Lo que arrancó el viernes a la noche en Rosario no es solo una fiesta deportiva de dos semanas. Es, según el propio intendente Pablo Javkin, el punto de partida de algo más grande. Y esa idea fue el eje de sus palabras durante la ceremonia inaugural de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
"El legado son las obras y los deportistas que van a nacer a partir de esta infraestructura, que nuestros jóvenes vuelvan al deporte y a los valores del deporte", dijo Javkin ante la multitud. Una frase que suena bien en un discurso inaugural, claro. Pero que también tiene sustancia: la ciudad invirtió años y recursos en construir y refaccionar instalaciones que, terminados los Juegos, quedarán disponibles para los vecinos.
El momento más emotivo de la noche lo protagonizó Luciana Aymar, considerada por muchos la mejor jugadora de hockey sobre césped de la historia, quien fue la encargada de encender el pebetero. Javkin no ocultó el orgullo: "Que una representante tan grande del mundo del deporte sea quien enciende el pebetero es un orgullo para Rosario y muestra la grandeza que tiene nuestra ciudad. Muchos de los mejores de muchos deportes son rosarinos y eso es lo que vamos a mostrar al mundo también".
¿Cuánto vale ese simbolismo? Bastante. Aymar es ocho veces Jugadora Mundial del Año, ganó dos medallas olímpicas y es, junto a Messi, uno de los nombres que Rosario exportó al deporte mundial. Que sea ella quien encienda la llama no es un detalle menor: es un mensaje sobre la identidad deportiva de la ciudad.
Javkin también se mostró ansioso por el arranque de las competencias. "Estamos muy ansiosos porque mañana ya tenemos en disputa la primera medalla a la mañana, así que muy contentos", expresó, con la energía de quien sabe que la ciudad está en el centro de la escena continental por primera vez en mucho tiempo.
El intendente fue claro en que el impacto de los Juegos no se mide solo en medallas ni en audiencia televisiva. La apuesta real está en que los nuevos espacios deportivos —piscinas, canchas, pistas— se conviertan en el trampolín para que chicos y jóvenes de los distintos barrios de Rosario se acerquen a disciplinas que hoy les quedan lejos por falta de infraestructura. En una ciudad que convive con índices de violencia y desigualdad que todos conocen, esa promesa tiene un peso específico que va más allá del protocolo.
La pregunta que queda flotando, y que el tiempo va a responder, es si esa infraestructura va a estar realmente disponible y en condiciones para los vecinos una vez que se apaguen las cámaras. Rosario tiene antecedentes de obras inauguradas con bombos y platillos que después quedaron a medio funcionar. Javkin lo sabe. Y por eso eligió poner el legado en el centro de su discurso: es también una promesa pública que quedó grabada.
Por ahora, la fiesta manda. Y la ciudad, al menos por estas dos semanas, vuelve a ser protagonista en el mapa deportivo de Sudamérica.

Comentarios (13)
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Hermosa ceremonia, me emocioné cuando Aymar encendió el pebetero. Rosario se merece esto y más.
Todo muy lindo el discurso de Javkin pero acordémonos que dijo lo mismo cuando inauguraron el Parque de la Cabecera y después estuvo meses cerrado por falta de mantenimiento. Esperemos que esta vez sea diferente.
Totalmente de acuerdo con cuervo_central. Los políticos son todos iguales, prometen el legado y después las instalaciones quedan abandonadas. Ojalá me equivoque.
Che, pero algo de razón tiene Javkin. El natatorio del Parque Urquiza quedó bárbaro después de los Panamericanos del 95 y se sigue usando. No todo termina mal.
Luciana Aymar encendiendo el pebetero me pareció un detalle hermoso. Es la mejor del mundo en su deporte y es rosarina. Eso no tiene precio.
Ojalá que los pibes de los barrios del oeste puedan usar esas instalaciones de verdad. Porque si terminan siendo para los clubes de Fisherton nomás, no sirve de nada el legado ese.
Exactamente lo que decís, El Tano. El deporte de alto rendimiento está buenísimo pero si no llega a los barrios con menos recursos, el legado es solo para la foto.
Qué orgullo ver a Rosario en el mapa deportivo sudamericano. Messi, Aymar, Di María... esta ciudad tiene algo especial.
Me parece bien la inversión en deporte, pero me gustaría saber cuánto costó todo esto y si ese dinero no hacía falta en otra parte. No digo que esté mal, digo que alguien tendría que rendir cuentas.
dale patricia siempre hay que quejarse de algo. por una vez que pasa algo lindo en rosario disfrutemos
No es quejarse, Braian, es pedir transparencia. Son fondos públicos. Pero bueno, entiendo que para algunos eso es ser "negativo".
Javkin habló bien, pero que no se olvide de esto cuando termine la fiesta. Ahí se ve si el legado es real o solo un slogan.