Con la bandera "Newell's tiene memoria" desplegada en el predio, el club rojinegro inauguró el lunes pasado el sector de hockey Miriam Moro, en homenaje a la militante, socia y deportista desaparecida durante la última dictadura militar. Un acto que no fue solo simbólico: fue una declaración de principios de una institución que eligió no mirar para otro lado.
Miriam Susana Moro nació el 20 de junio de 1952 en Rosario y jugó como inside izquierdo en el Newell's Hockey Club durante la década del 70. También pasó por Universitario. Quienes la conocieron en las canchas recuerdan su compromiso y su lectura del juego; quienes la conocieron afuera, su sensibilidad social y su militancia. Estudió en el Superior de Comercio, donde conoció a Roberto De Vicenzo, con quien se casó y tuvo dos hijos: Darío y Gustavo.
El 27 de septiembre de 1976, Miriam fue secuestrada mientras repartía panfletos denunciando los crímenes de la dictadura. Tenía 24 años y estaba embarazada de tres meses. No llegó a dar a luz. Fue torturada, asesinada y enterrada como NN en el cementerio de Casilda. Horas después del secuestro de Miriam, los represores fueron por su marido. Ambos militaban en Montoneros.
Sus restos fueron encontrados en una fosa común en Casilda en 1983. Los de De Vicenzo recién aparecieron en 2010, gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), uno de los organismos más importantes del mundo en identificación de víctimas del terrorismo de Estado. Ambos casos fueron investigados en la megacausa Feced, el juicio que juzgó los crímenes cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó bajo las órdenes del temido comisario Agustín Feced en Rosario. Los victimarios recibieron condenas que variaron entre más de 20 años de prisión y cadena perpetua.
En el acto de inauguración estuvo presente Ana Moro, hermana gemela de Miriam y también jugadora de hockey. Ana sobrevivió a un secuestro, declaró en los juicios de lesa humanidad y hoy forma parte del centro cultural Madres de Plaza 25 de Mayo Rosario. Su presencia en el predio rojinegro cargó el momento de una emoción que ningún discurso podría haber igualado.
El club fue claro en el comunicado que acompañó el acto: "Nombrar este espacio no es solo un acto simbólico. Es una forma de mantener viva la memoria en el lugar donde todos los días se forman deportistas, se transmiten valores y se construye comunidad". Y agregaron algo que vale la pena repetir: "En Newell's no hubo complicidad. Porque no hay lugar para el olvido. Porque la memoria sigue viva en cada rincón del club. Nunca más".
No es la primera vez que Newell's toma este tipo de decisiones. La institución lleva años sosteniendo una política activa en materia de derechos humanos: placas, murales, participación en cada 24 de marzo junto a organismos y familiares, y la recuperación de la identidad de socios y socias desaparecidos. Incluso en los años más oscuros, el club fue un espacio de encuentro para quienes buscaban a sus seres queridos.
El sector de hockey Miriam Moro se proyecta como un espacio que interpela y enseña: para quienes entrenan ahí, para los estudiantes del Colegio Newell's, para socios e hinchas. Dos salones del Superior de Comercio ya llevan los nombres de Miriam y Roberto. Ahora, el predio donde ella gambeteó y corrió también la recuerda. Porque la memoria no se guarda en los cajones: se construye en los lugares donde la gente vive, juega y crece.

Comentarios (13)
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Me emocioné hasta las lágrimas leyendo esto. Miriam tenía 24 años y estaba embarazada. Que el club la recuerde así, con su nombre en el predio donde ella jugó, es lo más hermoso que puede hacer una institución. Gracias Newell's.
El fútbol y el deporte en general tienen que tener memoria. No alcanza con los actos del 24 de marzo, hay que construir memoria todos los días, en cada espacio. Esto es exactamente eso.
Orgullo ser de Newell's. Otros clubes podrían aprender. La memoria no es política, es humanidad.
Muy bien por el club, pero me pregunto por qué tardaron tanto. Pasaron casi 50 años. Igual, mejor tarde que nunca, y el gesto vale.
Siempre con la política metida en el deporte. ¿No pueden dejar que el club sea solo un club?
LaFlaca, el deporte SIEMPRE fue político. Miriam jugó en ese club, fue socia, fue parte de la comunidad. Honrarla no es 'meter política', es reconocer la historia de una persona que perteneció a esa institución. Informate antes de opinar.
Exacto lo que dice Marcela. Y además, ¿qué tiene de político recordar a una mujer embarazada que fue torturada y asesinada? Si eso te molesta, el problema es tuyo.
Soy docente y voy a llevar esta nota a mis alumnos. La historia de Ana Moro, la hermana gemela que sobrevivió y siguió luchando, es increíblemente poderosa. Esas mujeres son heroínas.
El EAAF es una organización increíble. Que los restos de De Vicenzo hayan aparecido 34 años después gracias a ellos... es una mezcla de alivio y tristeza que no sé cómo describir.
Y mientras tanto hay gente que quiere cerrar la CONADEP, vaciar los organismos de derechos humanos y relativizar el número de desaparecidos. Por eso estos actos son más necesarios que nunca.
Que el Superior de Comercio ya tenga salones con sus nombres y ahora Newell's sume el sector de hockey... Miriam y Roberto están presentes en los lugares que amaron. Eso es justicia también.
24 años y embarazada. No puedo ni imaginar el terror que vivió. Que su nombre quede grabado en ese club para siempre.