El intento de ingresar drogas a las cárceles santafesinas volvió a quedar al descubierto este martes en el penal de Las Flores, ubicado en la ciudad de Santa Fe. Una mujer de 47 años fue detenida cuando pretendía introducir cocaína y marihuana al establecimiento durante el horario de visitas.
Fue el propio Servicio Penitenciario Provincial el que detectó la maniobra. El personal del penal advirtió que la visitante llevaba las sustancias consigo e inmediatamente dio aviso a efectivos de la Subcomisaría 17ª, quienes se hicieron presentes y procedieron a la detención de la mujer.
El caso no es aislado. El ingreso de estupefacientes a las unidades penitenciarias es uno de los problemas estructurales que enfrenta el sistema carcelario santafesino, y que el gobierno de Maximiliano Pullaro identificó como prioritario desde que asumió en diciembre de 2023. La gestión provincial viene reforzando los controles en los accesos a los penales como parte de una política de seguridad más amplia que incluye la intervención en barrios críticos de Rosario y el combate al narcotráfico en toda la provincia.
El penal de Las Flores es uno de los establecimientos de mayor población carcelaria de la provincia, lo que lo convierte en un blanco frecuente de estas maniobras. La droga que logra ingresar a las cárceles alimenta el poder de las bandas desde adentro, sostiene redes de comercialización interna y, en muchos casos, financia operaciones delictivas que se ejecutan extramuros.
La mujer detenida quedó a disposición de la Justicia provincial, que deberá determinar los cargos en su contra. En Santa Fe, este tipo de delito puede encuadrarse en la Ley 23.737 de estupefacientes, con penas que van desde la prisión preventiva hasta condenas de varios años según la cantidad y el tipo de sustancia secuestrada.

Comentarios (11)
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Y después se preguntan por qué las bandas siguen operando desde adentro. Si entra droga, entra poder. El Servicio Penitenciario hizo bien en agarrarla, pero esto pasa todos los días y solo vemos uno que otro caso.
Bien por el Servicio Penitenciario que la detectaron. Pero me pregunto cuántas pasan sin que las agarren...
47 años. No es una pibita. Sabía perfectamente lo que estaba haciendo.
Che, no seamos tan rápidos para juzgar. A veces la gente hace estas cosas porque la amenazan o porque no tiene otra salida. No digo que esté bien, pero el contexto importa.
El Tano, entiendo lo que decís, pero esa lógica la podemos aplicar a cualquier delito. En algún momento hay que hacerse responsable de las propias decisiones.
Pullaro viene hablando de endurecer los controles en los penales. Bueno, acá está el resultado. Algo están haciendo bien.
¿Y cuántos años le van a dar? Seguro sale en unos meses y listo. La justicia santafesina es un chiste.
No es un chiste, hay un proceso legal que seguir. Tampoco podemos pedir que la encierren de por vida por esto. Que se aplique la ley como corresponde, nada más.
Buen trabajo de la Subcomisaría 17ª. Eso es lo que queremos ver, coordinación entre el Servicio Penitenciario y la policía.
Pobre mujer, a ver qué historia hay detrás. No justifico pero tampoco me alegro.
El problema de fondo es que mientras haya demanda adentro de los penales, siempre va a haber alguien dispuesto a arriesgarse. Hay que atacar eso también.