Lo que pasó en el departamento de Cerrito al 600 sacudió a la comunidad travesti-trans de Rosario y volvió a poner sobre la mesa una pregunta que no debería repetirse: ¿cuántas muertes más hacen falta para que el Estado tome en serio la vida de las travestis y mujeres trans?
Este miércoles, compañeras de militancia y referentes del colectivo travesti-trans se movilizaron hasta el Centro de Justicia Penal para exigir justicia por Gabriela Banach, asesinada la semana pasada en su propio departamento. La consigna fue clara: que el crimen sea caratulado como travesticidio y que la investigación contemple un posible componente de odio hacia su identidad de género.
Por el crimen fue detenido Juan Gabriel A., de 24 años, quien será imputado este viernes a las 13 en una audiencia que promete ser tensa. La comunidad ya anunció que se presentará como querellante, una decisión que no es menor: significa que van a pelear dentro del sistema para que la causa no se diluya en una carátula genérica que borre el contexto de lo que pasó.
Las organizaciones que marcharon fueron contundentes en su diagnóstico. Señalaron que las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan las travestis y mujeres trans en el acceso a la vivienda, la salud, el trabajo y la educación no son casuales ni inevitables: son el resultado de décadas de abandono estatal. Remarcaron que los travesticidios son muertes evitables y reclamaron políticas concretas de contención y seguimiento para una población que, según las propias activistas, tiene una expectativa de vida muy inferior al promedio de la población general.
El dato no es menor. Distintos relevamientos de organizaciones de derechos humanos en Argentina ubican la esperanza de vida del colectivo travesti-trans en torno a los 35 a 40 años, una cifra que contrasta brutalmente con los 77 años del promedio nacional. Detrás de ese número hay violencia, exclusión, falta de acceso al sistema de salud y una exposición permanente al riesgo que el Estado no termina de asumir como problema propio.
La figura del travesticidio —o transfemicidio— no está tipificada de manera autónoma en el Código Penal argentino, pero puede encuadrarse dentro del agravante de femicidio-en-la-farmacia-centrica-de-ro.html" class="auto-link">femicidio cuando la víctima es una mujer trans o travesti y el crimen está motivado por odio a su identidad de género. Que la comunidad lo reclame explícitamente es una forma de obligar a la Justicia a no mirar para otro lado.
La audiencia imputativa de este viernes será el primer termómetro de cómo la Fiscalía decide encuadrar el caso. La presencia de la comunidad como querellante garantiza que habrá alguien del otro lado del mostrador empujando para que la investigación vaya al fondo. Gaby Banach tenía una vida, una identidad y una comunidad que la quería. Eso también es parte de la causa.

Comentarios (12)
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Gaby era conocida en el barrio, una persona buena. Que no quede impune, por favor. Ya basta de que estas muertes se archiven como si nada.
Travesticidio, femicidio, llamenlo como quieran. Lo que importa es que hay un tipo detenido y que se pudra en la cárcel. Justicia para Gaby.
Me parece bien que se presenten como querellantes. Si no hay alguien empujando desde adentro, estas causas se caen solas. El sistema no trabaja solo.
35 años de expectativa de vida. Ese dato solo ya debería ser suficiente para que el Estado reaccione. Es una vergüenza.
Y sí, pero el Estado no va a hacer nada. Lo mismo de siempre: marchan, salen en los diarios, y después silencio total.
No estoy de acuerdo con vos, Tano. Esta vez hay querellante, hay presión pública. Algo distinto tiene que pasar.
La figura del travesticidio en el Código Penal es una deuda pendiente en Argentina. Mientras no esté tipificada de forma autónoma, siempre va a depender del criterio del fiscal de turno. Eso no puede seguir así.
Igual che, ¿no habría que esperar a que la Justicia investigue antes de poner la caratula? No digo que no fue por odio, digo que hay que probarlo.
Exactamente para eso piden que se investigue esa línea, Braian. Nadie está condenando sin pruebas. Están pidiendo que no se cierre la investigación antes de explorar ese ángulo.
Fuerza a toda la comunidad trans de Rosario. Que este viernes en la audiencia se note que no están solas.
Lo que me parece grave es que esto pase en el centro de la ciudad y nadie se entere hasta que ya es tarde. ¿Dónde estaban los vecinos, dónde estaba la red de contención?