El centro de Rosario volvió a ser escenario de una modalidad delictiva que no da tregua. Una pareja de jóvenes fue detenida el martes por la tarde acusada de intento de estafa en al menos dos comercios de la zona céntrica, utilizando una tarjeta de crédito robada.
Los delincuentes fueron descubiertos cuando intentaron realizar compras con el "plástico" emitido a nombre de otra persona. La maniobra fraudulenta quedó al descubierto cuando los comerciantes notaron irregularidades en la operación y decidieron verificar la identidad de los compradores.
Esta modalidad delictiva se ha vuelto cada vez más frecuente en el microcentro rosarino, donde los comerciantes deben estar constantemente alerta ante posibles estafas. Los delincuentes suelen aprovechar la gran circulación de gente y la velocidad de las transacciones para pasar desapercibidos.
¿Cuántas veces más vamos a ver esta misma historia? Los comerciantes del centro ya no saben qué hacer para protegerse de estas modalidades de estafa que se multiplican día a día. La realidad es que cada tarjeta robada representa no solo un perjuicio económico, sino también la sensación de inseguridad que invade a quienes trabajan honestamente.
La Policía de Santa Fe continúa investigando si la pareja está vinculada a otros hechos similares en la zona. Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia, que deberá determinar el alcance de sus acciones delictivas.
El episodio deja una vez más en evidencia la necesidad de extremar los controles en las transacciones con tarjetas de crédito, especialmente en una zona tan transitada como el centro de Rosario, donde la guardia baja puede costar muy caro.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Tengo un local en el centro y cada vez es más difícil trabajar tranquilo. Hay que verificar todo, hasta la compra más chica.
Roberto, hacés bien en verificar todo. Yo perdí 15 lucas el mes pasado por una estafa similar.
¿Y después se quejan de que los comerciantes desconfían? Con estas cosas que pasan todos los días...
Hay que meter más policías en el centro, esto no puede seguir así.
Lucia, con más policías no alcanza. El problema es que salen y a las dos horas están en la calle de nuevo.
Por suerte los comerciantes se avivaron y los pescaron. Hay que estar siempre alerta.
Mi hermana labura en un local del centro y dice que es un estrés constante. No podés confiar en nadie.
¿Y la tarjeta de quién era? Seguro algún jubilado al que le chorearon la billetera.
Carlos, siempre son los más vulnerables los que sufren estos robos. Es una bronca terrible.
Yo ya no uso tarjeta en el centro, solo efectivo. Es más seguro para todos.