El fútbol argentino tiene su propia épica en las categorías de ascenso, y hoy Nueva Chicago vs Quilmes es el partido que tiene a todo el país pegado a la pantalla. Con más de 500 búsquedas en Google Argentina, el encuentro entre el Torito de Mataderos y el Cervecero de Quilmes se convirtió en el tema del día, y desde Rosario también se sigue con atención este duelo de historia y pasión.
La Primera Nacional, segunda categoría del fútbol argentino, es una competencia que muchos subestiman pero que guarda una identidad popular que los grandes torneos ya perdieron. Nueva Chicago, el club del barrio obrero de Mataderos, y Quilmes, uno de los clubes más antiguos del país, representan exactamente eso: fútbol de pueblo, de barrio, de laburante. Nada de millones de dólares ni de figuras importadas. Acá juegan pibes que se la bancaron en el ascenso cuando nadie los miraba.
Desde Rosario, ciudad que respira fútbol por todos los poros, los hinchas neutrales y los amantes del fútbol del interior siguen este tipo de partidos con una pasión particular. No es casualidad: en Santa Fe sabemos lo que es pelear desde abajo, lo que cuesta cada punto, cada ascenso. Tanto Central como Newell's tienen su propia historia en el ascenso, y eso genera empatía con clubes como Nueva Chicago y Quilmes que luchan por volver a la élite.
El partido tiene condimentos especiales. Ambos clubes arrastran historias de glorias y caídas, de hinchas que nunca abandonaron aunque el equipo bajara de categoría. Eso es lo que el fútbol mercantilizado de hoy no puede comprar: la fidelidad del hincha de barrio, el que va a la cancha con lo justo, el que se toma el colectivo dos horas para alentar a su equipo. En eso, los hinchas de Nueva Chicago y Quilmes se parecen mucho a los de los clubes del interior argentino.
En un contexto donde el ajuste de Milei golpea duro a los clubes de ascenso —que dependen de cuotas sociales, de sponsors locales, de presupuestos ajustados— que equipos como estos sigan compitiendo y generando pasión es casi un acto de resistencia. Los clubes de barrio son parte del tejido social argentino, y defenderlos es defender la cultura popular. Ojalá el fútbol de ascenso siga teniendo el lugar que merece en la agenda deportiva nacional.
El resultado de Nueva Chicago vs Quilmes se conocerá en las próximas horas, pero más allá del marcador, lo que queda claro es que el fútbol argentino tiene vida más allá de la Bombonera y el Monumental. Y desde Rosario, lo sabemos mejor que nadie.
Comentarios (4)
Deja tu comentario
El fútbol del ascenso es el más puro que hay. Nueva Chicago tiene una hinchada de fierro, igual que Quilmes. Ojalá gane el mejor.
Desde Rosario seguimos estos partidos con mucha atención. Nos identificamos con los clubes de barrio que luchan desde abajo. ¡Fuerza a los dos!
La Primera Nacional debería tener más difusión. Hay un fútbol apasionante ahí que los medios grandes ignoran porque no les conviene.
Soy de Quilmes y estoy nerviosa. Este partido vale mucho para nosotros. Esperemos que se juegue limpio y con fair play.