Hay fechas que merecen ser celebradas en serio. Y este 12 de julio de 2026 es una de ellas: la Asociación Rosarina de Básquet cumple 100 años, y eso no es poca cosa en una ciudad que suele presentarse al mundo con una pelota de fútbol bajo el brazo.
Porque el básquet en Rosario tiene una historia larga, profunda y muchas veces silenciosa. No hace ruido de estadio lleno, no copa las portadas todos los lunes, pero late con una constancia que pocos deportes pueden igualar. Late en los barrios, en los clubes de barrio, en esas canchas de piso de madera donde generaciones enteras aprendieron que el trabajo colectivo vale más que cualquier estrella individual.
Todo empezó allá por la década del 20, cuando un puñado de visionarios rosarinos se sumó a jugar a esa locura inventada por James Naismith en una fría noche estadounidense a fines del siglo XIX. Eran tiempos en que el básquet era casi una rareza en estas latitudes, y sin embargo hubo quienes vieron en ese deporte algo más que un juego: vieron una comunidad posible. Se reunieron, forjaron lazos, y el 12 de julio de 1926 formalizaron lo que ya existía en los hechos: una asociación que nucleara a los clubes y organizara la competencia en la ciudad.
Cien años después, el balance es contundente. Campeones, leyendas, historias de chicos de barrio que llegaron lejos y de otros que no llegaron tan lejos pero que igual encontraron en la cancha algo que no consiguieron en ningún otro lado. Eso también es el deporte cuando funciona bien: un lugar donde pertenecer.
¿Cuántas familias rosarinas tienen un recuerdo ligado al básquet local? ¿Cuántos padres llevaron a sus hijos a ver un partido un sábado a la tarde y terminaron enganchados para siempre? El inconfundible sonido del pique de la pelota en una cancha techada, el chirrido de las zapatillas, el festejo que explota en la tribuna cuando entra un triple sobre el final: esas imágenes forman parte del patrimonio afectivo de esta ciudad, aunque no siempre aparezcan en los titulares.
La Asociación Rosarina de Básquet no es solo una estructura administrativa. Es el paraguas bajo el cual crecieron décadas de competencia organizada, de formación de jugadores, de construcción de una cultura deportiva que trasciende los resultados. En una ciudad que produce talento deportivo de manera casi sistemática, el básquet tiene su cuota de responsabilidad y su cuota de orgullo.
Un siglo es mucho tiempo. Es tiempo suficiente para haber atravesado crisis económicas, pandemias, cambios de época, transformaciones sociales profundas. Y sin embargo, el básquet rosarino sigue ahí, con sus clubes, sus divisiones inferiores, sus entrenadores de barrio que cobran poco y aportan mucho. Esa es la verdadera columna vertebral de estos cien años.
Felicidades a todos los que hicieron posible este centenario: los que fundaron, los que jugaron, los que entrenaron, los que arbitraron, los que fueron a ver, los que llevan a sus hijos hoy. Cien años de básquet en Rosario son cien años de una ciudad que es más grande y más diversa de lo que a veces nos animamos a reconocer.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Jugué en las inferiores de Sportivo América en los 90 y fue la mejor época de mi vida. Gracias a la Asociación por 100 años de básquet en Rosario. Un orgullo enorme.
Buen dato, pero en Rosario si no es fútbol no existe. Cuándo fue la última vez que esto salió en la tapa de un diario?
Totalmente de acuerdo con cuervo_central. El básquet rosarino tiene nivel altísimo y nadie lo cubre. Los medios solo piensan en Messi y en Central vs Ñuls.
Chicos, los medios cubren lo que la gente consume. Si queremos más básquet en los diarios, llenemos las canchas. La responsabilidad es de todos.
Mi hijo juega en Fisherton desde los 8 años. El básquet le dio disciplina, amigos y valores que el colegio solo no le hubiera dado. 100 años bien merecidos.
100 años es una barbaridad. Que institución más importante y qué poco reconocimiento oficial recibe. El municipio debería declarar el día feriado deportivo o algo así.
Mi viejo me contaba que en los 70 los partidos de básquet en Rosario eran un evento social. La gente se vestía bien para ir a ver. Otra época.
Felicitaciones a todos los que sostuvieron esto durante un siglo. Entrenadores, dirigentes, árbitros, familias. El básquet de base es un trabajo invisible y fundamental.
mi viejo jugó en Regatas en los 80 y siempre dice que fue lo mejor de su juventud. feliz centenario
Che, alguien sabe si van a hacer algún acto oficial para festejar? O va a pasar como siempre, con un posteo en Instagram y chau?
Soy profesora de educación física y el básquet es uno de los deportes más completos para el desarrollo motor de los chicos. Que siga creciendo 100 años más.