El gobierno de Santa Fe volvió a mover el tablero del transporte de pasajeros y autorizó un aumento del 11,57% en las tarifas del interurbano y de los servicios urbanos interjurisdiccionales.
La medida quedó oficializada mediante el decreto 2351/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial, y comenzará a implementarse de manera escalonada según el sistema de pago de cada empresa.
El nuevo esquema establece una tarifa mínima de $2.345 por pasajero, con IVA incluido, y modifica los valores que se usan para calcular el precio del pasaje según la distancia recorrida y las características del servicio.
El decreto lleva las firmas del gobernador Maximiliano Pullaro, el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, y el ministro de Economía, Pablo Olivares.
Según los fundamentos, la actualización responde al incremento de los costos de funcionamiento de las empresas y a la eliminación de los subsidios nacionales destinados al transporte del interior.
El Ejecutivo provincial señaló que desde abril, cuando se autorizó el anterior aumento del 30,57%, se registraron nuevas variaciones en los principales componentes de la estructura de costos del sector.
La estructura de costos también aparece como argumento central. La mano de obra, los chasis y las carrocerías subieron.
También subieron los lubricantes, los neumáticos y los repuestos.
El Gobierno provincial considera que, sin actualizar la tarifa, las empresas no pueden cubrir sus gastos.
A esos factores se suma la eliminación del Fondo Compensador del Interior y la continuidad del recorte de aportes nacionales.
Ese dato no es menor: completa el cuadro de un transporte del interior que, según el propio Gobierno, quedó más expuesto a los costos y menos respaldado por el Estado nacional.
En otras palabras, el Estado nacional dejó de poner plata y el usuario provincial terminó pagando la diferencia.
El Gobierno provincial sostiene que la actualización no es discrecional: viene de un estudio de costos.
La Secretaría de Transporte y Logística usó un sistema desarrollado por la UTN, la CENT y el GETRANS.
El análisis determinó la necesidad de aplicar una suba del 11,57% sobre los parámetros tarifarios anteriores.
El decreto también alcanza a los servicios urbanos interjurisdiccionales, un detalle que amplía el alcance de la medida. No es solo el colectivo que recorre la provincia: también entran en juego los servicios que cruzan jurisdicciones.
La tarifa mínima de $2.345 por pasajero, con IVA incluido, sirve de piso. A partir de ahí, el precio se calcula según distancia y características del servicio. Ese mecanismo explica por qué el aumento no se traduce en un único valor para todos.
El nuevo esquema comienza a regir desde su publicación. Eso significa que no hay una fecha única para todo el sistema: cada empresa lo aplicará según su sistema de pago.
La escalonada puede aliviar la confusión, pero no cambia el fondo: el boleto interurbano volvió a subir.
El control posterior también importa. Las empresas deben presentar sus cuadros tarifarios dentro de cinco días hábiles para que la Secretaría de Transporte y Logística los revise y apruebe.
Ese paso puede evitar desbordes o aclarar cómo se aplica el 11,57% en cada línea.
¿Cuánto más aguanta el bolsillo? La pregunta queda en el aire después de un aumento anterior del 30,57% en abril. El nuevo 11,57% no es menor, aunque sea menor que el anterior, y llega en un contexto de costos crecientes.
¿Quién paga la cuenta? El decreto la responde con números: costos arriba, subsidios nacionales abajo y tarifas que deben ajustarse para sostener el servicio.
La firma del gobernador y de los ministros de Desarrollo Productivo y Economía marca que la decisión no es técnica: es política.
La pregunta que queda es si el sistema puede seguir sosteniéndose sin que el usuario termine pagando todo.
Con información de: La Capital, Rosario3.
Comentarios (9)
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Otro aumento más. En abril fue 30,57% y ahora 11,57%. El bolsillo no aguanta más.
No es que no aguante, es que no hay alternativa. Si no sube la tarifa, se cae el servicio.
Que se caiga el servicio no es argumento. Hay que exigir que las empresas rindan cuentas y que el control de la Secretaría funcione.
Lo que me preocupa es que la tarifa mínima sea $2.345. En las rutas largas el golpe va a ser mayor.
Siempre la misma historia: los costos suben y el usuario paga. ¿Dónde están los subsidios?
Los subsidios nacionales se eliminaron, eso lo dice el decreto. No es invento del gobierno provincial.
Al menos publicaron el decreto y fijaron un estudio de costos con UTN, CENT y GETRANS. Eso da transparencia.
Lo de la implementación escalonada según el sistema de pago puede generar confusión. Habrá que ver qué pasa en cada empresa.
Cinco días para presentar cuadros tarifarios y después a ver. Siempre el mismo circo.