La recesión ya no es una hipótesis incómoda: los analistas del Banco Central la reconocieron en el Relevamiento de Expectativas de Mercado de septiembre. Según el relevamiento, la actividad económica cayó 1% entre julio y septiembre frente al trimestre abril-junio.
El dato se suma a la baja de 0,6% que el Indec informó para el segundo trimestre. Con dos caídas consecutivas, la técnica económica marca recesión. Ahora, el organismo estadístico deberá confirmar el número en diciembre.
El mercado no ve un derrumbe inmediato: para el cuarto trimestre, los consultados proyectan un rebote de 1,8% frente al tercero. Ese salto se explica por el incremento de la actividad por las Fiestas de fin de año y el inicio de las vacaciones estivales.
Para todo el año, la mediana de las estimaciones espera una expansión de 1,5%. Esa cifra quedó 0,6 puntos porcentuales por debajo de la prevista en el REM de agosto y 2 puntos porcentuales menos que en diciembre de 2025.
El Banco Mundial también ajustó a la baja. Recortó de 3,6% a 2,1% su proyección de crecimiento para Argentina en 2026, una reducción de 1,5 puntos porcentuales respecto del cálculo de junio.
Hay un detalle que pesa: las proyecciones quedan por debajo del arrastre estadístico que dejó el crecimiento de 4,4% en 2025, según el Indec. Es decir, la caída de la actividad sería más profunda porque incluso se pierde la herencia del período anterior.
En el frente inflacionario, los analistas elevaron la estimación para septiembre de 1,8% a 1,9%. Hacia adelante, esperan aumentos mensuales entre 1,6% y 1,8% entre octubre y marzo.
La inflación acumulada esperada para 2026 se mantuvo en 30%, y para los próximos 12 meses el IPC treparía 21,1%. En paralelo, la previsión del dólar para los próximos 12 meses avanzó de 22,9% a 28,5%, lo que refleja un recalentamiento de la divisa en el período pre-electoral.
El Banco Central también registró mejoras en el superávit comercial: los consultados lo elevaron a U$S 25.701 millones para este año. En cambio, redujeron la previsión del superávit fiscal primario.
El presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo negaron la caída de la actividad y cuestionaron la veracidad de los cálculos del Indec. Pero la percepción de una economía en retroceso es generalizada, y el debate ya no es solo técnico: es político.
¿Cuánto más se puede sostener la negación de la caída si los propios números del mercado muestran una economía que frena? La respuesta no está en las frases, sino en los datos que el Indec deberá confirmar en diciembre.

Comentarios (9)
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Con dos caídas seguidas, la recesión técnica ya está. Lo que falta es que el Indec confirme en diciembre, pero el REM ya habla.
El rebote de 1,8% del cuarto trimestre es estacional, no es crecimiento real. Hay que esperar el dato de diciembre.
Lo que más me preocupa es el dólar: de 22,9% a 28,5% en 12 meses. Eso le pega directo al bolsillo.
Y el superávit fiscal primario lo recortaron. No alcanza con hablar de superávit comercial si la inflación sigue en 1,9%.
El Banco Mundial recortó de 3,6% a 2,1% para 2026. Es un ajuste fuerte de 1,5 puntos en pocos meses.
Y todavía por debajo del arrastre de 4,4% de 2025. Eso es lo que no quieren ver.
Al menos el superávit comercial mejoró a U$S 25.701 millones. Eso da algo de margen, aunque no resuelve la inflación.
Margen no es lo mismo que alivio. Si el IPC va 21,1% en 12 meses, el bolsillo no lo nota.
Milei y Caputo niegan la caída y cuestionan al Indec, pero los analistas del REM ya la reconocen. El debate es político.