La desaceleración de la inflación duró poco. Tras la moderación de agosto, cuando tocó el 1,7%, el índice se aceleró al 1,9% en septiembre, según informó el INDEC este martes.
El dato mensual se mantuvo por debajo del 2%, pero rompió la tendencia bajista del mes anterior. En los primeros nueve meses del año, los precios acumularon una suba del 23,6%, una señal que vuelve a poner el foco en el costo de vida.
La pregunta que queda en el aire es simple: ¿basta con que el índice mensual se mantenga debajo del 2% cuando las tarifas y los alimentos siguen presionando? El dato de septiembre muestra que la moderación no se sostiene sin que se calmen los componentes que más pesan en la canasta.
La división con mayor aumento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 3,1%. Le siguió Educación, que avanzó 3%.
En el otro extremo, Restaurantes y hoteles subió 1,1%, mientras que Prendas de vestir y calzado aumentó 1,4%.
Comunicación registró un incremento del 2,5% y Salud avanzó 2,4%.
Alimentos y bebidas no alcohólicas, el segmento de mayor peso en la canasta, registró una suba del 2%. Fue la división que más incidió en el resultado de todas las regiones, excepto en el Gran Buenos Aires, donde el mayor aporte correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.
La composición del índice dejó una señal más favorable que el dato general: la inflación núcleo, que excluye los precios regulados y los estacionales, bajó del 1,8% de agosto al 1,7% en septiembre. Según el INDEC, las subas de esa categoría estuvieron vinculadas con las comidas fuera del hogar y los productos farmacéuticos.
Los estacionales aumentaron un 2,9%, con incrementos en verduras, tubérculos y legumbres. Los regulados avanzaron un 2,3%, impulsados por el gas, la electricidad y las prepagas. Así, ambos componentes se ubicaron por encima del promedio y explicaron parte de la presión sobre el índice mensual.
Ese detalle importa: cuando los regulados y los estacionales superan el promedio, el índice mensual puede verse contenido por otros componentes, pero el golpe en el gas, la electricidad o las verduras se siente igual. En un contexto de recesión técnica, esa presión sobre el gasto doméstico no es un dato menor.
El resultado coincidió con el pronóstico de los analistas que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central. La publicación llegó en un escenario de estabilidad del dólar y señales de una recesión técnica para el tercer trimestre.
En comparación con el mismo período de 2025, los precios minoristas subieron un 33,4%, apenas por debajo del 33,5% del mes anterior. Ese dato interanual muestra que, aunque el índice mensual se frenó, la comparación con el año pasado sigue siendo exigente para el bolsillo.
El contraste con el año pasado también da la escala del problema: un 33,4% interanual no se resuelve con un solo mes bajo el 2%. Para que la tendencia sea creíble, el mercado y los hogares necesitan ver que la inflación núcleo siga bajando y que los regulados no vuelvan a empujar el índice.
“La inflación de septiembre se ubicó nuevamente abajo del 2% mensual, fue de 1,93% y es el incremento mensual más bajo para septiembre desde 2017”, escribió en su cuenta de X el asesor del Ministerio de Eco.
El asesor agregó que el dato estuvo a 0,03 pps de ser la inflación más baja de la serie. Esa diferencia mínima muestra lo cerca que estuvo el índice de marcar un piso para septiembre.
El mismo asesor señaló que el dato sigue estando afectado por la recomposición de tarifas y la suba de los precios de la energía a nivel mundial debido al contexto geopolítico. El rubro vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles subió 3,1% mensual.
Con información de: La Capital, La Nación.

Comentarios (10)
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Con 23,6% en nueve meses, el salario no alcanza. En septiembre se notó en la luz y el gas.
Marcelo, en mi barrio la luz subió más que el promedio. No es solo números.
Diego, el mercado esperaba 1,9%, pero el bolsillo no se banca 33,4% interanual.
Al menos la inflación núcleo bajó a 1,7% y el dato coincidió con el REM. Eso da algo de tranquilidad.
¿Y el dólar estable? Si el dólar no corre, la inflación se come todo igual.
Rosarino, el dólar estable no es lo mismo que inflación, pero sí ayuda a anclar expectativas.
Alimentos 2% y vivienda 3,1%: son los que más golpean a la clase media.
Esperemos que octubre no revierta la tendencia. El dato de estacionales 2,9% ya avisaba.
Tere, el dato de estacionales 2,9% no es lo mismo que la inflación núcleo, que bajó a 1,7%.
Que esté a 0,03 pps de ser la más baja de la serie no cambia que el gas y la luz subieron.