Lo que empezó como una solución de emergencia ahora el oficialismo rosarino quiere convertirlo en regla fija. La Municipalidad de Rosario presentó un proyecto de ordenanza para darle carácter permanente al sistema de Compras Ágiles, el mecanismo que ya usa para adquirir medicamentos e insumos biomédicos destinados a la red de salud pública de la ciudad.
La iniciativa, impulsada por el Ejecutivo municipal, propone incorporar un nuevo artículo al régimen de contrataciones de la Municipalidad. El punto central: exceptuar estas adquisiciones de los límites monetarios generales que rigen para el resto de las compras del Estado comunal. La condición, según el proyecto, es que se mantengan los controles de transparencia, publicidad y competencia entre proveedores.
¿Por qué importa esto? Porque el abastecimiento de medicamentos en los centros de salud y hospitales municipales es uno de los talones de Aquiles históricos de cualquier gestión. Los procesos de licitación tradicionales, con sus plazos burocráticos y sus vericuetos administrativos, muchas veces dejaron estantes vacíos en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) y en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), los dos pilares de la salud pública rosarina.
El sistema de Compras Ágiles fue diseñado precisamente para cortocircuitar esa burocracia: permite adquirir insumos críticos con mayor velocidad, sin resignar —al menos en teoría— la competencia entre oferentes ni la publicidad de los actos. La pregunta que se hacen desde la oposición y desde los propios trabajadores de salud es si esa promesa de transparencia se cumple en la práctica o si la agilidad termina siendo una puerta trasera para la discrecionalidad.
El proyecto llega en un contexto donde el sistema sanitario municipal viene absorbiendo una presión creciente. Rosario tiene una de las redes de atención primaria más extensas de la provincia, con más de 50 centros de salud distribuidos en los seis distritos de la ciudad. Mantener esa red abastecida, con la volatilidad de precios que caracteriza al mercado farmacéutico argentino, es un desafío logístico y financiero permanente.
Desde el Concejo Municipal deberán analizar si el proyecto ofrece garantías suficientes. El debate no es menor: habilitar excepciones al régimen general de contrataciones sin un andamiaje de control robusto puede abrir flancos de corrupción que después son difíciles de cerrar. La historia de las compras públicas en Argentina —y en Rosario en particular— tiene capítulos que no conviene repetir.
Si el proyecto avanza, la Municipalidad contará con una herramienta legal más sólida para responder rápido cuando faltan antibióticos, insulina o material de curación en un CAPS del Distrito Oeste o del Distrito Norte. Eso es concreto y tiene valor. Pero la letra chica del control es lo que va a definir si esto es una mejora real del sistema o simplemente una coartada administrativa para comprar sin rendir cuentas.
El Concejo tiene la palabra. Y los vecinos que dependen de la salud pública, también deberían tenerla.

Comentarios (12)
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En el CAPS de mi barrio, en Tablada, siempre falta algo. Si este sistema hace que haya más medicamentos disponibles, bienvenido sea. Pero que no sea una excusa para comprarle a los amigos del poder.
Transparencia y agilidad en el Estado argentino... jajaja. Cuántas veces escuchamos eso. Después resulta que le compran todo al cuñado del secretario de turno.
Hay que leer bien el proyecto antes de rajar. Si mantiene publicidad de los actos y competencia entre proveedores, puede ser una mejora real. El problema siempre fue la burocracia que dejaba los CAPS sin insumos básicos.
Rodrigo, en teoría sí. En la práctica, cada vez que el Estado 'agiliza' algo, alguien se lleva la diferencia. Ojalá me equivoque.
Mi mamá va al HECA y sabe lo que es esperar que lleguen los remedios. Si esto soluciona aunque sea parte del problema, apoyo.
Lo que me preocupa es que exceptúen los límites monetarios. Eso es mucha discrecionalidad para el Ejecutivo. El Concejo tiene que poner controles fuertes antes de aprobar esto.
Totalmente de acuerdo, Marcelo. Sin un sistema de auditoría independiente, esto puede ser una caja negra. Que el Concejo no firme en blanco.
Che, alguien sabe si esto aplica también para los insumos de odontología en los CAPS? Porque en el del Distrito Sur siempre falta material.
Trabajo en salud pública y les digo: la falta de medicamentos en los centros es un problema real y cotidiano. No es cuento. Si este mecanismo funciona con controles, es necesario. Si no tiene controles, es un desastre anunciado.
y el javkin cuando baja los impuestos? siempre hay plata para lo que quieren ellos
Braian, los impuestos y la compra de medicamentos son dos temas completamente distintos. No mezclemos.
Ojalá que esto no quede en una ordenanza más que nadie controla. Necesitamos que alguien de verdad audite cómo se gasta la plata de la salud en Rosario.