El sector universitario nacional volverá a parar este martes 3 de noviembre con una medida que alcanza a docentes y nodocentes de las universidades nacionales. La jornada se enmarca en un plan de lucha que reclama respuestas del Gobierno de Javier Milei y pone en el centro la discusión por el financiamiento, los salarios y el funcionamiento de las casas de estudio.
La huelga se sostiene sobre dos líneas de reclamo. Por un lado, la Conadu Histórica lleva adelante una huelga nacional de siete días que comenzó el miércoles 28 de octubre y termina este martes. La medida alcanza a docentes universitarios y preuniversitarios de todo el país, que exigen el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, una recomposición salarial y mayor presupuesto para las universidades.
En paralelo, la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) convocó a los trabajadores nodocentes a realizar tres paros de 24 horas durante noviembre. La primera jornada será este martes 3, y el cronograma incluye otras dos fechas: el jueves 12 y el lunes 16 de noviembre. La federación busca sostener el reclamo por mejores condiciones salariales y la aplicación de la ley.
Los trabajadores exigen que el Ejecutivo cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario y avance con una recomposición de los salarios, afectados por la pérdida de poder adquisitivo. También reclaman recursos suficientes para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas. En el caso de FATUN, la medida forma parte de un calendario de presión que busca mantener el tema en la agenda pública durante todo el mes.
La discusión por los recursos también ocupa un lugar central. En el proyecto de Presupuesto 2027, el Gobierno prevé destinar 7 billones de pesos a las universidades públicas, mientras que los rectores consideran que el sistema necesita al menos 11 billones para funcionar. Esa brecha se convirtió en uno de los puntos más sensibles del conflicto.
El presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, ya había advertido sobre las dificultades que podría atravesar el sistema si no cuenta con una ley de financiamiento y un presupuesto acorde. Su pronóstico refuerza la idea de que el conflicto no se limita a una huelga puntual, sino que involucra la sostenibilidad de las universidades públicas en el mediano plazo.
En la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), ambos sectores se sumarán a la medida. Allí, la huelga del martes 3 de noviembre combina el final de la jornada de Conadu Histórica con el primer paro de FATUN. La coincidencia de reclamos entre docentes y nodocentes amplía el alcance de la protesta y muestra que el conflicto atraviesa a todo el personal universitario.
Con información de: El Ciudadano, que detalló el cronograma de paros.

Comentarios (10)
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Bien que se discuta el presupuesto, pero 7 billones no alcanzan si no hay una ley de financiamiento clara.
Coincido, pero también hay que ver cómo se gasta lo que ya se asigna a las universidades.
Siempre la misma: primero gasten bien y después reclamen más plata. Los docentes no son el problema.
En Lanús se nota el paro, sobre todo en los nodocentes. Ojalá no se trabe todo el mes.
Tres paros en noviembre es mucho. ¿No se puede negociar sin parar?
Si el Gobierno no avanza con la ley, la medida se sostiene. Ya vienen de siete días de huelga.
Milei tiene que entender que las universidades no son un gasto, son parte del sistema productivo.
Espero que la discusión por los 11 billones obligue a priorizar el financiamiento universitario.
Lo importante es que docentes y nodocentes estén en la misma medida. Eso amplía el conflicto.