"¿Por qué no vienen mi papá y mi mamá a ayudarme? ¿Y mis hermanitos?". La pregunta que le hizo P. a la bombero que lo auxiliaba después del choque resume toda la tragedia que vivió este nene de 7 años en la ruta nacional 34, cerca de Cañada Rosquín.
Después de 10 días internado en el hospital pediátrico Orlando Alassia de Santa Fe, el único sobreviviente de la familia recibió el alta médica este martes. Su mundo se desplomó el domingo 12 de abril cuando el camión de Brian Yevara chocó de frente contra la Chevrolet S10 donde viajaba con sus padres y hermanos.
En esa curva maldita del kilómetro 133, conocida como la curva de Mancardo, murieron Daniel Alberto Santo (40), Sabrina Véliz Galliano (38) y sus otros dos hijos: Josefina (4) y Atilio (2). P. se salvó porque iba en el asiento trasero derecho, la zona que menos daño sufrió en el impacto.
La familia de Carlos Pellegrini viajaba en caravana con otras familias hacia San Martín de las Escobas para un torneo de fútbol infantil que nunca se jugó. "Tengo 7 años y juego de 2, voy a jugar al fútbol a un torneo", le contó el nene a Silvina Unrein, la jefa de bomberos que lo calmó mientras estaba tirado en el pasto con el brazo izquierdo fracturado.
¿Cómo explicarle a un chico que su familia ya no va a volver? El impacto fue tan brutal que el motor de la camioneta quedó desprendido al borde de la ruta y hasta el volante desapareció. La Chevrolet quedó destrozada en su parte izquierda, convertida en un amasijo de hierros.
Del otro lado, Brian Yevara (28), el camionero de Fraile Pintado, Jujuy, repetía en el lugar: "Me lo encontré de frente, traté de esquivarlo lo más que pude". Pero su versión no coincide con las pericias ni con los testigos, que aseguran que el camión se le fue encima a la camioneta en la curva.
El fiscal Carlos Zoppegni lo imputó por homicidio culposo agravado y lesiones culposas. La pena que enfrenta va de 3 a 6 años de prisión. Yevara había manejado desde las 23 del sábado hasta el momento del siniestro, cerca de las 9.45 del domingo, y en el análisis de orina dio positivo de cocaína.
Su defensor, Esteban Montenovi, argumenta que el resultado se debe a que mascaba hojas de coca, práctica común entre transportistas del norte. También culpa al mal estado de la ruta, aunque en ese tramo estaba en buenas condiciones.
Las fuentes judiciales son contundentes: "No hay manera que se infiera que la camioneta invadió el carril del camión" y "ningún testigo ve a este vehículo del lado contrario". La hipótesis más fuerte es que Yevara se durmió o se distrajo en la curva, pegó un volantazo y se fue al carril contrario.
Mientras el camionero sigue detenido en la Jefatura de Sastre, P. comienza una nueva vida sin su familia. Un nene que salió a jugar al fútbol y volvió huérfano, cargando con preguntas que nadie debería hacerse a los 7 años.

Comentarios (12)
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Dios mío, no puedo parar de llorar. Ese pobrecito nene preguntando por su familia... ¿Cómo se le explica a un chico de 7 años que ya no van a volver? Me parte el alma.
Otra vez un camionero drogado matando familias enteras. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que estos tipos manejen en ese estado? Cadena perpetua tendría que tener.
Hay que ser más cuidadoso antes de juzgar. El defensor dice que mascaba coca, no que consumía cocaína. Son cosas distintas. Igual es una tragedia terrible.
¿En serio vas a defender al tipo que mató a una familia entera? Dale, Silvia, despertate. Positivo es positivo, no importa si era coca o cocaína.
Trabajo en transporte hace 20 años. Mascar coca no te da positivo de cocaína en orina. Ese tipo estaba drogado y punto. Una familia entera destruida por un irresponsable.
La ruta 34 es un cementerio. Cuántas familias más tienen que morir para que hagan algo? El Estado es cómplice de estas tragedias por no controlar como corresponde.
Lo que más me duele es pensar en ese nene. ¿Quién se va a hacer cargo ahora? Ojalá tenga familiares que lo cuiden con amor. Pobre angelito.
3 a 6 años nada más? Por cuatro vidas? La Justicia argentina es una vergüenza. Este tipo tendría que pudrirse en cana.
Mi primo es bombero en Cañada Rosquín. Me contó que fue horrible sacar al nene de ahí. Los bomberos también sufren con estas cosas, no se olviden.
Que bronca me da. Iban a un torneo de fútbol, una salida familiar normal, y terminó en tragedia. Uno ya no puede ni salir tranquilo de casa.
Hay que endurecer las penas para los que manejan drogados. Esto no puede seguir pasando. Cada fin de semana es lo mismo en las rutas.
Ese pobrecito va a necesitar mucha ayuda psicológica. Ojalá el Estado se haga cargo de darle todo el apoyo que necesita para salir adelante.