La tregua fue corta. La inflación de los trabajadores volvió a acelerarse en julio de 2026 y marcó un 2,4%, siete décimas por encima del registro de junio, interrumpiendo una racha de tres meses consecutivos de desaceleración que había generado cierto optimismo en algunos sectores. La realidad, una vez más, le puso freno a los festejos anticipados.
El dato surge del índice que mide específicamente el impacto de los precios en los hogares de los trabajadores, una medición que refleja con más precisión lo que le pasa al bolsillo de la gente común que la inflación general del INDEC. En la comparación interanual, el número es todavía más contundente: 32,9% de inflación acumulada en doce meses. Eso significa que un trabajador necesita hoy casi un tercio más de ingresos que hace un año para comprar exactamente lo mismo.
El mayor golpe, como viene ocurriendo en los últimos meses, lo recibieron los hogares con jefe jubilado y aquellos encabezados por mujeres. La razón es estructural: estos grupos destinan una proporción mayor de su presupuesto mensual al pago de servicios públicos, que son precisamente los que más aumentaron en el marco del ajuste tarifario impulsado desde el gobierno nacional. Luz, gas, agua: los básicos que no se pueden dejar de pagar.
El dato no es menor en un contexto donde el gobierno de Javier Milei insiste en que la inflación está bajo control y que el ajuste fiscal es el camino correcto. Pero los números cuentan otra historia para quienes viven de un sueldo o de una jubilación. La desaceleración de los meses anteriores —abril, mayo y junio habían mostrado una tendencia a la baja— generó expectativas que julio se encargó de desinflar.
Para los trabajadores rosarinos, el escenario se vuelve más complejo si se considera que las paritarias de varios gremios de la región todavía están negociando actualizaciones que corran detrás de esta inflación renovada. Cuando el índice acelera, el poder adquisitivo retrocede, y eso se siente en el supermercado, en la farmacia, en la cuota del colegio.
Los sectores más vulnerables son los que menos herramientas tienen para defenderse. Un trabajador en blanco puede pelear su paritaria, puede organizarse con su sindicato. Pero un jubilado que cobra la mínima, o una mujer que sostiene sola un hogar con ingresos precarios, no tiene ese paraguas. Y son exactamente ellos los que este índice identifica como los más castigados.
El dato de julio obliga a revisar las proyecciones para lo que resta del año. Si la tendencia de desaceleración se quebró, la pregunta es cuánto tiempo llevará retomar ese camino y, sobre todo, a qué costo social. Mientras tanto, en los barrios de Rosario y en toda la provincia de Santa Fe, la gente sigue haciendo las cuentas que no cierran.

Comentarios (15)
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Tres meses bajando y uno solo alcanza para tirar todo por la borda. Así no hay forma de planificar nada. Mi vieja cobra la mínima y el gas le llegó el doble que el año pasado. ¿Eso es el ajuste que nos prometieron?
El 32,9% interanual es una barbaridad. Y encima te dicen que la inflación está controlada. ¿Controlada para quién?
Pero venían tres meses bajando, eso no lo dicen. Un mes no hace tendencia. Hay que esperar y ver. El ajuste duele pero era necesario después de años de desastre kirchnerista.
Un mes no hace tendencia decís, pero el bolsillo de mi mamá jubilada sí siente cada mes. No es estadística, es la vida real.
Entiendo que duele, pero la inflación del 200% que dejaron ellos también era la vida real. Alguien tenía que pagar el desastre.
Lo que más me preocupa es que las paritarias van siempre atrás de la inflación. Cuando llegás al número que pedías, ya el costo de vida subió otro escalón. Es una carrera que no podés ganar.
Y los gremios de Rosario negociando todavía. Mientras tanto el sueldo real se derrite. Buen trabajo de todos.
Soy trabajadora social y lo que veo en los barrios es durísimo. Familias que antes llegaban a fin de mes ahora no llegan a mitad. Y no son vagos, son laburantes que hacen todo bien y aun así no alcanza.
Dato técnico: el índice de inflación de trabajadores pondera más los servicios públicos que el IPC general, por eso cuando hay ajuste tarifario este índice sube más fuerte. No es opinión, es metodología.
igual 2.4 en un mes es una locura, en cualquier pais normal eso seria la inflacion de todo el año
Exacto. En la zona euro la meta de inflación anual es 2%. Nosotros lo hacemos en un mes y lo festejamos como logro.
Mi marido trabaja en una metalúrgica de la zona norte de Rosario. El sindicato cerró paritaria en mayo con un número que ya quedó viejo. Esto no para.
Che, alguien me puede explicar por qué las mujeres jefas de hogar la sufren más? Lo pregunto en serio, no para polemizar.
Porque en general tienen ingresos más bajos y destinan un porcentaje mayor al pago de servicios básicos. Cuando sube la luz o el gas, ese aumento representa una parte mucho más grande de su sueldo que el de alguien que gana más.