. La justicia no puede ser un chiste.
Una prima mía esperó dos años para que le den la tenencia de su hija. Dos años! Mientras tanto la nena sufría. Ojalá cambien las cosas.
Esto va a quedar en los libros. No es común que destituyan jueces de distrito. Marca un precedente importante para la provincia.
@Estudiante de Derecho Ojalá sirva de ejemplo. Los jueces tienen que entender que no son dioses, son servidores públicos.
Por fin! Cuántas familias habrán sufrido por la desidia de este tipo. La justicia familiar no puede ser un trámite más.