Lo que debía ser una noche de fútbol puro se tiñó de luto. Argentina salió a la cancha del Estadio de Kansas City para enfrentar a Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026 con el corazón partido: en el brazo de cada jugador y miembro del cuerpo técnico de la Scaloneta, una cinta negra. El motivo era uno solo: la muerte de Antonio Ubaldo Rattín, ocurrida durante la jornada de este sábado.
No fue un gesto espontáneo ni improvisado. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) realizó una gestión formal ante las autoridades de la FIFA para obtener el permiso de lucir el brazalete de duelo, algo que el organismo internacional no autoriza de manera automática. El pedido fue aceptado, y así los jugadores pudieron rendir homenaje a uno de los íconos históricos del fútbol argentino en el escenario más grande del mundo.
Antes del pitazo inicial, el estadio guardó un minuto de silencio. La disposición, establecida por FIFA, tuvo un doble propósito: honrar la memoria de Rattín y también la del mediocampista sudafricano Jayden Adams, jugador que participó en esta edición del torneo y cuya muerte conmocionó al ambiente futbolístico en las últimas horas. Dos ausencias, dos silencios, un mismo gesto de respeto.
¿Cuántas veces un equipo sale a jugar un cuarto de final del mundo cargando algo más que la presión deportiva? Esta vez, la Selección llevaba también el peso de una despedida. Rattín no era un nombre cualquiera: capitán histórico de Boca Juniors y de la Selección, su figura está grabada a fuego en la historia del fútbol argentino, especialmente por aquel episodio del Mundial de Inglaterra 1966, cuando fue expulsado ante el local en cuartos de final y se negó a abandonar el campo durante varios minutos en una escena que dio la vuelta al mundo.
Que justamente Argentina jugara sus propios cuartos de final el día de su muerte tiene una carga simbólica que no pasa desapercibida. El fútbol, cuando quiere, sabe construir sus propias poesías amargas.
La imagen de los jugadores con el brazalete negro en el césped de Kansas City fue, antes que cualquier resultado, un recordatorio de que detrás de cada camiseta hay historia, hay identidad, hay nombres que merecen ser recordados. Rattín fue uno de esos nombres. Y esta noche, aunque sea por noventa minutos, el mundo entero lo supo.

Comentarios (15)
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Se me hizo un nudo en la garganta cuando vi el brazalete. Rattín es historia pura del fútbol argentino. Que se vaya justo el día que jugamos cuartos de final tiene algo de poético y doloroso al mismo tiempo. Descanse en paz, capitán.
Bostero de alma pero hoy me saco el sombrero. Rattín fue un grande del fútbol argentino, más allá de los colores. Que en paz descanse.
Hermoso gesto de la AFA por una vez. Que hayan gestionado el permiso ante FIFA dice algo. Lástima que muchas veces se acuerdan de los ídolos solo cuando ya no están.
La AFA hace bien una sola cosa y ya queremos aplaudirla? Por favor. El gesto está bien pero no nos olvidemos quiénes manejan ese organismo.
Nadie dijo que la AFA es perfecta, Tano. Pero reconocer lo que está bien hecho no es aplaudir todo. Hay que ser justo.
Tenía 7 años cuando mi viejo me contó la historia de Rattín en el 66. Me la contó como si hubiera pasado ayer. Hoy se lo conté a mi hijo antes del partido. Eso es legado.
Igual me parece raro que FIFA haya autorizado el brazalete tan rápido. Normalmente son una burocracia terrible. Algo habrá movido la AFA.
¿Y quién era Jayden Adams? La nota lo menciona pero no dice nada más. Que también haya muerto en pleno Mundial es muy triste.
Pará, ¿un jugador del Mundial también murió? ¿Cómo no hay más información sobre eso? Eso es lo que me preocupa, que se mezcla todo y no se profundiza en ninguno de los dos casos.
Más allá del resultado del partido, la imagen de los jugadores con el brazalete negro en Kansas City es una de esas fotos que van a quedar en la historia. El fútbol tiene esas cosas.
El 66 fue una injusticia histórica. Rattín tenía razón en no irse. Y hoy, 60 años después, Argentina vuelve a jugar cuartos de final el día que él se va. Escalofríos.
che pero igual hay que ganar el partido jaja, el homenaje está bien pero a Rattín lo honramos ganando
Muy emotivo todo, pero me pregunto si los jugadores de hoy saben realmente quién fue Rattín o es solo un protocolo. Ojalá que no sea solo un brazalete vacío.
Rattín era de otra época, de cuando los jugadores tenían carácter de verdad. Hoy los expulsan y salen corriendo a pedir disculpas en Instagram. Diferente raza.
Que descanse en paz. Y que Argentina gane esta noche para dedicársela. Sería lo más lindo.