La regulación de Uber y Didi en Rosario se frenó antes de llegar al recinto del Concejo Municipal.
El proyecto del oficialismo no pudo ser tratado este jueves porque el debate se empantanó en comisiones y no hubo dictamen.
La presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, acusó a La Libertad Avanza de no involucrarse y lanzó: «Ni leyeron el proyecto».
También reprendió a los ediles violetas por abandonar las comisiones ante, según ella, su falta de argumentos técnicos.
El ex presentador de medios y jefe de bloque libertario, Juan Pedro Aleart, recordó que su sector presentó un proyecto sobre el tema en febrero pasado y advirtió: «Eso no implica que aprobemos cualquier cosa».
El jefe de bloque criticó al intendente Pablo Javkin por, según él, haber estado diez años persiguiendo conductores y usuarios, llevándoles el auto al corralón y cobrando multas de 2 millones y medio de pesos.
Aleart pidió habilitar las aplicaciones sin intervención del Estado y sostuvo que debe mantenerse el esquema de precios variables según la demanda.
Para el libertario, el intendente entiende el sistema de aplicaciones como un servicio público, mientras que su espacio lo ve como un acuerdo entre privados.
El secretario de Gobierno, Sebastián Chale, defendió la iniciativa, consideró que es «el momento propicio» y dijo que, pese al fracaso de la sesión, afuera del Palacio Vasallo hay «mucho consenso social».
Chale responsabilizó a Aleart por proponer la legalización y, a la hora de definir, oponerse. Lo calificó de «picardía» y habló de «especulación de tipo personal, electoral».
El concejal de Unidos, Fabrizio Fiatti, sumó a Ciudad Futura a los reproches y dijo que ese espacio y La Libertad Avanza se unieron «para retrasar la regulación».
La justicialista María Fernanda Rey cargó contra Juan Monteverde y dijo: «Nunca pensé ser testigo de la coincidencia de Juan Monteverde y La Libertad Avanza».
También le reclamó a Monteverde su performance electoral y le dijo que Pablo Javkin es intendente porque, según ella, el otro se cansó de perder las elecciones.
La iniciativa busca modificar la Ordenanza 10.544 para legalizar y regular formalmente aplicaciones de transporte de pasajeros como Uber, DiDi y Cabify.
Uno de los puntos de controversia involucra a los repartidores o deliverys: el proyecto habilita a taxis y remises a realizar tareas de reparto y cadetería.
El Sindicato de Cadetes de Rosario rechazó esa parte y argumentó que el sector ya sufre una fuerte caída del consumo y que sumar miles de taxis al reparto destruirá sus puestos de trabajo.
El debate quedó en suspenso, pero dejó en claro que la pelea no es solo por plataformas: también se cruza con el rol del Estado, la tarifa mínima y el futuro del trabajo.

Comentarios (10)
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No puede ser que lleven años y el proyecto se quede en comisiones. O se decide o se deja claro que no se quiere regular.
Siempre igual: comisiones para no decidir. El que pierde es el usuario que necesita moverse.
Lo de la tarifa mínima es lo que más me preocupa. Si se mantiene la demanda, el usuario termina pagando de más.
Que los taxis y remises hagan delivery es una locura. Los cadetes ya están mal y van a desaparecer.
No es una locura, es ordenar el sistema. Si no hay reglas, cada uno hace lo que quiere.
Pero si ya hay cadetes trabajando, meter miles de taxis al reparto es quitarles el pan.
Al menos se está discutiendo. Lo importante es que no se convierta en una pelea electoral más.
Concuerdo, pero también hay que ver el impacto en los cadetes. No puede ser a cualquier costo.
Exacto. Si se legaliza Uber y Didi, que también se ordene el delivery para no dejar a nadie afuera.
Esperemos que no se caiga por una especulación personal. La ciudad necesita reglas claras para Uber, Didi y Cabify.