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Politica

La teniente que dijo no: cómo una denuncia destapó una red de corrupción en la Armada por $1.600 millones

16 de septiembre de 2026 • Fuente: El Ciudadano

Una teniente de fragata contadora rechazó sumarse a un esquema de fraudes y terminó detonando una investigación judicial que involucra a unos 25 oficiales y civiles de la Armada. Las maniobras incluían falsificación de recibos de sueldo y liquidaciones truchas de comisiones en el exterior desde 2022.

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La teniente que dijo no: cómo una denuncia destapó una red de corrupción en la Armada por $1.600 millones

Lo que empezó con una negativa terminó en los tribunales federales de Comodoro Py. Una teniente de fragata identificada como Acuña, contadora pública de profesión, recibió una oferta que muchos en su lugar habrían aceptado: un suplemento salarial irregular a cambio de entregar la mitad a quienes se lo ofrecían. Ella dijo que no. Y ese no cambió todo.

La negativa de la oficial desencadenó una cadena de presiones, una investigación interna y, finalmente, una denuncia judicial que hoy tiene en la mira a unas 25 personas —entre oficiales y civiles— por fraudes estimados en el equivalente a 1.600 millones de pesos cometidos desde 2022. El expediente quedó radicado en el juzgado federal del juez Sebastián Ramos, y fue presentado por el propio jefe del servicio contable de la Armada, el capitán de navío Castro Maggio.

El esquema era sofisticado y tenía varias patas. Por un lado, se liquidaban viáticos en el exterior por gastos que nunca habían ocurrido. Cuando los oficiales nombrados en esos documentos —cómplices también ellos— regresaban al país, los pagos continuaban como si la comisión siguiera vigente. Por otro lado, se falsificaban recibos de sueldo a personal ya retirado, desviando el dinero a cuentas de terceros. En algunos casos, las maniobras se hacían en dólares, aprovechando que la Armada mantiene unos 35 oficiales en misiones estables en el exterior a través de agregadurías navales y de defensa.

El reparto era casi matemático: 50% para quien ponía el nombre como receptor ficticio, y el resto a dividir entre los demás integrantes de la red. Una fuente con conocimiento directo de los hechos describió el mecanismo con crudeza: «Están involucrados desde un almirante para abajo. Desde 2022, se realizaban falsas liquidaciones de códigos, de personal retirado y códigos que le liquidan a oficiales en actividad que no les correspondían. Todo, obviamente, con retorno incluido».

Otro engranaje del fraude funcionaba con el personal que se iba de baja. «Una de las cosas que hacían era que aquellos que se iban de baja o retirados elevaban el número de CUIL a Defensa solicitando, por ejemplo, 40.000 dólares para pagar comisiones en el exterior cuando en realidad eran 30.000, ya que 10.000 se habían ido de baja», explicó una fuente de la misma fuerza. El mecanismo se sostenía en una falla estructural: nadie controlaba en tiempo real cuándo un oficial pasaba a retiro.

Cuando Acuña rechazó la oferta y resistió también el dinero para callarse, las presiones no tardaron en llegar. «Ahí empezaron las presiones de los capitanes que están metidos en esto. Querían que la teniente agarrara, ya que se convirtió en un riesgo. Su negación y denuncia interna originaron todo lo que ahora se sabe», relató una fuente cercana al caso. La oficial comunicó las irregularidades a la cadena de mando y eso disparó la investigación interna que derivó en la presentación judicial.

¿Cuánto tiempo más podría haber seguido funcionando esta maquinaria si Acuña no se plantaba? La pregunta no es retórica: el esquema llevaba al menos cuatro años activo, con civiles del área de liquidación de sueldos fraguando los suplementos y jefes militares firmando los documentos. Una fuente de la fuerza fue directa: «Son una banda a la que deberían echarlos a todos. Creemos que van a intentar detener la sangría en estas quince personas señaladas, pero hay muchos más».

