El caso de Gastón Montenegro volvió a sacudir a la región. El Ministerio de Seguridad de la Nación anunció una recompensa de diez millones de pesos para quien aporte información que permita dar con el paradero de Diego Blanco, el principal acusado del secuestro y asesinato del joven oriundo de Capitán Bermúdez.
El cuerpo de Montenegro fue hallado en la localidad de Serodino, a unos 60 kilómetros al norte de Rosario, en lo que las autoridades investigan como un crimen planificado. Desde entonces, Diego Blanco permanece prófugo y la justicia santafesina no ha logrado dar con su paradero.
La decisión de ofrecer una recompensa pública marca un punto de inflexión en la investigación. Cuando el Estado pone precio a la información, es porque los canales habituales no alcanzaron. Y eso, en un caso de estas características, dice mucho sobre el nivel de impunidad con el que se mueve el sospechoso o sobre la red de silencio que lo protege.
¿Cuánto tiempo más va a estar este hombre libre mientras la familia de Gastón espera justicia?
Capitán Bermúdez es una ciudad del Gran Rosario con poco más de 30.000 habitantes, donde el crimen de Montenegro generó una conmoción profunda. El joven fue secuestrado antes de aparecer sin vida en Serodino, un recorrido que los investigadores intentan reconstruir para entender quiénes participaron y qué motivó el hecho.
La recompensa, instrumentada a través del Ministerio de Seguridad nacional, puede ser cobrada por cualquier persona que brinde datos útiles y verificables que conduzcan a la captura del acusado. Los canales para aportar información suelen ser las líneas de denuncia anónima del 0800-555-5065 o a través de las fiscalías intervinientes en la causa.
El caso Montenegro es uno más en una provincia que lleva años conviviendo con niveles de violencia que superan la media nacional. Pero cada caso tiene nombre, tiene familia, tiene un barrio que no olvida. Gastón tenía una vida por delante. Diego Blanco sigue libre. Y mientras eso no cambie, la recompensa es apenas un recordatorio de que el Estado todavía está buscando.

Comentarios (11)
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Que tristeza enorme. Un pibe secuestrado y asesinado, y el culpable suelto. Diez millones de pesos no alcanzan para calmar el dolor de esa familia, pero ojalá sirva para que alguien hable.
¿Y por qué tardaron tanto en ofrecer la recompensa? El tipo está prófugo hace tiempo y recién ahora se les ocurre esto. El Estado siempre llega tarde.
Algo es algo. Si con la recompensa alguien se anima a hablar y lo agarran, bienvenido sea. En estos barrios la gente sabe cosas pero tiene miedo. La plata a veces ayuda a vencer ese miedo.
Exacto Marcelo, no es tan simple. La gente no habla porque tiene miedo real, no por complicidad. Una recompensa puede hacer la diferencia.
Sí, puede ser. Pero igual el Estado debería haber actuado antes. No esperar a que sea noticia para moverse.
Acá en Capitán Bermúdez todos conocemos la historia de Gastón. Es un dolor que no cierra. Ojalá este tipo aparezca pronto y la familia pueda tener algo de paz.
Lo que me llama la atención es cómo alguien puede estar prófugo tanto tiempo en una provincia tan chica. Alguien lo está ayudando, eso está clarísimo.
Totalmente de acuerdo Sergio. Nadie se esconde solo. Hay gente que sabe dónde está y calla. Esa gente también es responsable.
diez palos hoy en dia no es nada con la inflacion que hay. deberian ofrecer mas si quieren que la gente se arriesgue a hablar
No estoy de acuerdo Braian. Diez millones sigue siendo mucha plata para la mayoría de la gente. Si alguien sabe algo y no habla por miedo, un poco más de plata tampoco va a cambiar eso.
Que aparezca este tipo de una vez. La familia de Gastón merece justicia, no titulares.