La polémica por el edificio de 11 pisos que se quiere construir detrás de una casa patrimonial en Belgrano 548 sumó una voz inesperada: la del propio dueño. Luciano Aguero, miembro de la familia que ocupó durante 65 años la casona ubicada a metros del Monumento a la Bandera, salió a defender el proyecto que tiene en vilo al centro rosarino.
"Esa casa tuvo seis intrusiones, no se puede habitar, ni disponer, ni alquilar, ni vender", explicó Aguero con la voz cargada de resignación. Para él y sus cuatro hermanos, la torre de 35 metros de altura no es un capricho inmobiliario sino "la única solución" a un problema que los viene agobiando hace años.
El Ejecutivo municipal ya envió al Concejo el expediente para autorizar la excepción que permitiría la construcción en la manzana 99. El área está protegida por normativas que limitan la altura a 14,50 metros, pero el proyecto requiere casi el doble: una torre que se alzaría sobre el fondo del lote mientras conserva la estructura y fachada histórica.
¿Pero quién se opone realmente a esta iniciativa? La lista es larga y pesada. El Colegio de Arquitectura y Urbanismo Distrito 2, que preside Rubén Palumbo, disparó primero: sostienen que contradice las ordenanzas vigentes y advierten sobre el riesgo de sentar un precedente peligroso. Se sumaron la Facultad de Arquitectura de la UNR, el Curdiur y grupos de vecinos que ven en esto una amenaza al patrimonio urbano más sensible de la ciudad.
La respuesta del intendente Pablo Javkin no se hizo esperar y fue contundente. Durante el evento "Construyamos Litoral" de la Cámara Argentina de la Construcción, calificó a los objetores como integrantes de un "club de defensores de las ruinas". Una frase que encendió aún más la polémica y dejó en claro de qué lado está parado el Ejecutivo.
Pero detrás de los debates técnicos y las posiciones políticas, hay una familia que no sabe qué hacer con una propiedad que se volvió inmanejable. Aguero admitió que el inmueble tiene un valor afectivo especial, sobre todo para su madre de 91 años. Sin embargo, las características constructivas la vuelven "poco funcional para habitar" y restaurarla obligaría a una "inversión exagerada".
El proyecto inmobiliario en cuestión mantendría la fachada histórica intacta mientras levanta la torre en el fondo del terreno. Para Aguero, es la única forma de que la propiedad genere algún rédito después de décadas de problemas. "Deseamos que esta solución no sea vista desde una posición política, sino de una necesidad concreta de una familia", pidió.
Ahora la pelota está en la cancha del Concejo Municipal, que deberá decidir si aprueba la excepción al Código Urbano. La decisión no será fácil: de un lado, una familia que busca una salida a un problema real; del otro, profesionales y vecinos que defienden el patrimonio urbano de una zona clave de Rosario. Lo que está claro es que cualquier decisión sentará un precedente para casos similares en el futuro.
Con información de: El Ciudadano, La Capital.

Comentarios (11)
Deja tu comentario
Está bien que defiendan el patrimonio, pero si la familia no puede mantener la casa y tuvo 6 intrusiones, ¿cuál es la solución? ¿Que se caiga sola?
Javkin está destruyendo la identidad de la ciudad. Primero fue el Palacio Fuentes, ahora esto. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que especulen con nuestro patrimonio?
La realidad es que si no hay plata para mantener estas casas, se terminan cayendo igual. Al menos así se conserva algo y la familia puede vivir de la propiedad.
¿6 intrusiones? Imaginate vivir con esa inseguridad. Fácil hablar cuando no es tu casa la que se está cayendo a pedazos.
El Colegio de Arquitectos tiene razón. Si aprueban esto, después van a querer hacer lo mismo en toda la zona histórica. Es abrir la caja de Pandora.
Mirá Silvia, yo vivo en esa zona y te aseguro que hay varias casas que están hechas un desastre. Prefiero un edificio lindo que una ruina que se cae.
¿Y por qué no pueden hacer un hotel boutique o algo así? Hay mil formas de poner en valor el patrimonio sin hacer una torre de 11 pisos.
Porque un hotel boutique no da la misma plata que 40 departamentos, Tere. Seamos realistas.
Javkin y su 'club de defensores de ruinas'... qué nivel de prepotencia. Así nos va con este intendente que solo piensa en el negocio inmobiliario.
Yo banco al dueño. 65 años la familia tuvo esa casa, no son especuladores. Si no pueden mantenerla, que hagan lo que puedan para no perder todo.
igual esta bueno que se construya mas en el centro, hay mucho terreno baldio y casas abandonadas