El Paraná llegó a 3,95 metros a la altura del puerto de Rosario, a centésimas de los cuatro metros.
Ese nivel marca la mayor altura en los últimos años, un período marcado por una prolongada bajante. El crecimiento del caudal ya modifica el paisaje de sus riberas y obliga a tomar recaudos antes de salir a navegar.
Por esa razón, Prefectura Naval pidió evitar salir al río de noche, tanto en embarcaciones de motor como de vela. La recomendación apunta a reducir riesgos en un contexto de mayor caudal y de condiciones cambiantes en el agua.
Quienes usen kayaks, canoas, piraguas y tablas deben realizar sus actividades exclusivamente durante las horas de luz solar. Esa restricción busca proteger a los navegantes que practican deportes de agua en el río.
La altura del río es un dato central para entender el cambio en la zona portuaria. Al estar cerca de los cuatro metros, el Paraná modifica el paisaje de la ribera, un escenario que había quedado atrás durante la bajante.
La recomendación de Prefectura Naval no se limita a un tipo de embarcación. Incluye la navegación nocturna en embarcaciones de motor y en vela, y suma una regla clara para los deportes de agua ligera: salir solo con luz de día.
El aviso resulta importante porque el crecimiento del caudal cambia las condiciones del río y exige precaución. Para quienes transitan el Paraná, la diferencia entre navegar de día y de noche exige más atención y más responsabilidad.
En Rosario, el dato de 3,95 metros y la advertencia de Prefectura Naval piden lectura atenta: el caudal subió y las reglas de cuidado deben aplicarse.
El registro de 3,95 metros es significativo porque sitúa al Paraná muy cerca del umbral de los cuatro metros. No se trata de un dato menor: es la mayor altura de los últimos años.
La prolongada bajante había dejado al río en niveles bajos durante varios años. Ahora, el crecimiento del caudal vuelve a poner en el centro la necesidad de revisar cómo se usa el río y qué cuidados son necesarios para navegar.
Para Prefectura Naval, la medida más clara es evitar la navegación nocturna. La recomendación alcanza a embarcaciones de motor y a vela, dos formas de tránsito que la advertencia busca proteger en un río con más agua.
En el caso de kayaks, canoas, piraguas y tablas, la advertencia es más restrictiva: las actividades deben realizarse exclusivamente durante las horas de luz solar. Esa regla protege a quienes practican deportes de agua en un entorno que cambió por la crecida.
El cambio en el Paraná también modifica el paisaje de sus riberas. Ese cambio en la línea de agua hace que el dato de 3,95 metros no sea solo un número: es una señal de que el río cambió.
En Rosario, la información de Prefectura Naval debe ser tomada en serio por quienes navegan, por quienes practican deportes de agua y por quienes viven cerca del río. La crecida no es solo un fenómeno natural: es una situación que exige responsabilidad y precaución.
Con informacion de: La Capital, sobre la crecida del Paraná en Rosario.

Comentarios (10)
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En el barrio se nota el cambio del río, no es lo mismo que hace un año. Ojalá no siga subiendo.
Prefectura avisando a tiempo es lo mínimo. Los que salen en kayak por hobby tienen que respetar la recomendación.
Siempre se avisa cuando ya está todo lleno. ¿Dónde estaban cuando la bajante arruinó a los pescadores?
No es lo mismo, ahora hay crecida y el riesgo es distinto. No todo es reclamo.
Claro, el riesgo es distinto, pero también hay que pensar en los que viven de la ribera.
Vivo cerca del puerto y el agua llegó más cerca de lo normal. Me parece bien evitar navegar de noche.
Con 3,95 metros ya se nota en el paisaje. A ver si no pasa a ser un problema para los barcos.
Total, la recomendación es clara: de noche no se navega y los deportes de agua solo de día.
No es solo para los barcos, también para los que viven en la zona.
Buen dato de La Capital. Ojalá se mantenga la información clara.