Lo que debía ser un paso clave en el desmantelamiento judicial de una banda criminal rosarina terminó en un papelón institucional. El juicio oral contra Jonatan Almada, señalado como el organizador o "gerente" de una estructura delictiva vinculada a Los Monos, fue suspendido este martes en medio de una polémica que no tiene que ver con los hechos investigados, sino con cómo se armó el propio tribunal.
El problema es tan simple como incómodo: una de las juezas designadas para integrar el tribunal ya había dictado sentencia contra otros integrantes de la misma banda en el marco de un procedimiento abreviado. Es decir, la magistrada ya se había expedido sobre la estructura criminal que ahora debía volver a analizar, esta vez con el supuesto jefe en el banquillo. Una contradicción procesal que, según los cuestionamientos que surgieron en la sala, compromete la imparcialidad del debate.
¿Cómo se llega a esta situación? Esa es la pregunta que queda flotando. Que una jueza termine asignada a un juicio oral sobre una organización delictiva en la que ya intervino no es un detalle menor: es exactamente el tipo de desprolijidad que después le da argumentos a las defensas y deja a las víctimas con la sensación de que el sistema trabaja en su contra.
El caso Almada tiene peso propio. Los Monos, la organización narcocriminal que marcó a fuego la historia reciente de Rosario, generó decenas de causas judiciales que se fueron ramificando en distintos procesos. Los procedimientos abreviados permitieron resolver rápidamente la situación de varios imputados de menor rango, pero esa misma agilidad procesal parece haber generado un conflicto ahora que llega el turno de los eslabones más altos de la cadena.
La figura del "gerente" dentro de una banda narco no es menor. En la jerga judicial y policial, quien ocupa ese rol es el que coordina las operaciones cotidianas: manejo de territorios, distribución, resolución de conflictos internos. No es el jefe visible, pero es quien hace funcionar la maquinaria. Que ese juicio haya quedado en suspenso por una cuestión administrativa es, cuanto menos, una señal preocupante sobre cómo se gestiona la agenda judicial en causas de esta envergadura.
Por ahora, no hay fecha confirmada para la reanudación del debate. El tribunal deberá ser reconfigurado, lo que implica nuevos tiempos, nuevas notificaciones y, en el mientras tanto, un proceso que vuelve a foja cero en su etapa oral. Para una ciudad que lleva años esperando que la Justicia cierre los capítulos pendientes del narco, cada demora tiene un costo que va más allá de lo procesal.
El sistema judicial rosarino tiene sobrada experiencia en causas complejas vinculadas al crimen organizado. Pero la experiencia no alcanza si no va acompañada de una organización mínima que evite este tipo de cortocircuitos. Cuando el acusado es el gerente de una banda y el juicio se cae por un error de asignación, algo en el engranaje está fallando.

Comentarios (12)
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Una vergüenza. Años esperando que caiga el gerente de la banda y se cae el juicio por un error de escritorio. ¿Nadie revisa nada antes de empezar?
Esto no es un error, es el sistema funcionando para los que tienen plata. Siempre pasa lo mismo con los peces gordos.
No todo es conspiración. A veces es simplemente incompetencia, que en este país sobra. Igual el resultado es el mismo: el tipo sigue sin condena.
Como abogado penalista, aclaro: este tipo de conflictos de imparcialidad son causales válidas de nulidad. El problema es que debería haberse detectado ANTES de iniciar el debate, no durante. Eso sí es una desprolijidad inexcusable del tribunal.
Mi barrio estuvo años bajo el miedo de estas bandas y ahora resulta que ni siquiera pueden organizar bien un juicio. Una tristeza.
igual el tipo va a salir libre, siempre pasa
Braian, no necesariamente. El juicio se suspende pero no se archiva. Se tiene que rehacer el tribunal y continuar. No es lo mismo que quedar libre.
¿Y mientras tanto el señor Almada dónde está? ¿En su casa tomando mate? Eso también habría que aclarar.
Lo que describe la nota sobre el rol del 'gerente' en una banda narco es muy preciso. No es el jefe visible pero es quien hace funcionar todo. Que ese juicio se caiga es un golpe serio a la investigación.
Mientras tanto en los barrios la gente sigue conviviendo con el miedo. Los juicios se suspenden, los políticos hablan y nosotros bancamos las consecuencias. Hasta cuándo.
Hay que ser justos: el sistema judicial está saturado de causas complejas. Eso no justifica el error, pero ayuda a entender por qué pasan estas cosas. Necesitamos más recursos para la Justicia penal.
Claudia con todo respeto, hace 20 años que escucho que 'el sistema está saturado'. En algún momento hay que pedir responsabilidades concretas a alguien.