Lo que pasó este sábado en Granadero Baigorria no fue un partido: fue una declaración de principios. Rosario Central le ganó 3-0 a Newell's Old Boys en el clásico de la Liga Rosarina y se quedó como el único líder de la Zona Campeonato de la Primera A. Sin discusión.
El partido tuvo la intensidad que siempre tiene un clásico rosarino, pero la historia la escribió el equipo auriazul desde temprano. Santiago Enrique abrió el marcador y le dio tranquilidad a los de Central para manejar el juego a su antojo. La lepra nunca pudo encontrar el camino para reponerse del golpe inicial.
El segundo tanto llegó con la firma de Lautaro Fernández, que sentenció cualquier intento de reacción leprosa. Y cuando el partido ya estaba definido, Ignacio Moreno cerró la cuenta para que el resultado fuera tan contundente como el rendimiento del equipo canalla sobre el campo.
¿Cuánto tiempo hace que un clásico de la Liga Rosarina no terminaba con una diferencia tan amplia? La goleada no solo duele en el orgullo rojinegro: también tiene consecuencias directas en la tabla. Central se consolida como el único puntero de la Zona Campeonato, mientras que Newell's queda con una herida difícil de cicatrizar en lo que resta del torneo local.
La localía en Granadero Baigorria fue un factor que el conjunto auriazul supo aprovechar al máximo. El ambiente, el respaldo de su gente y una tarde que acompañó hicieron el resto. Central jugó con la seriedad de un equipo que sabe lo que está en juego en cada clásico, y eso se notó en cada pelota dividida, en cada presión alta, en cada contraataque ejecutado con precisión.
Para Newell's, en cambio, la tarde fue para el olvido. Un equipo que no encontró respuestas, que no pudo sostener la pelota ni generar peligro real, y que se fue del clásico con las manos vacías y la cabeza gacha. En el fútbol de barrio, en el fútbol de liga, perder un clásico duele el doble porque lo vivís con los vecinos, con los compañeros de trabajo, con el kiosquero de la esquina.
Con este resultado, Central manda en la Zona Campeonato y se perfila como el gran candidato a quedarse con el título de la Liga Rosarina. Todavía hay partidos por jugar, pero la ventaja anímica y en la tabla es un capital que no se desprecia. La pelota sigue rodando, pero hoy el clásico fue auriazul de principio a fin.

Comentarios (12)
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Paliza histórica. Tres a cero en un clásico de liga no es cualquier cosa. Central jugó de memoria y la lepra no existió en ningún momento del partido.
ENRIQUE, FERNÁNDEZ, MORENO. Tres nombres que los leprosos van a escuchar en pesadillas. Qué tarde gloriosa, hermano.
Soy de Newell's y hay que ser honesto: nos superaron en todo. No hubo partido. Hay que laburar mucho para lo que viene porque así no se puede.
Igual es la liga rosarina, no el Apertura... tampoco es para tanto festejo.
¿Cómo que no es para tanto? Un clásico es un clásico, no importa la competencia. La lepra siempre lo sabe cuando le ganamos nosotros, así que a bancársela.
Tiene razón La Flaca, en el fondo. Pero igual duele. Un 3-0 en cualquier cancha y en cualquier torneo duele cuando es un clásico.
Mi marido es canalla y llegó a casa cantando. Yo soy leprosa y no le hablo más. Así está el hogar esta noche jaja.
Lautaro Fernández viene jugando muy bien hace varias fechas. Hay que seguirlo a este pibe.
La localía en Baigorria siempre le sienta bien a Central. Eso también hay que reconocerlo, no es solo mérito propio.
Pará, pará. ¿Dónde estaba la defensa de Newell's? Tres goles en un clásico es una vergüenza táctica, no solo un mal día.
Yo fui a la cancha y fue una paliza total. Central presionó desde el primer minuto y Newell's nunca supo cómo salir. Mérito puro del canalla.
Y mientras tanto el fútbol local sigue sin la difusión que merece. ¿Cuándo van a transmitir estos partidos en condiciones? Hay pibes con un nivel bárbaro que nadie ve.