Menos autos, más asfalto. Mientras los chicos descansan del colegio, Rosario vuelve a usar las vacaciones de invierno como excusa para meterle mano a las calles. La Municipalidad intensificará durante todo julio el Plan de Calles, con trabajos que abarcarán 70 cuadras y 8.500 metros lineales de calzada en distintos puntos de la ciudad.
La lógica es simple y tiene sentido: con el receso escolar, el tránsito baja considerablemente en muchas arterias, lo que permite avanzar con obras que en cualquier otro momento del año generarían caos vehicular. La ciudad lo viene haciendo en los últimos años y, al menos en términos de planificación, es una de las pocas decisiones de gestión que no genera demasiada polémica.
El plan contempla tres tipos de intervención: repavimentación, bacheo y reconstrucción de calzada. No es lo mismo parchear un pozo que tirar asfalto nuevo de punta a punta, y esa distinción importa. Los vecinos que llevan años esquivando baches saben bien la diferencia entre una solución definitiva y un parche que dura hasta la primera lluvia fuerte.
¿Alcanza con 70 cuadras para una ciudad del tamaño de Rosario? La pregunta es válida. La ciudad tiene miles de cuadras y el deterioro acumulado de años de subinversión vial no se resuelve en un julio. Pero algo es algo, y si las obras se ejecutan con calidad y no quedan a mitad de camino, el balance puede ser positivo.
Lo que sí queda claro es que la ventana de las vacaciones es una oportunidad que la gestión municipal aprendió a aprovechar. Con menos presión del tránsito, los equipos pueden trabajar con mayor velocidad y menor riesgo para los operarios. El desafío, como siempre, es que lo prometido se cumpla y que los vecinos de los barrios intervenidos vean resultados concretos cuando vuelvan las clases en agosto.
Rosario tiene una deuda histórica con su infraestructura vial. Las avenidas principales acumulan años de parches sobre parches, y los barrios más alejados del centro suelen ser los últimos en ver una cuadrilla de asfalto. Si el Plan de Calles de este invierno prioriza las zonas más castigadas, será un paso en la dirección correcta. Si vuelve a concentrarse en las arterias más visibles, la bronca vecinal estará más que justificada.
Los trabajos están previstos para extenderse durante todo el mes de julio. La Municipalidad no informó aún el detalle completo de qué avenidas y barrios serán intervenidos en cada etapa, información que los vecinos tienen derecho a conocer con anticipación para organizarse.

Comentarios (13)
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Ojalá le llegue algo a Tablada, que tenemos calles que parecen de tierra de tanto pozo que hay. Cada invierno prometen y cada invierno nos olvidamos.
70 cuadras en una ciudad de 1 millón de habitantes. Aplausos de pie, señores.
Algo es algo. Al menos aprovechan cuando hay menos tránsito, eso tiene lógica. El problema es si después hacen las cosas bien o tiran asfalto para la foto.
En Fisherton siempre arreglan las mismas cuadras de siempre. Las que están cerca del centro o donde viven los funcionarios. Los barrios del fondo que se arreglen solos.
Che, ¿alguien sabe si hay algún lugar donde ver el mapa de qué calles van a arreglar? La nota no lo dice y la página de la muni tampoco.
Yo trabajo en la Municipalidad y puedo decir que el Plan de Calles tiene criterios técnicos para elegir las calles. No es al azar ni capricho político. Igual entiendo la bronca de los vecinos, hay mucho por hacer.
Criterios técnicos jaja. El criterio técnico es que el concejal del barrio tenga buena relación con el intendente.
Podés creer lo que quieras, pero hay relevamientos de estado de calzada que determinan prioridades. No digo que sea perfecto, pero tampoco es lo que describís.
Bue, mientras no corten Pellegrini en hora pico me conformo con poco.
La idea de aprovechar las vacaciones está bien pensada, eso hay que reconocerlo. El problema histórico es la calidad del asfalto que usan. A los seis meses ya está roto de nuevo.
Zona sur siempre última en la lista. Siempre. Alguien que me explique por qué pagamos los mismos impuestos que los del centro.
Coincido en eso. La distribución de obras en Rosario históricamente favorece al centro y los barrios del norte. Es un tema de fondo que ninguna gestión resolvió.
mi calle tiene pozos desde 2019 y nunca vino nadie. a ver si esta vez