La polémica por el RIGI volvió a encenderse después de que Máximo Kirchner anunciara que, si el kirchnerismo regresa al poder, auditará todos los proyectos que ingresaron al régimen de grandes inversiones.
La idea pasó casi por debajo del radar, pero un gobernador peronista reavivó el debate y las provincias salieron a defender la seguridad jurídica de las inversiones que ya se comprometieron.
Al menos 17 provincias adhirieron al RIGI en su primera versión, la aprobada con la Ley Bases en 2024, y el régimen terminó de consolidarse como una herramienta central para atraer capitales.
Según informó el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, en más de dos años de vigencia se presentaron 48 proyectos por un monto cercano a US$ 210.000 millones.
De ese total, 30 proyectos fueron aprobados, por alrededor de US$ 80.000 millones, en un régimen que ya había sido cuestionado en el Congreso por su costo fiscal.
El régimen fue uno de los planes que más cuestionamientos generó en el Congreso, por su costo fiscal y por su impacto en la industria nacional, aunque también sedujo a gobernadores dialoguistas y a sectores del peronismo que se acercaron al Gobierno.
El mensaje de Máximo Kirchner encendió alarmas porque, en una entrevista radial, definió al RIGI como “un estatuto de coloniaje” y sostuvo que “se cede soberanía y tampoco está generando los beneficios”.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, salió a cruzar al diputado nacional al advertir que es “un error” plantear la posibilidad de auditar los proyectos si el peronismo vuelve al poder.
Desde Catamarca también acusaron al diputado de “le está haciendo el juego a Milei” y advirtieron que, con ese discurso, “la gente va a preferir votar a Myriam Bregman antes de votar al peronismo”.
Una diputada libertaria apuntó contra el kirchnerismo y dijo: “Que no vuelvan más porque si no serían como (Hugo) Chávez yendo a expropiar hasta las estatuas”.
El tema recalienta la interna del PJ: sectores enfrentados con los K aseguran que “ni Cristina (Kirchner) ni Máximo van a volver al poder” y describen su fortaleza en sostener “una estructura de legisladores”.
Las provincias que fueron beneficiadas por el RIGI admiten que son inversiones que pueden ser cuestionadas porque a las empresas se les dan demasiados beneficios, pero entienden que es una decisión política del Gobierno.
Una legisladora remató: “De ahí a pensar que puede haber actos de corrupción es otra cosa” y recordó el refrán “El ladrón peca por su condición”.
Desde Río Negro, Alberto Weretilneck advirtió que lo propuesto por Máximo Kirchner es “totalmente desaconsejable y afecta gravemente la confiabilidad del país”.
Weretilneck resaltó que, después de las expropiaciones, el incumplimiento con acreedores internacionales y el Fondo Monetario, y los más de 70 juicios en CIADI, recuperar la inversión internacional fue un gran trabajo entre gobernadores y Gobierno.
En ese marco, Weretilneck acordó para su provincia acuerdos por unos US$ 20.000 millones.
El vicegobernador de Jujuy, Alberto Bernis, dijo que su provincia está abierta a que se auditen los proyectos del RIGI, pero pidió que sea “sin politizarlo, que sea seriamente”.
También desde el norte, Gustavo Sáenz defendió el RIGI y reclamó “reglas de juego inalterables” para las inversiones mineras, clave para el litio y los minerales críticos.

Comentarios (10)
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Ojalá se audite con transparencia, pero que no sea un pretexto para volver a expropiar.
Máximo otra vez hablando de auditar para asustar a los inversores. Así no vuelven más.
Exacto, y encima le hacen el juego a Milei. Los K no entienden que sin inversión no hay trabajo.
No es hacerle el juego a Milei, es exigir que no se regale soberanía. Hay que auditar sin miedo.
Weretilneck tiene razón: después de los juicios en CIADI, no podemos volver a espantar capitales.
Me gustó que Jujuy diga que está abierta a auditar. Si es serio, que lo hagan.
Lo que me preocupa es la interna del PJ. Si se pelean por los K, el peronismo no vuelve.
Justo, los K se creen dueños del voto duro y así se van.
Que se audite el RIGI, pero que también se audite todo lo anterior. Transparencia para todos.