Lo que empezó como una denuncia por amenazas terminó con nueve kilos de cocaína en una vivienda de Timbúes. El hallazgo apareció en medio de una causa por amenazas calificadas, no como un operativo directo por estupefacientes.
El procedimiento se llevó a cabo en Maipú al 400, por orden del fiscal provincial Aquiles Balbis, y contó con agentes de la PDI y personal de la Unidad Regional XVII de San Lorenzo.
Según el funcionario de Seguridad Esteban Santantino, la investigación comenzó días atrás, cuando un vecino de Timbúes denunció haber recibido amenazas. La caratulación inicial fue por amenazas calificadas contra otro individuo.
“Es un procedimiento que dio un resultado que llama la atención”, sostuvo Esteban Santantino, y recordó que el hecho comenzó por la denuncia de un vecino.
Desde las primeras diligencias, se dio intervención al MPA, que dispuso avanzar con las medidas. La requisa dejó al descubierto nueve paquetes de cocaína con envoltorios que mostraban la imagen de un toro.
El detalle más llamativo: el sello en bajorrelieve, según las fotos difundidas, corresponde al de un toro, idéntico al de los panes secuestrados en una aeronave en 2024, cerca de Rosario. Ese dato encendió la lupa sobre el origen del cargamento.
Además de la sustancia, los agentes encontraron dos armas de fuego, de calibres .38 y .22, municiones de distintos tipos, elementos de corte, sustancias precursoras y balanzas.
Santantino confirmó que dos personas fueron detenidas y que continúan las diligencias para localizar a otros posibles involucrados. “El secuestro de este material estupefaciente se realizó en panes, que no estaban fraccionados para la venta en ese momento”, explicó.
Por ese motivo, la causa fue remitida a la Justicia federal, competente para intervenir en este tipo de delitos. La pregunta que queda abierta: ¿quién movía ese cargamento y por qué apareció en una vivienda buscada por una denuncia por amenazas?
El dato de los panes no es menor. Si la cocaína no estaba fraccionada, no era para venta inmediata en la esquina: era material para mover, guardar o distribuir. Eso cambia el peso de la causa y explica el traslado a la Justicia federal.
La presencia de armas de fuego, balanzas y sustancias precursoras completa el cuadro de elementos presuntamente vinculados con la comercialización de estupefacientes.
Que una denuncia por amenazas haya abierto la puerta a un hallazgo de esta magnitud muestra que la investigación sigue. Continúan las diligencias para localizar a otros posibles involucrados.
La investigación continúa. Mientras tanto, la ciudad se queda con una pregunta incómoda: ¿cuántos allanamientos por una causa por amenazas terminan descubriendo elementos que nadie esperaba?

Comentarios (8)
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Bien que la denuncia por amenazas haya llevado a este secuestro. Ojalá sigan con la investigación.
Nueve kilos no es poca cosa. Me preocupa que aparezcan en Timbúes y que haya armas.
Igual, ¿por qué no se investigó antes? La zona lleva tiempo con problemas.
No todo es la misma zona. Acá la clave es el sello del toro y el vínculo con la aeronave de 2024.
Me parece bien que pasara a la Justicia federal. Con panes no fraccionados no es narcomenudeo de esquina.
Dos detenidos y siguen buscando otros. Que no quede en nada.
Ojalá que la investigación no se enfríe. Que se sepa si había más involucrados.