La primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones se hizo en Rosario y el gobernador Maximiliano Pullaro no dejó dudas de qué lugar quiere ocupar la provincia. Antes de recibir a funcionarios nacionales, empresarios y mandatarios en la Estación Fluvial, el jefe de la Casa Gris marcó el tono: Santa Fe no quiere ser solo espectadora, quiere ser la puerta de entrada de los nuevos negocios mineros y energéticos.
El dato no es menor: la ronda reunió a más de 1.700 firmas anotadas, de las cuales 840 ya tienen reuniones pactadas. Pullaro sumó otra cifra para mostrar músculo: hoy hay unas 700 empresas vinculadas a Vaca Muerta. Con esos números, el mandatario provincial se presentó ante la prensa con una frase que suena a bandera: “Hoy la provincia invencible de Santa Fe es el polo que nuclea los grandes negocios en la República Argentina”.
En el escenario, la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y del ministro de Economía, Luis Caputo, le dio peso federal a la iniciativa. Pullaro aprovechó para describir a Santa Fe como una provincia con matriz productiva ligada al campo, la ciencia y la tecnología, y para decir que el gobierno se siente “socios estratégicos de estos grandes proyectos como del Rigi, como de IPF o como de todos los proyectos mineros que puedan venir”.
El discurso fue más allá de la foto. Pullaro comparó el aporte histórico del agro con el futuro de la minería y la energía. Recordó que el campo generó 51.000 millones de dólares en exportaciones el año pasado y que, según proyecciones, para 2030 la minería y la energía podrían aportar una cifra similar. “Sentimos que tenemos una oportunidad”, dijo, y puso a disposición los puertos santafesinos para canalizar esa producción.
Y ahí apareció la crítica. El gobernador remarcó que los dólares de estos nuevos motores deben servir para mejorar rutas y redes energéticas. “Hasta el 2008 tuvimos superávit gemelos, pero lamentablemente a esas divisas que generaba el campo a través de los precios de los commodities se derrocharon en populismo fundamentalmente y terminó la época de vacas gordas”, afirmó, en referencia al kirchnerismo. Para Pullaro, la diferencia está en la macroeconomía ordenada: ahora, dice, hay una nueva oportunidad.
La pregunta que queda en Rosario es si la ciudad puede sostener ese rol de plataforma de negocios. La ronda mostró interés, cifras y discurso. Lo que viene será más difícil: convertir la expectativa en inversión y en resultados. Si Santa Fe quiere ser el polo que nuclea los grandes negocios, la prueba no será la foto en la Estación Fluvial, sino lo que pase después.

Comentarios (10)
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Me parece bien que Rosario sea sede, pero ojo: si no llegan rutas y energía, el discurso se cae.
Exacto, Marcelo. Ya escuchamos muchas promesas y pocas obras.
No todo es negativo: 1.700 empresas anotadas no es poca cosa.
¿Y los rosarinos? ¿Van a ver algo concreto o solo van a servir de escenario?
La frase de Pullaro suena fuerte, pero la prueba será si las empresas se quedan.
Espero que no quede en una ronda más y que después nadie se acuerde.
Me gustó que hable de los puertos, Rosario tiene que aprovechar eso.
Karina y Caputo en Rosario: la foto federal quedó clara.
Ojo con el 2008: comparar todo con el kirchnerismo ya es un clásico.
Jorge, no es solo comparar: él dijo que se derrocharon divisas en populismo.