La situación hidrométrica en Paso de la Patria se volvió crítica este jueves 22 de octubre cuando el río Paraná marcó 7,79 metros al mediodía, según la Prefectura Naval Argentina.
El dato no es menor: el caudal rebasó la etapa de evacuación y dejó atrás marcas previas de inundaciones recientes, lo que confirma la gravedad del avance del agua.
El avance sostenido provocó la rotura de un terraplén de defensa y permitió que el caudal ingrese directamente hacia distintos sectores urbanos, anegando calles y viviendas.
Entre los puntos más golpeados figuran los barrios Los Pescadores, La Isla y Don Julián, donde los vecinos trabajan contrarreloj para levantar muebles, proteger electrodomésticos y colocar bolsas de arena en los accesos.
La imagen de la villa turística correntina cambió por completo. El anfiteatro Pinín Palma quedó virtualmente sumergido, con sus gradas tapadas casi en su totalidad, y los juegos infantiles de la costanera fueron cubiertos por el agua.
Tampoco quedó al margen la Isla de los Pájaros, que desapareció de la superficie. El paisaje costero, habitualmente abierto a la circulación y al turismo, quedó transformado por la crecida.
El golpe también es económico. Al encontrarse el río en niveles de evacuación, la pesca deportiva y la actividad turística quedaron prácticamente paralizadas en plena temporada, cuando la actividad sostiene a los prestadores.
Las guarderías náuticas permanecen repletas de embarcaciones imposibilitadas de navegar, mientras hoteles, cabañas y prestadores de servicios advierten por la fuerte merma de visitantes en plena temporada.
La pregunta que queda en el aire: ¿hasta cuándo van a poder sostenerse los sectores más vulnerables si el avance del agua continúa?
Las autoridades locales señalaron que las defensas estructurales definitivas continúan pendientes desde crecidas históricas anteriores, un dato que explica por qué la emergencia vuelve a golpear los mismos sectores.
Mientras tanto, equipos de asistencia municipal y provincial operan en la contención de los sectores más vulnerables, en medio de pronósticos meteorológicos adversos en la región.
La emergencia hídrica golpea de lleno al motor económico de la villa turística. Cuando el río entra en niveles de evacuación, la actividad que sostiene a vecinos y prestadores se detiene de golpe.
El registro de 7,79 metros al mediodía no es un número aislado: confirma que el río sigue en tendencia en ascenso y que la presión sobre las defensas no bajó.
La rotura del terraplén de defensa abrió el paso del caudal hacia el interior urbano. Ese ingreso directo de agua es lo que convierte una crecida en una emergencia para calles y viviendas.
En los barrios afectados, la tarea de los vecinos es inmediata: levantar muebles, proteger electrodomésticos y colocar bolsas de arena en los accesos. Es la primera línea de contención cuando el agua no espera.
El anfiteatro Pinín Palma, los juegos infantiles y la Isla de los Pájaros muestran el alcance visual de la crecida: lo que antes era espacio público y postal turística quedó bajo el agua.
La situación se agrava porque los pronósticos meteorológicos adversos en la región obligan a mantener la atención de los equipos de asistencia municipal y provincial sobre los sectores más vulnerables.
Con información de: El Ciudadano y Diario Epoca.

Comentarios (10)
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Me preocupa que las defensas definitivas sigan pendientes desde crecidas anteriores. Si no se resuelve, esto se va a repetir.
Exacto, Marcelo. Ya venimos viendo lo mismo y siempre se promete lo mismo.
No es lo mismo, acá el terraplén se rompió y el agua entró directo a las casas.
Lo de los barrios ribereños es para preocuparse. Levantar muebles y poner bolsas de arena no alcanza cuando el río sigue en ascenso.
Ojalá los equipos municipal y provincial lleguen a tiempo. El pronóstico adverso no ayuda.
Bueno que se esté operando con asistencia municipal y provincial, aunque falta mucho más.
La merma de visitantes en plena temporada es un golpe fuerte para los prestadores.
Por eso no es solo un problema de agua, es un problema económico para toda la villa.
El anfiteatro sumergido y la Isla de los Pájaros desaparecida muestran el alcance de la crecida.