El sector del taxi rosarino llegó al Concejo Municipal con una doble agenda: modernizarse y defenderse. La comisión de Servicios Públicos recibió esta semana a peones de taxis que presentaron un proyecto para habilitar viajes compartidos en la ciudad, al tiempo que exigieron mayor control sobre las aplicaciones de transporte que operan de manera irregular.
La propuesta central consiste en implementar una prueba piloto de seis meses de taxis compartidos, con la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno como escenario inicial. El esquema contempla la creación de paradas específicas dentro del predio, señalizadas según los destinos de mayor demanda, de modo que distintos pasajeros puedan compartir un mismo vehículo y dividir el costo del traslado. Se trata de un modelo similar al que ya existe en otras ciudades del mundo bajo el concepto de ridesharing regulado, pero adaptado al esquema formal del taxi tradicional.
El proyecto contó con el respaldo explícito del Sindicato de Peones de Taxis (SPT), cuyo secretario general, Horacio Yannotti, valoró la iniciativa: "Como organización sindical celebramos que los sectores taxistas vayan al cuerpo legislativo de la ciudad a llevar inquietudes y nosotros como gremio acompañamos", afirmó ante los concejales.
Pero la jornada en el Palacio Vasallo no se limitó a la propuesta innovadora. El otro eje del reclamo fue el crecimiento sostenido de vehículos particulares que utilizan aplicaciones digitales para ofrecer transporte de pasajeros sin habilitación municipal, una actividad que el sector considera competencia desleal y que, desde el punto de vista regulatorio, opera en un vacío legal que las autoridades locales no han logrado cerrar.
Los taxistas pidieron a los ediles que se establezcan restricciones de funcionamiento para estas apps en puntos estratégicos de la ciudad. Yannotti fue directo al respecto: "Hay lugares en la ciudad que ayudarían al menos a limitar esta gran clandestinidad como la terminal, los shoppings, los estadios; en esos puntos se podría hacer controles más exhaustivos si existiera voluntad política", señaló, dejando en claro que el gremio considera que el problema tiene solución, pero que falta decisión de la gestión municipal.
El debate sobre las aplicaciones de transporte no es nuevo en Rosario. Desde la irrupción masiva de plataformas como Uber y similares en el país, los taxistas habilitados vienen reclamando un marco normativo que nivele las condiciones de competencia. La ciudad no habilitó formalmente ninguna de estas plataformas, pero su operación en la práctica es tolerada, lo que genera una zona gris que perjudica a quienes sí cumplen con los requisitos legales, pagan patentes, seguros específicos y someten sus vehículos a revisiones técnicas.
La propuesta de taxis compartidos, en ese contexto, puede leerse también como una respuesta adaptativa del sector formal: si las apps ofrecen precios más bajos gracias a la informalidad, el taxi busca competir con un modelo que permita reducir el costo por pasajero sin resignar la habilitación. La iniciativa ahora queda en manos de los concejales, que deberán evaluar si avanzan con una ordenanza o si el proyecto queda archivado como tantos otros en el Palacio Vasallo.

Comentarios (13)
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La idea del taxi compartido me parece bárbara. Si me sale la mitad de precio para ir al centro desde la terminal, lo uso sin dudarlo. Ya era hora de que el sector se ponga las pilas en lugar de solo quejarse.
Che, pero esto no es básicamente lo que hace Uber y por eso lo quieren prohibir? Ahora lo inventan ellos y está bien jaja. La hipocresía es total.
La diferencia es que esto es LEGAL, pagan impuestos, tienen seguro, revisión técnica. No es lo mismo que un auto sin habilitación. Informate antes de opinar.
Yannotti tiene razón en lo de los controles. En la terminal es un desastre, hay autos sin identificación esperando pasajeros y nadie dice nada. Si hay voluntad política se puede hacer, el problema es que no la hay.
Voluntad política... en Rosario. Jajaja. Suerte con eso.
Trabajo en la terminal y es verdad lo que dicen. Hay tipos que se paran en la puerta a ofrecer viajes sin ningún control. Una vez me subí a uno y el auto era un desastre, sin cinturón trasero. Es un tema de seguridad, no solo de competencia.
El taxi compartido existe hace décadas en Buenos Aires. Rosario siempre llegando tarde a todo.
Desde el punto de vista de eficiencia urbana, el taxi compartido reduce la cantidad de vehículos en circulación y el costo por usuario. Es una solución de mercado inteligente. Lo que no tiene sentido es prohibir las apps en lugar de regularlas y cobrarles lo mismo que a los taxis.
Totalmente de acuerdo con el ingeniero. La solución no es prohibir, es igualar las condiciones. Que las apps paguen lo mismo, tengan los mismos controles, y que gane el mejor. Así funciona la competencia.
Fácil decirlo desde afuera. Nosotros pagamos la licencia, el seguro diferencial, la revisión técnica cada seis meses, y encima el municipio no nos defiende. No es solo 'igualar condiciones', es años de inversión que el que arranca hoy con una app no tiene.
Yo uso Uber porque el taxi en Rosario es carísimo y a veces no paran. Si mejoran el servicio y bajan el precio con esto del compartido, los vuelvo a usar. Pero tienen que cambiar la actitud también.
El Concejo va a debatir esto seis meses, van a pedir informes, van a formar una subcomisión y después no van a hacer nada. Conozco el paño. Igual ojalá me equivoque.