Un matrimonio de jubilados rosarinos lo perdió todo en cuestión de horas. Cecilia, de 81 años, y Lucio, de 79, vieron cómo el fuego arrasó su vivienda ubicada en la intersección de Campbell y Amenábar este martes al mediodía, mientras ellos no estaban en el domicilio. Hoy duermen en la casa de un vecino, sin pertenencias, sin hogar y con el dolor de saber que apenas dos días antes habían terminado de refaccionar su cocina y su living con los últimos ahorros que tenían.
Las causas del incendio todavía no fueron determinadas por las autoridades. Lo que sí quedó claro desde el primer momento es la magnitud de la pérdida: pese al esfuerzo de vecinos y allegados que intentaron ingresar al inmueble, prácticamente no pudieron rescatar ninguna pertenencia del interior de la propiedad. El fuego consumió todo.
"Están muy conmocionados. Tratamos de no tenerlos acá tanto tiempo porque no se puede estar por el olor. Cada vez que vienen se quiebran, lloran", relató Juan, uno de los vecinos que participa activamente de la campaña solidaria. La pareja permanece alojada temporalmente en otra vivienda del barrio mientras se busca la forma de reconstruir lo que el fuego destruyó.
La historia de Cecilia y Lucio conmueve especialmente porque refleja una realidad dura que enfrentan muchos jubilados argentinos: vivir con ingresos mínimos, ahorrar durante meses para una refacción, y perderlo todo de un día para el otro. En un contexto donde las jubilaciones apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas, reconstruir una vivienda desde cero resulta una tarea imposible sin el apoyo de la comunidad.
Ante esa realidad, los vecinos del barrio no tardaron en organizarse. La campaña solidaria apunta principalmente a reunir los materiales necesarios para comenzar las obras, ya que los propios habitantes de la zona se ofrecieron a aportar la mano de obra de forma voluntaria. Entre los elementos más urgentes que necesitan se encuentran placas de Durlock, pintura y materiales para rehacer la instalación eléctrica, como cables, enchufes y tomacorrientes.
"Estamos dispuestos a reconstruir la casa, pero hoy estamos parados porque necesitamos los materiales", explicó Juan con claridad. Además de las donaciones en especie, la campaña también recibe colaboración económica para afrontar los gastos que demande la reconstrucción.
Para quienes quieran sumarse, la coordinadora de la iniciativa es Roxana, vecina del barrio, quien puede ser contactada al 341 652-2335. Desde la organización hicieron una advertencia importante: pidieron que antes de realizar cualquier transferencia económica, los donantes se comuniquen directamente con ese número, ya que tuvieron inconvenientes con un alias falso que comenzó a circular. Por esa vía también informarán qué materiales hacen falta en cada momento y dónde pueden entregarse.
La historia de esta pareja de jubilados es también la historia de un barrio que se organiza y responde. En Rosario, como en tantos otros rincones del país, la solidaridad vecinal sigue siendo muchas veces el único colchón real para quienes el sistema deja sin red.

Comentarios (14)
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Qué tristeza enorme. Dos viejitos que laburaron toda la vida, ahorraron hasta el último peso para refaccionar su casa, y en un día lo perdieron todo. Ojalá la gente se mueva y los ayude de verdad.
Ya compartí el número de Roxana en tres grupos de WhatsApp del barrio. Mínimo que podemos hacer. Si cada uno pone un granito de arena, en una semana tienen los materiales.
¿Y el municipio? ¿Y la provincia? ¿Siempre tiene que ser la gente la que resuelve lo que el Estado debería garantizar? No me parece mal que los vecinos ayuden, pero no puede ser que dos jubilados queden en la calle y nadie del gobierno aparezca.
Che, el municipio tiene programas de emergencia habitacional. No sé si ya los contactaron, pero valdría la pena que alguien de la campaña se comunique con el área social de la Municipalidad de Rosario.
Ojalá funcione, Marcelo, pero ya sabemos cómo son esos trámites. Para cuando sale el expediente, los pobres viejos llevan seis meses en lo del vecino.
Yo vivo a unas cuadras y puedo confirmar que los vecinos de esa zona son muy unidos. Ya se están organizando, vi gente juntando materiales ayer mismo. Es emocionante ver eso.
Ojo con el alias falso que dice la nota. Hay gente sin alma que aprovecha estas situaciones para estafar. Llamen al número antes de transferir cualquier cosa.
Lo del alias falso es una vergüenza. Hay gente que no tiene límites, aprovecharse de dos jubilados que perdieron todo. Espero que los agarren.
Dos días antes habían terminado de refaccionar con sus últimos ahorros... eso es lo que más me parte el corazón. No tengo palabras.
Yo puedo llevar pintura este fin de semana. ¿Alguien sabe si ya tienen un punto de acopio de materiales o hay que llamar primero a Roxana?
Llamá al número que da la nota, Diego. Roxana te dice dónde llevar todo. Así lo hice yo y fue muy fácil.
Esto pasa cuando las jubilaciones son una miseria. No tienen margen para ningún imprevisto. Ojalá algún día tengamos un sistema previsional que realmente los proteja.
Comparto y comparto pero también me pregunto: ¿tienen seguro de vivienda? Porque si no, esto es un recordatorio para todos de lo importante que es tenerlo, aunque sea básico.
con lo que cobran de jubilacion de donde van a pagar un seguro jaja triste pero real