La angustia de una madre que no lograba comunicarse con su hija terminó en la peor pesadilla. Carla Johanna Magallanes, de 36 años, fue encontrada asesinada en su precaria vivienda de Montecaseros, al este del Gran Mendoza, tras dos días sin responder los llamados de su familia.
El macabro hallazgo ocurrió este martes cerca de las 13 horas, cuando la madre de la víctima decidió ir personalmente hasta la casa ubicada en carril Norte y callejón Moreno. Lo que encontró la heló la sangre: la puerta estaba cerrada con cadenas y alambres, algo inusual para Carla, que nunca acostumbraba a asegurar así su hogar.
Una vez que logró forzar la entrada, la escena que se desplegó ante sus ojos fue devastadora. El cuerpo de Carla estaba sobre una silla, con evidentes signos de golpes y manchas de sangre esparcidas por el suelo. Las primeras pericias criminalísticas revelaron que la joven madre llevaba muerta entre cinco y seis días.
¿Quién pudo cometer semejante atrocidad? La respuesta no tardó en llegar. Gabriel Trejo, la pareja de Carla con quien convivía en esa misma vivienda, se convirtió rápidamente en el principal sospechoso. Testigos aseguran haber visto a la pareja discutiendo en los días previos al crimen, y Trejo había desaparecido misteriosamente de todos los lugares que frecuentaba.
La Policía no perdió tiempo. A las pocas horas del hallazgo, lograron ubicar y detener a Trejo en las cercanías del barrio San José, en el municipio vecino de Rivadavia. El hombre intentaba pasar desapercibido en la Zona Este de Mendoza, pero la red policial se cerró sobre él.
Carla deja tres hijos de un matrimonio anterior, que ahora deberán enfrentar la pérdida de su madre en circunstancias tan brutales. La investigación del caso como femicidio está a cargo del fiscal de San Martín Gustavo Jadur y el fiscal en jefe Oscar Sívori, quienes buscan reconstruir los últimos días de vida de la víctima.
Este nuevo caso de violencia de género vuelve a poner sobre la mesa la cruda realidad que viven miles de mujeres en el país. La precaria vivienda rural donde ocurrió el crimen, el aislamiento de la víctima y la escalada de violencia que culminó en muerte son elementos que se repiten una y otra vez en estos casos.
Mientras la Justicia avanza en la investigación, una familia llora la pérdida irreparable de una madre que solo quería vivir en paz. El femicidio de Carla Magallanes se suma a la larga lista de mujeres asesinadas por violencia de género en Argentina, un flagelo que no da tregua.

Comentarios (11)
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Otra vez lo mismo. Cuántas mujeres más tienen que morir para que se tomen medidas serias contra estos tipos violentos. Mi corazón está con esos tres chicos que quedaron sin madre.
Hay que esperar que la Justicia haga su trabajo. No podemos condenar sin pruebas, aunque todo apunte al tipo este.
¿Esperar qué Carlos? ¿Que maten a otra? Los signos estaban todos: discusiones, desaparición, la puerta cerrada raro. Estos femicidas siguen el mismo patrón siempre.
Yo los conocía a los dos. Siempre se los veía discutiendo fuerte. La pobre Carla me daba pena, se notaba que la pasaba mal. Ojalá pudiera haber pedido ayuda a tiempo.
Qué bronca me da leer estas noticias. Esos tres pibes ahora qué van a hacer sin la madre. El Estado tiene que proteger mejor a las mujeres que denuncian violencia.
Jorge tenés razón, pero también las mujeres tienen que animarse a denunciar antes. Muchas veces aguantan por miedo o por los hijos.
¿Animarse a denunciar? ¿Vos sabés lo que es vivir con miedo constante? Es fácil opinar desde afuera. Estas mujeres necesitan contención y protección real.
En estos barrios rurales la policía llega cuando ya es tarde. Falta más presencia del Estado en estos lugares alejados.
Pobre madre, encontrar a tu hija así debe ser lo peor que le puede pasar a una persona. No me imagino el dolor que debe estar sintiendo.
Ojalá le den perpetua a este tipo. Los femicidas no pueden volver a la calle nunca más.
Cinco días muerta y recién la encuentran. Qué soledad debe haber sentido esa mujer en sus últimos momentos. Me parte el alma.