El caso llega en un momento de fuerte escrutinio sobre las Fuerzas Armadas argentinas y su manejo presupuestario. Lo que esta investigación pone sobre la mesa no es solo la corrupción de algunos individuos: es la pregunta sobre qué controles internos fallaron durante años para que nadie viera —o quisiera ver— lo que estaba pasando. Una teniente contadora tuvo que decir que no para que el sistema reaccionara. Eso, en sí mismo, ya es una condena.

Quien es
Quién es la teniente Acuña
La oficial identificada como Acuña es teniente de fragata de la Armada Argentina y además contadora pública. Su doble formación —militar y contable— le permitió detectar las irregularidades en las liquidaciones. Rechazó sumarse al esquema, resistió las presiones económicas para callarse y denunció internamente, desencadenando la investigación que llegó a la Justicia federal.
El lugar
Comodoro Py: el corazón de la Justicia federal
Los tribunales federales de Comodoro Py, en Buenos Aires, son la sede donde se radican las causas de mayor relevancia institucional del país: espionaje, narcotráfico, corrupción política y casos que involucran al Estado nacional. El expediente por la corrupción en la Armada quedó en manos del juez federal Sebastián Ramos.
En contexto
La Armada y sus misiones en el exterior
La Armada Argentina mantiene aproximadamente 35 oficiales en misiones permanentes en el exterior a través de agregadurías navales y de defensa. Además, hay personal en misiones de paz y cooperación técnica en distintos países. Este esquema de comisiones internacionales, que implica pagos en dólares, fue uno de los vectores principales del fraude detectado.
Fuente: El Ciudadano
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Comentarios (14)

Deja tu comentario

Marcela Fontana Hoy 14:32

Esta mujer se merece una medalla. En un ambiente donde todos miran para otro lado, ella dijo que no y aguantó las presiones. Eso tiene un valor enorme.

El Tano Hoy 14:30

Medalla? La van a destruir. Así funciona esto. La van a apartar, le van a hacer la vida imposible y los corruptos van a seguir. Ya lo vi antes.

Marcela Fontana Hoy 14:32

Puede ser, Tano, pero si todos piensan así nadie denuncia nunca nada. En algún momento alguien tiene que romper el círculo.

Roberto Cassinelli Hoy 14:33

1.600 millones desde 2022 y recién ahora se entera alguien? El problema no es solo la banda corrupta, es el sistema de control que no existe. Cuatro años sin que nadie vea nada es una vergüenza institucional.

cuervo_central Hoy 14:37

Y encima en dólares parte del esquema. No son amateurs, sabían exactamente lo que hacían y cómo cubrirse.

Graciela Pereyra Hoy 14:41

Lo que me indigna es que dicen que van a parar en 15 personas pero hay muchos más. O sea, ya saben que van a proteger a los de arriba. De manual.

Ingeniero Valdés Hoy 14:44

Trabajo en el sector público y les digo que este tipo de maniobras con CUIL de personal retirado son más comunes de lo que la gente cree. El sistema de control cruzado entre organismos es un desastre. No es excusa, pero tampoco es solo la Armada.

Rosarino indignado Hoy 14:48

Desde un almirante para abajo dijeron. Y van a terminar echando a los de abajo y el almirante se jubila con todos los honores. Apostamos?

Lucho Hoy 14:53

No apostés, que perdés seguro jajaja

Daniela Ríos Hoy 14:56

Me parece importante destacar que fue una mujer la que se plantó. En una institución tan vertical y machista como la Armada, eso no es menor. Habrá tenido presiones de todo tipo.

Braian Hoy 14:59

che y el juez Ramos es confiable? porque si la causa cae en manos de alguien que la quiere enterrar, chau investigación

Patricia Suárez Hoy 15:03

Exactamente lo que pienso. La denuncia está bien, pero ahora empieza la parte difícil. Que llegue a juicio oral y que condenen a alguien con rango. Eso sería histórico.

Negro_del_sur Hoy 15:06

50/50 el reparto. Hasta para robar son prolijos. Una organización criminal con uniforme.

Horacio Belmonte Hoy 15:08

Ojalá esto no quede en la nada como tantas otras causas. Argentina tiene un cementerio de expedientes de corrupción que nunca llegaron a ningún lado.