El reloj corre. Con el vencimiento de la conciliación obligatoria acercándose, este lunes se realizó una nueva audiencia en la sede Rosario del Ministerio de Trabajo de Santa Fe por el conflicto desatado tras la decisión de Pampa Energía de cerrar su planta de caucho sintético en Puerto General San Martín, la única de su tipo en todo el país.
Del encuentro participaron representantes del Ministerio de Desarrollo Productivo provincial y del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU), cuyo secretario general, Mauricio Brizuela, calificó la reunión como un paso necesario aunque insuficiente. 130 puestos de trabajo están en la cuerda floja, y con ellos, parte del engranaje del Cordón Industrial del Gran Rosario.
"Fue una reunión importante que veníamos esperando con Producción para poder plantear cuál es la problemática y ponernos a laburar desde ayer para ver cómo revertimos esta situación", explicó Brizuela. El dirigente fue claro en señalar que el problema excede a la planta de caucho: "hay un gran problema en la industria, en el complejo petroquímico, no solamente del caucho", advirtió.
El resultado concreto de la audiencia fue la conformación de una mesa de trabajo que continuará en las próximas semanas. Lejos de un acuerdo, pero al menos con las partes sentadas. "Los resultados no son lo que esperamos, pero sí se pudo volcar toda la problemática arriba de la mesa", reconoció el sindicalista, quien subrayó que el objetivo central es "salvar las fuentes de trabajo".
Desde el gremio pusieron sobre la mesa una serie de alternativas para intentar torcer la decisión empresarial: beneficios impositivos, una posible reconversión productiva y la prestación de servicios a otras empresas del complejo. "Nos pusimos a disposición para ver cómo entre todos le buscamos la vuelta", afirmó Brizuela, aunque admitió que algunas ideas son, por ahora, inviables.
El dato que no puede ignorarse es el peso estratégico de esta instalación: la planta de Puerto General San Martín es la única productora de caucho sintético de Argentina. Su cierre no solo afecta a los trabajadores directos, sino que amenaza con generar un efecto dominó sobre toda la cadena petroquímica del Cordón Industrial, una de las zonas de mayor concentración industrial del país, que se extiende a lo largo del río Paraná entre Rosario y San Lorenzo.
Este martes se realizará una nueva audiencia en el mismo ámbito, con los trabajadores convocados a movilizarse. El cronograma apretado no es casual: la conciliación obligatoria tiene fecha de vencimiento y, si no hay acuerdo, el conflicto podría escalar hacia medidas de fuerza más contundentes.
La situación pone en evidencia una tensión estructural del sector petroquímico argentino, golpeado por altos costos energéticos, presión impositiva y una demanda interna que no termina de recuperarse. Pampa Energía, uno de los principales grupos energéticos del país con presencia en generación eléctrica, petróleo y gas, tomó la decisión de discontinuar esta línea de producción en un contexto donde la rentabilidad del negocio quedó comprometida. El gremio, en tanto, busca que el Estado provincial oficie de puente para encontrar una salida que no sea el cierre definitivo.

Comentarios (14)
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130 familias en riesgo y los funcionarios provinciales recién ahora se sientan a hablar. ¿Dónde estaban cuando Pampa Energía avisó que cerraba? El Estado siempre llega tarde y con la mesa vacía.
La única planta de caucho del país y la dejan cerrar. Genial. Después nos quejamos de que importamos todo.
Yo trabajo en el Cordón y esto nos preocupa a todos. No es solo la planta de caucho, hay un problema serio en toda la zona. Ojalá encuentren una salida pero el panorama no es alentador.
¿Y la reconversión que propone el gremio? ¿En qué consistiría exactamente? Porque si la planta no es rentable, cambiarle el rubro tampoco va a ser magia.
Pampa Energía factura millones con el gas y la electricidad, ¿no pueden sostener 130 trabajadores? Algo no cierra.
Con toda la presión impositiva que tienen las empresas en Argentina, no me sorprende que cierren plantas. El problema no es Pampa Energía, es el sistema que hace imposible producir.
Diego, ¿y los trabajadores qué culpa tienen de la presión impositiva? Ellos no fijan los impuestos. Que los paguen los que corresponde pero que no cierren la planta.
Nadie dijo que los trabajadores tienen culpa, Luciana. Dije que el sistema es el problema. Si no hay rentabilidad, no hay empresa. Y si no hay empresa, no hay trabajo. Eso es matemática, no ideología.
Siempre la misma historia: la empresa se va, el gremio pide, el Estado convoca audiencias y al final los laburantes pierden. Que alguien me explique en qué caso terminó bien.
Lo de Brizuela suena bien pero ¿cuántas veces hemos escuchado 'mesa abierta para las próximas semanas'? Eso en criollo significa que no hay nada resuelto.
Que el caucho sintético se importe de afuera va a salir más caro a mediano plazo para toda la industria. Esto tiene un costo que va más allá de los 130 trabajadores, aunque ya eso solo sería suficiente para buscar una solución.
mi marido trabaja ahí. no es un número, es nuestra vida. ojalá se resuelva pero estamos muy asustados
Fuerza a los trabajadores y sus familias. Esperemos que la mesa de trabajo sirva para algo concreto y no sea solo para ganar tiempo.