El fútbol no descansa y tampoco la pasión de los argentinos por seguir cada partido que mueve el tablero internacional. México vs Inglaterra se instaló este día como uno de los temas más buscados en Google Argentina, con más de 500 consultas que demuestran el interés masivo que despierta este tipo de enfrentamientos entre selecciones con historia y con hinchadas bravas de verdad.
Desde Rosario, ciudad que respira fútbol por todos los poros, el interés no es menor. En los bares del Barrio Pichincha, en las peñas del centro y en los grupos de WhatsApp de los laburantes, el nombre de este partido circula con fuerza. Porque acá, aunque el corazón lata por el Canalla o el Bicho, el fútbol mundial siempre encuentra su lugar en la charla cotidiana.
México es una selección que los argentinos conocemos bien. Compartimos historia mundialista, rivales en común, y una identidad latinoamericana que nos hace torcer naturalmente para el lado del Tri cuando enfrenta a una potencia europea. Inglaterra, por su parte, es la cuna del fútbol, una selección que siempre genera expectativa aunque en los últimos años no haya podido coronarse como se esperaba.
Este tipo de partidos internacionales también tienen su impacto en la economía popular. Los bares y restaurantes rosarinos que transmiten fútbol en pantalla grande saben que cada partido de selecciones es una oportunidad para llenar mesas, vender choripanes y mover el mostrador. En tiempos de ajuste mileista, donde el bolsillo del trabajador está cada vez más apretado, el fútbol sigue siendo uno de los pocos placeres accesibles que le quedan al pueblo.
Y acá viene mi opinión, sin vueltas: mientras el gobierno nacional le saca plata a los jubilados y congela paritarias, el fútbol funciona como válvula de escape para millones de argentinos. No está mal disfrutarlo, claro que no. Pero tampoco hay que olvidar que detrás de cada pantalla encendida hay un trabajador que llega justo a fin de mes. El fútbol une, sí, pero la justicia social es lo que realmente transforma.
Dicho esto, México vs Inglaterra es un partido que vale la pena seguir. Dos selecciones con estilos bien distintos, con jugadores de primer nivel y con una historia que siempre da para el análisis. La tendencia en las búsquedas nacionales confirma que los argentinos, y los rosarinos en particular, no le esquivan a ningún buen partido. Esta noche, la pelota manda.
Comentarios (4)
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Vamos México, siempre con los hermanos latinoamericanos. En el bar de la vuelta de casa ya pusieron la pantalla grande. ¡A llenar el mostrador!
Lindo el fútbol pero ojalá hubiera tanta atención para el tema de los jubilados. Igual voy a ver el partido, no soy de piedra jaja.
Inglaterra siempre con esa soberbia de ser la cuna del fútbol y nunca ganan nada importante. Vamos el Tri.
Buen artículo Hugo, aunque yo prefiero cuando escribís de política. Igual el fútbol también es del pueblo, tenés razón en eso.