El microcentro de Rosario tiene un problema que ya no se puede disimular: uno de cada siete locales comerciales está vacío, y las principales arterias del corazón comercial de la ciudad acumulan subas de vacancia que llegan al 100 por ciento en algunos tramos. Los números son del último relevamiento de Cocir —la Cámara de Comercio Inmobiliario de Rosario— y encendieron las alarmas tanto en la intendencia como en la gobernación.
El intendente Pablo Javkin salió a hablar este jueves sobre el informe, que registró una vacancia del 15 por ciento en el microcentro rosarino, con subas del 100 y 86 por ciento en calle San Luis y la peatonal Córdoba, respectivamente. El dato se agrava si se compara con el 12,5 por ciento registrado en junio, ya un 1,8 por ciento más que en diciembre de 2025: la tendencia es clara y va en una sola dirección.
«La gente tiene menos dinero y le cuesta más cumplir con sus compromisos», reconoció Javkin, quien también apuntó al endeudamiento creciente y al impacto de las billeteras virtuales como factores que complejizan el panorama. El intendente, sin embargo, mezcló el diagnóstico económico con una explicación sociológica: argumentó que parte del problema es estructural y tiene que ver con cambios en los hábitos de consumo. «Si hace 30 años vivías en barrio Tiro Suizo seguramente tomabas el 125, ibas al centro y hacías una compra. Hoy el centro comercial de Tiro Suizo es el que más factura en la ciudad», graficó.
La lectura de Javkin no es incorrecta en términos de tendencias urbanas —la descentralización del comercio es un fenómeno global—, pero no alcanza para explicar por qué la vacancia se duplicó en apenas meses. Cuando los locales cierran a ese ritmo, el problema no es solo que la gente compra más cerca de casa: es que compra menos en todos lados.
El intendente también mencionó señales positivas: algunos locales vacíos tendrían nuevos ocupantes en camino, y destacó el rol de los rubros gastronómico y farmacéutico como anclas de actividad horaria en el centro. Además, puso en agenda la recuperación del espacio de La Favorita, el histórico local que lleva años sin uso en plena peatonal. «Hay que trabajar en la recuperación de La Favorita», remarcó, aunque sin precisar plazos ni inversiones concretas.
En sintonía con el intendente, el gobernador Maximiliano Pullaro también salió a reconocer la situación. «Vemos que la clase media y media baja la están pasando muy mal en nuestro país», afirmó, y agregó que «indudablemente ha caído el consumo». Pullaro, que conduce la provincia desde diciembre de 2023 bajo la bandera de la austeridad y el equilibrio fiscal, reconoció además que el Estado provincial opera con pocos recursos y caída de la coparticipación.
El gobernador intentó mostrar el lado positivo de la inversión pública como amortiguador: «Con la inversión pública hemos logrado casi sostener el empleo porque ha caído en muchos rubros, pero también en algunos rubros ha mejorado». La frase es reveladora: el empleo no creció, se sostuvo a duras penas, y eso en un contexto donde la obra pública nacional fue prácticamente desmantelada por el ajuste de Javier Milei.
Lo que queda claro del diagnóstico de ambos dirigentes es que la crisis del consumo no es un fenómeno pasajero ni exclusivamente local. Es el resultado de años de emisión descontrolada, déficit fiscal crónico y presión impositiva aplastante que destruyeron el poder adquisitivo de los argentinos. El ajuste que hoy duele es la consecuencia inevitable de décadas de populismo fiscal. La pregunta es si Rosario y Santa Fe tienen margen para esperar a que la macro se acomode, mientras los locales del centro siguen bajando las persianas.

Comentarios (15)
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Llevan décadas destruyendo el poder adquisitivo con impuestos y emisión, y ahora se 'preocupan' por los locales vacíos. La solución no es más Estado, es dejar de ahogar al comerciante con cargas impositivas imposibles.
Mi marido tuvo una zapatería en San Luis 25 años. La cerró en marzo. No es un número en un informe, es una familia. Que vengan a explicarle a él por qué 'hay fenómenos de cambio social'.
Javkin descubrió que la gente compra en el barrio... genio. Para eso cobran el sueldo que cobran estos tipos.
Hay que ser justos: esto no es solo culpa de Javkin ni de Pullaro. La macro la maneja Nación. Si la gente no tiene plata, no gasta, y punto. El problema es estructural y viene de hace años.
Sí, viene de años de kirchnerismo y peronismo que destruyeron la moneda. Ahora el ajuste duele pero era inevitable. No hay magia.
Ajuste inevitable decís... y los que pagan el ajuste son los laburantes de siempre, no los que fugaron dólares. Muy conveniente la teoría.
Yo voy al centro solo cuando no me queda otra. No es que no quiera, es que no me alcanza para nada. Llego a fin de mes raspando. Eso es lo que no entienden.
Lo de La Favorita es una vergüenza histórica. Ese local lleva años abandonado en plena peatonal y recién ahora lo mencionan. ¿Cuántos años más de 'hay que trabajar en eso'?
Pullaro al menos reconoció que la clase media la está pasando mal. Eso ya es más honesto que lo que decían antes. Ahora falta que hagan algo concreto.
¿Billeteras virtuales como factor de la crisis? En serio Javkin? La gente usa Mercado Pago porque no le alcanza para llegar a fin de mes y necesita cuotas sin interés. No es un fenómeno tecnológico, es desesperación.
Trabajo en el centro hace 10 años. Nunca vi tan poca gente en la peatonal como ahora. Algunos días parece domingo al mediodía. Es desolador.
El dato del centro comercial de Tiro Suizo facturando más que el microcentro es interesante. Muestra que el problema no es solo económico sino también urbanístico. Rosario creció hacia los barrios y el centro no se adaptó.
Preocupados dicen... si estuvieran realmente preocupados bajarían las tasas municipales a los comercios. Pero eso no pasa nunca.
Que Pullaro hable de sostener el empleo con inversión pública me parece bien, pero hay que ver cuánto dura eso si la coparticipación sigue cayendo. No podés sostener el gasto indefinidamente sin ingresos.