Cincuenta millones de dólares. Esa es la cifra que el gobierno de Santa Fe puso sobre la mesa este miércoles para hablar de lo que dejaron los seguridad-para-el-partido-de-argentina-y-pe.html" class="auto-link">Juegos Suramericanos 2026 en materia de obras e infraestructura en Rosario. Y aunque el evento todavía no cerró su telón, la administración provincial ya sale a mostrar los números con orgullo.
La confirmación llegó en pleno desarrollo de los Juegos, que tienen a Rosario como sede principal junto a Rafaela y la capital provincial. Tres ciudades, un mismo evento, y una inversión que —según el oficialismo— transforma la ecuación en algo más que una fiesta deportiva: un salto en infraestructura que la región necesitaba hace años.
El dato no es menor. 50 millones de dólares en obras es una cifra que en cualquier contexto económico argentino resulta significativa, pero en el marco de un país que viene de años de ajuste y restricciones presupuestarias, el número pega distinto. La pregunta que muchos vecinos se hacen es simple: ¿en qué se tradujo esa plata concretamente para la ciudad?
Desde el gobierno santafesino sostienen que el balance es netamente positivo desde distintos puntos de vista, aunque los detalles específicos del destino de cada peso invertido todavía no se desglosan con la transparencia que la ciudadanía merece. Instalaciones deportivas renovadas, accesos mejorados, espacios públicos intervenidos: eso es lo que se menciona en los pasillos oficiales, pero el detalle fino sigue siendo una deuda pendiente con el contribuyente.
Los Juegos Suramericanos son el evento multideportivo continental más importante después de los Panamericanos. Reúnen a atletas de toda América del Sur en disciplinas que van desde el atletismo hasta deportes de combate, y su organización implica estándares de infraestructura que Argentina —y Rosario en particular— tuvo que alcanzar a contrarreloj.
Lo que nadie puede negar es que eventos de esta escala dejan huella. La pregunta es si esa huella queda en el asfalto de las calles, en los techos de los polideportivos barriales, o solo en las fotos de los funcionarios cortando cintas. Rosario tiene una historia larga con promesas de legado deportivo que después se evaporan: basta recordar instalaciones construidas para eventos anteriores que hoy están en estado de abandono o subutilización.
El desafío real no es organizar los Juegos —eso ya está hecho— sino garantizar que esos 50 millones de dólares en obras no sean un destello efímero sino una transformación duradera para los barrios, los clubes y los deportistas rosarinos que entrenan todos los días sin glamour ni cámaras. Ese es el legado que vale la pena defender.

Comentarios (13)
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50 millones de dólares suena impresionante hasta que te preguntas dónde están las obras. Yo vivo en Arroyito y el polideportivo del barrio sigue igual que hace diez años. ¿A quién le llegó esa plata?
Che, seamos justos. Yo fui a ver atletismo al estadio y las instalaciones estaban impecables. Algo se hizo, aunque sea en los lugares donde había cámaras.
Exacto lo que dice Valeria, solo donde había cámaras. El legado de estos eventos siempre es el mismo: fotos para los funcionarios y abandono después.
Gente, 50 millones de dólares en infraestructura deportiva en una ciudad como Rosario no es poca cosa. Hay que esperar el informe completo antes de salir a criticar. El escepticismo está bien pero tampoco hay que negar lo evidente.
Lindo evento, lindo espectáculo. Pero me gustaría saber cuánto de esos 50 palos en dólares fue a parar a empresas amigas del gobierno. Eso no lo van a decir en ningún balance 'netamente positivo'.
Yo trabajo en el deporte amateur hace 20 años y puedo decir que algo cambió. Algunos clubes recibieron materiales, se refaccionaron pistas. No es todo marketing. Igual, el seguimiento post-evento es lo que define si fue inversión o gasto.
Silvia tiene razón. El problema siempre es el después. Construyen, inauguran, se sacan la foto y en dos años está todo roto de vuelta.
Más allá de la política, ver a Rosario en el mapa deportivo internacional es algo que me llena de orgullo. Ojalá esto sirva para que más pibes del interior de la provincia se acerquen al deporte.
50 millones de dólares... y el colectivo de mi barrio sigue sin pasar después de las 10 de la noche. Las prioridades de este país son un misterio.
Qué tiene que ver el colectivo con los Juegos, Diego? Son presupuestos distintos, organismos distintos. No mezclemos todo.
Tiene que ver porque es plata pública, Tere. Cuando el Estado elige dónde invertir, está eligiendo qué prioriza. Es una discusión legítima.
Fui con mis hijos a ver handball y fue una experiencia hermosa. Los pibes alucinaron. Eso también es legado, aunque no se mida en dólares.
ojalá que no pase lo mismo que con las obras del mundial 78 que terminaron siendo monumentos al olvido. esperemos que esta vez sea diferente