Lo que pasa adentro de Newell's Old Boys no siempre tiene que ver con una pelota. Este sábado 18 de julio, el club del Parque Independencia se convierte en punto de encuentro para algo que va mucho más allá del fútbol: una jornada de donación de sangre que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de alguien que hoy está esperando en una cama de hospital.
La campaña se realizará de 9 a 13 horas en el bar "La Visera", uno de los espacios más emblemáticos del predio leproso, y es el resultado de una articulación entre la Fundación Newell's y el Cudaio, la Coordinación Única de Ablación e Implante de Órganos de la provincia de Santa Fe. Una alianza que tiene tanto sentido como urgencia.
¿Por qué importa esto? Porque la Argentina enfrenta de manera crónica un déficit de donantes voluntarios de sangre. Según datos del sistema de salud, menos del 1% de la población dona sangre de forma habitual, cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda que al menos el 2% lo haga para cubrir las necesidades básicas del sistema. En Rosario, esa brecha se siente en los hospitales públicos, especialmente en períodos de baja actividad como el invierno, cuando las donaciones caen notoriamente.
Ahí es donde entra el poder de una institución como Newell's. Con una masa de hinchas que excede cualquier cálculo racional y una identidad barrial profundamente arraigada en el tejido social rosarino, el club tiene la capacidad de convocar donde otros no llegan. No es la primera vez que una institución deportiva presta su nombre y sus instalaciones a una causa sanitaria, pero cada vez que sucede, el impacto es real y medible.
El Cudaio, por su parte, es el organismo provincial que coordina todo el proceso de donación y trasplante de órganos y tejidos en Santa Fe. Su trabajo silencioso y sostenido es el que hace posible que cada año decenas de familias santafesinas reciban la noticia que estaban esperando. Sumar la donación de sangre a su agenda de articulación con clubes y organizaciones civiles es una estrategia que viene dando resultados concretos.
La convocatoria es abierta a toda la comunidad. No hace falta ser socio de Newell's ni hincha leproso para acercarse este sábado a La Visera y donar. Solo hace falta tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kilos, estar en buen estado de salud general y no haber donado en los últimos dos meses. En menos de una hora, una persona puede salvar hasta tres vidas.
En una ciudad que convive con niveles de violencia que saturan los servicios de emergencia y donde los hospitales públicos como el Heca o el Centenario trabajan al límite, iniciativas como esta no son un gesto simbólico: son oxígeno para el sistema. Que sea Newell's quien ponga el espacio y la convocatoria dice algo sobre lo que puede hacer el deporte cuando decide mirar hacia afuera de la cancha.
Este sábado, la camiseta roja y negra tiene un nuevo significado. Donar es también ser leproso.

Comentarios (12)
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Qué buena iniciativa. Yo doné sangre el año pasado en el hospital y fue una experiencia muy simple, no duele nada y te atienden bien. Si encima es en La Visera, no hay excusa para no ir.
Che, ¿y Canalla cuándo hace algo así? Pregunto para un amigo.
No todo tiene que ser una competencia de clubes. Esto es salud pública, si lo hace Newell's hoy, ojalá lo haga Central mañana. Basta de mezclar todo con el fútbol.
Tranqui, era un chiste. Obvio que está buenísimo lo que hace Newell's acá. Ojalá se replique en todos los clubes de la ciudad.
Mi hijo recibió transfusiones cuando tuvo el accidente en 2023. Si no hubiera habido donantes, no estaría acá. Por favor, vayan este sábado. No saben lo que significa para una familia.
Qué lindo que el club use sus instalaciones para esto. Ojalá lo hagan más seguido, no solo una vez al año.
El Cudaio hace un trabajo enorme y casi nadie lo conoce. Bien por visibilizarlo desde un club con tanto alcance como Newell's.
Yo tengo miedo de donar, la verdad. Siempre escucho que te desmayás o te sentís mal después.
Para nada, LaFlaca. Yo dono hace cinco años y nunca tuve ningún problema. Te dan jugo, galletitas, te quedás 15 minutos sentado y listo. El miedo es más grande que la realidad.
Bueno, me convenciste. Voy a intentar ir el sábado entonces jaja.
Lindo gesto pero que no se quede en una jornada. Los hospitales necesitan sangre los 365 días del año, no solo cuando hay una campaña con foto.
Tiene razón El Pipa, pero algo es algo. Mejor una jornada que ninguna. Y si logra que la gente pierda el miedo y done después por su cuenta, el efecto es multiplicador.