El dato no deja margen para el consuelo: la pobreza llegó al 32,3% de la población en el primer semestre de 2026.
Según el Indec, el indicador subió 4,1 puntos porcentuales respecto del segundo semestre de 2025, cuando era 28,2%.
En el Gran Rosario, la pobreza alcanzó al 23,1% de las personas, una cifra que sigue siendo alta pero que se ubica 9,2 puntos por debajo del registro nacional.
La indigencia en la región pasó de 3,9% a 6,2% en el primer semestre, mientras que a nivel país llegó al 7,5%.
El deterioro no es un fenómeno abstracto: en los 31 aglomerados urbanos relevados, 9.729.000 personas y 2.498.000 hogares quedaron por debajo de la línea de pobreza.
Dentro de ese universo, 2.249.000 personas y 575.000 hogares no alcanzaban a cubrir la canasta básica alimentaria, según la medición oficial.
El informe también muestra que, entre los hogares, la pobreza llegó al 24,4% y la indigencia al 5,6% en el primer semestre de 2026.
En comparación con el segundo semestre de 2025, la pobreza aumentó 3,4 puntos entre los hogares, mientras que la indigencia subió 0,8 puntos.
En la comparación interanual, frente al primer semestre de 2025, la pobreza nacional pasó de 31,6% a 32,3%, con un incremento de 0,7 puntos.
La indigencia nacional, en tanto, aumentó 1,2 puntos respecto del segundo semestre de 2025 y 0,6 puntos frente al primer semestre del año pasado.
El contraste entre ingresos y precios explica el salto: el ingreso per cápita familiar aumentó 11,5%, pero la Canasta Básica Alimentaria subió 21,4% y la Canasta Básica Total 19,6%.
Entre los hogares pobres, el ingreso familiar promedio fue de $922.755, frente a una canasta básica total promedio de $1.440.395. La brecha de pobreza se ubicó en 35,9% y aumentó respecto del segundo semestre de 2025.
El golpe más duro lo reciben los más chicos: el 44,5% de las personas de hasta 14 años vivía en hogares pobres, frente al 36,9% de los jóvenes de 15 a 29 años.
La franja de 30 a 64 años registró 28,8% de pobreza, mientras que en los mayores de 65 años la cifra bajó a 14,8%.
Por regiones, el Noreste concentró la mayor incidencia, con 41,5% de pobreza, seguido por Cuyo y el Gran Buenos Aires.
La pobreza regional también dejó cifras altas en el Noroeste, con 31,5%, y en la región Pampeana, con 30,3%.
La Patagonia cerró la lista con 28,4% de pobreza, según el relevamiento de los 31 aglomerados urbanos.
En indigencia, el Noreste llegó al 10,5%, el Gran Buenos Aires al 8,4% y la región Pampeana al 7,2%.
La indigencia también se ubicó en 5% en Cuyo, 4,3% en el Noroeste y 4,2% en la Patagonia.
El dato de Gran Rosario obliga a una pregunta incómoda: ¿cuánto tiempo más vamos a sostener una ciudad que, aunque por debajo del promedio nacional, sigue dejando afuera a casi una de cada cuatro personas?
La comparación con el semestre anterior muestra que el problema no se detuvo: la pobreza rosarina subió 0,8 punto y la indigencia pasó de 3,9% a 6,2%.
Con información de: Rosario3, La Capital.

Comentarios (10)
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En Rosario 23,1% parece menos, pero son casi 1 de cada 4. Es un número que se siente en la calle.
Concuerdo, pero también hay que mirar el 44,5% de niños. Ahí el golpe es más fuerte.
Lo que más me preocupa es el 44,5% de chicos hasta 14 años. Ahí se pierde el futuro.
Mientras hablan de datos, los precios corren más que los ingresos. La CBA subió 21,4% y el ingreso 11,5%.
Exacto, la brecha de 35,9% dice todo. No alcanza con mirar el promedio.
Y la brecha subió respecto del segundo semestre de 2025. No es un detalle menor.
El dato de 9,2 puntos por debajo del promedio nacional no es para festejar. Sigue siendo alto.
No es para festejar, es para alarmarse. La indigencia rosarina pasó de 3,9% a 6,2%.
El Noreste está en 41,5% y la Patagonia en 28,4%. El mapa de pobreza está roto.
Ojalá los ingresos alcancen a la CBT y la brecha baje en el próximo semestre.