Tres días estuvo José Andino desaparecido. Tres días en los que su familia buscó respuestas, llamó sin que nadie atendiera, y empezó a temer lo peor. El miércoles, lo encontraron. Estaba enterrado en el patio de la casa de su novia, en la localidad bonaerense de San Nicolás de los Arroyos.
El dato que destrabo la investigación lo aportó uno de los hijos de la víctima cuando fue a radicar la denuncia por desaparición: antes de perder contacto con su padre, este le había contado que había tenido una pelea fuerte con su pareja, Virginia Marlene Alviso, una mujer treinta años menor que él. Ese detalle fue suficiente para que los investigadores apuntaran directo a la vivienda de la calle Necochea al 700, en el barrio Irigoyen.
Lo que encontraron adentro no dejaba lugar a dudas. Manchas de sangre en distintos sectores de la casa, una maza con restos hemáticos y, en el patio, tierra removida. Al excavar, apareció el cuerpo de Andino. La escena era elocuente antes de que llegara cualquier resultado forense.
La autopsia confirmó lo que la escena ya anticipaba: múltiples golpes, una fractura de cráneo, traumatismo severo y hemorragia cerebral. Las lesiones son compatibles con la maza encontrada en la propiedad. No hubo margen para la duda sobre la causa de muerte.
Alviso, en un primer momento, le dijo a los investigadores que Andino se había ido de la casa durante la noche del jueves 13 de agosto y que no sabía nada de él desde entonces. La versión no resistió ni las primeras horas de pesquisa. Ante la evidencia, la mujer habría cambiado su relato y admitido que esa noche hubo una discusión violenta, que le dio un golpe en la cabeza y que luego enterró el cuerpo en el patio. Alegó que actuó en defensa propia.
¿Defensa propia o un ataque que terminó en homicidio? Esa es la pregunta central que deberá responder ahora la fiscal Belén Baños, a cargo de la UFI N° 12 de San Nicolás, que tiene a Alviso detenida y prevé indagarla este martes. La declaración de la mujer deberá cruzarse con cada prueba reunida: las manchas de sangre, la maza, la autopsia, los testimonios de quienes conocían la relación.
Porque hay un elemento que no puede ignorarse: los investigadores ya tenían referencias sobre posibles episodios de violencia intrafamiliar en esa pareja. Eso fue, en parte, lo que aceleró la decisión de la fiscalía de ordenar el allanamiento sin demoras. Qué tipo de vínculo tenían Andino y Alviso, si había antecedentes de conflictos previos, y qué pasó exactamente durante esa última noche son los ejes de una investigación que recién empieza.
Lo que sí está claro es que un hombre de 60 años fue a la casa de su novia y no volvió. Y que su familia tuvo que ir a la policía para que alguien lo buscara. El resto, por ahora, es parte de una causa que tiene una sospechosa detenida, pruebas contundentes y muchas preguntas sin respuesta sobre las últimas horas de vida de José Andino.
Con información de: Rosario3, El Norte (San Nicolás)

Comentarios (14)
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Qué cosa más terrible. El hijo fue a denunciar la desaparición y terminó encontrando a su padre enterrado en un patio. No me imagino el dolor de esa familia.
Ojo que dice que alegó defensa propia. Hay que esperar la investigación antes de sacar conclusiones. No sabemos qué pasaba en esa relación.
Defensa propia y lo enterró en el patio? Serio? Si fue defensa propia llamás al 911, no cavás un pozo.
Obvio que enterrarlo es un agravante enorme, no lo estoy justificando. Digo que el contexto de la relación importa para entender qué pasó. La justicia tiene que investigar todo.
Lo que me llama la atención es que los investigadores ya tenían referencias de violencia intrafamiliar en esa pareja. Por qué no había ninguna intervención previa? Siempre llegamos tarde.
Exactamente eso me pregunto yo. Si había antecedentes de violencia, alguien debería haber actuado antes. El sistema falla siempre en el momento que más importa.
Hay que ver si esos 'antecedentes de violencia' eran denuncias formales o comentarios de vecinos. Son cosas muy distintas. No se puede intervenir en una pareja sin una denuncia concreta.
El hijo fue el héroe de esta historia. Sin su denuncia y ese dato clave sobre la pelea, capaz que nunca lo encontraban.
60 y 30 años. Treinta años de diferencia. No digo que eso explique nada, pero esas relaciones a veces tienen dinámicas muy complicadas. Que la justicia investigue todo a fondo.
La maza con sangre, el cuerpo enterrado, las manchas por toda la casa... y ella dice que no sabía nada. Che, qué nivel.
Me parece importante que la nota mencione los antecedentes de violencia intrafamiliar. Esto no suele pasar de la nada. Hay historias previas que nadie ve hasta que es demasiado tarde.
pobre hombre fue a ver a su novia y no volvio mas. da miedo
Espero que la fiscal Baños haga bien su trabajo y no se deje llevar por el relato de defensa propia sin contrastar cada prueba. La autopsia habla sola: múltiples golpes no es defensa, es ensañamiento.
Y mientras tanto la familia de Andino tiene que vivir con esa imagen. Ojalá encuentren algo de justicia.