Lo que parecía una polémica resuelta terminó abriendo otra. La Justicia rosarina suspendió este miércoles la autorización que había concedido horas antes para que Bárbara Cantero, integrante de la banda narcocriminal Los Monos, realizara una salida a un shopping de la ciudad. Pero la noticia que dejó a todos con la boca abierta llegó después: Cantero quedará en libertad plena dentro de una semana.
La secuencia fue vertiginosa. Primero se conoció que un juez había autorizado la salida recreativa de Cantero al shopping, una medida que generó un escándalo inmediato en la opinión pública rosarina. Pocas horas después, esa autorización fue dejada sin efecto. Parecía el final del episodio. Pero no: fuentes oficiales confirmaron a este portal que la mujer recuperará su libertad en los próximos días, independientemente de la polémica por la salida.
¿Cómo es posible que alguien vinculado a la organización criminal más temida de Rosario esté a punto de quedar libre? La respuesta está en los tiempos de la Justicia: Cantero habría cumplido los plazos procesales que habilitan su egreso, más allá de cualquier consideración sobre el impacto simbólico y social de la medida.
Los Monos es la organización narcocriminal que durante años dominó el narcotráfico en los barrios más vulnerables de Rosario y cuya actividad dejó una estela de violencia, fentanilo-contaminado-detuvieron-a-las-dos-exfuncionarias-de-la-anmat-a-cargo-de.html" class="auto-link">muertes y terror en la ciudad. El juicio oral que desmanteló parte de su estructura fue uno de los procesos penales más importantes de la historia judicial santafesina, con condenas que incluyeron a figuras como Ariel «Guille» Cantero, considerado el líder de la banda.
Bárbara Cantero es una de las integrantes de ese entramado familiar y criminal que fue procesada y condenada en el marco de esas causas. Su nombre volvió a la primera plana esta semana por la insólita autorización judicial que, aunque fue revertida rápidamente, dejó al descubierto una vez más las tensiones entre los tiempos judiciales y la percepción ciudadana sobre la seguridad.
La bronca en las redes sociales fue inmediata. Vecinos, dirigentes políticos y organizaciones de víctimas de la violencia narco expresaron su indignación ante la sola posibilidad de que una integrante de Los Monos paseara por un shopping rosarino. La revocación de la medida calmó parcialmente los ánimos, pero la confirmación de la libertad inminente volvió a encender el debate.
El caso pone sobre la mesa una pregunta que Rosario se hace hace años sin encontrar respuesta satisfactoria: ¿alcanza con desarticular una organización criminal si sus integrantes recuperan la libertad antes de que la ciudad termine de sanar las heridas que esa misma organización provocó? La Justicia tiene sus tiempos y sus reglas. La ciudad, sus cicatrices. Y por ahora, esas dos realidades no siempre coinciden.

Comentarios (13)
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Esto es una burla a todas las familias que perdieron un hijo por culpa de esta gente. Que la Justicia diga que 'cumplió los plazos' no me cierra para nada. Los plazos los ponen ellos mismos.
Entiendo la bronca, pero si cumplió la condena que le dieron, la Justicia no puede retenerla. El problema es la condena que le pusieron, no que la liberen ahora.
Silvia, ¿y eso nos tiene que conformar? El sistema la condenó a poco, la dejaron ir al shopping, y ahora queda libre. Todo mal desde el principio.
Primero la dejan ir al shopping, después la largan libre. ¿Alguien en este país paga las consecuencias de algo?
Yo vivo a tres cuadras del shopping y la verdad que me da escalofríos pensar que iba a estar paseando ahí. Menos mal que revocaron eso al menos.
El juez que autorizó la salida al shopping debería dar explicaciones públicas. ¿En qué estaba pensando?
Igual che, tampoco es que Los Monos desaparecieron porque ella esté presa. El problema es mucho más grande que una persona.
LaFlaca tiene razón. Esto es para la tribuna. Los que mandan en los barrios siguen mandando, estén presos o no.
Mi hermano murió en el barrio por esta gente. No me vengan con que 'cumplió los plazos'. Hay cosas que no tienen plazo.
Periodista: ¿sabés cuál fue exactamente la condena que cumplió? Porque la nota no lo aclara y es el dato más importante de todo esto.
En este país los chorros salen antes que los que deben impuestos, juro.
Lo del shopping fue una torpeza judicial enorme. Alguien autorizó eso sin pensar dos segundos en el impacto que iba a tener. Después se preguntan por qué la gente no confía en la Justicia.